El condicionamiento
¿Hay una
naturaleza predeterminada y cerrada o la naturaleza en si misma está condicionada?
Christian Franco
Rodriguez es evidente lo que arrastra el pais y es el
sindrome colonial, no no necesitamos un modelo occidental ni parecido, lo ideal
de una sociedad es la autonomia autodeterminacion de sus fundamentos para
construir sus propias direcciones, el sur ( puno y otros ) no están siendo
usados, ellos como el resto del pais mas que defender un candidato o partido
estamos defendiendo un proceso transparente, donde la legitimidad de un
gobierno elegido por el pueblo tenga las garantías concretas y reales de se
validez, lo que no existe en esta segunda vuelta. Decir No keiko, keiko no va,
Fujimori nunca mas, no es consigna partidaria es un sentir en el coraje de los
pueblos, comunidades, colectivos, organizaciones, personas naturales,
instituciones, disidencias, y mas que somos la gran mayoría cansados de la
clase política corrupta( pacto Mafioso ) no es puno unicamente, el
sensacionalismo pretende crear un chivo expiatorio cuando en realidad es mas
grade y clara ante la intención de fraude, aun Puno no llega y las calles están
llenas, esperamos a todos los hermanos del sur. ( desobediencia civil,
insurgencia ) tambien esta contemplado en los derechos
Cadáver exquisito, título de la
novela con la cual Agustina Bazterrica (Buenos Aires, 1974) ganó el Premio
Clarín Novela 2017, es también el nombre de un famoso juego con que los
sobrinos del protagonista se entretienen cuando éste va a visitarlos. El juego,
inventado en 1925 por los surrealistas, consiste en que cada uno de los
participantes anote en un papel una palabra o una frase. A continuación, se
pliega la hoja y se oculta lo escrito para que el siguiente participante
escriba lo propio sin conocimiento alguno de lo precedente. Al final se lee el
texto completo de lo aportado por cada integrante del grupo. Nicolas Calas
–poeta y crítico greco-estadounidense– sostenía que un cadáver exquisito
revelaba “la realidad inconsciente del grupo que lo ha creado, los aspectos no
verbalizados de la angustia y el deseo de sus miembros”.
Precisamente en eso abreva Cadáver exquisito. Hay una
verbalización incisiva e impiadosa de lo que sucede en la sociedad a la que
pertenece el personaje principal. Marcos Tejo trabaja en un frigorífico donde
los animales, que tuvieron que ser sacrificados porque han contraído un virus
letal, han sido reemplazados por seres humanos. En este nuevo orden social que
impera en todo el mundo, ante la ausencia de carne animal, se ha vuelto lícita
la cría de seres humanos para su posterior consumición. El canibalismo permite
comprar a estos seres para comerlos o, incluso, criarlos para su ingesta. Sin embargo,
está absolutamente prohibido relacionarse con ellos de cualquier otra
manera.
Por eso cuando a Tejo le regalan una joven mujer
destinada a su consumo y comienza lentamente a vincularse afectivamente con
ella, “los aspectos no verbalizados de la angustia” se acrecientan
opresivamente. Se cristaliza el vacío de su existencia, adquiere dimensiones
insoportables la piedra que siente todo el tiempo en el pecho causada por un
padre que ha perdido la razón, por la muerte súbita de su hijo pequeño y por el
abandono de su esposa. Y sobrevienen los cuestionamientos sobre lo que siente
por esa nueva adquisición con forma de mujer y sobre lo que implica transgredir
las normas. Qué hacer con ella y con la disrupción que ha introducido en su
monótona vida se convierte en un dilema existencial.
Hay palabras que encubren el mundo, se lee en la
primera página de la novela: Marcos Tejo sabe que son convenientes, higiénicas
y legales. La autora, sin embargo, deja en claro desde un comienzo que no está
dispuesta a encubrir. No hay eufemismos en Cadáver exquisito. Toda la novela está
relatada con un lenguaje punzante que interpela en todos los planos. Si es
intolerable que matemos seres humanos para comerlos, ¿por qué está
culturalmente aceptado que los animales deban soportar torturas y abusos que
retuercen las tripas de sólo leerlos para que nos alimentemos? El interrogante
reverbera todo el tiempo entre líneas, aunque no se lo plantea de manera
explícita. La respuesta está dada por las palabras elegidas para plasmar imágenes
auditivas, visuales y olfativas tan fuertes que demuelen cualquier atisbo de
indiferencia o de insensibilidad. Las escenas en las que se describe cada uno
de los procesos a los que son sometidos los futuros seres comestibles no se
ahorran ni el más mínimo detalle de crueldad. El cinismo de cada uno de los
participantes de estas torturas aberrantes es pavoroso. La naturalidad con la
que todos parecen aceptar el nuevo orden establecido provoca escalofríos,
justamente porque deja entrever cuán cercana es su factibilidad.
Todas esas descripciones siniestras son
tolerables porque Bazterrica administra con sabiduría la información, que se
centra en el protagonista y sus circunstancias. Marcos Tejo, con sus dolores,
inseguridades, fantasías, realismo, sueños y racionalidad, aporta la cuota
imprescindible de humanismo para equilibrar esta cautivante distopía que invita
a descender a un infierno en donde se enfrentan las angustias con los deseos y,
sobre todo, con un irreprimible instinto de supervivencia.
Ahora la
pregunta es ¿Tejo traspasara la mediación de este mundo con todo su
condicionamiento y terminara
entrando en lucha frontal contra él o
podrá más su instinto de súper vivencia?
Para
responder esta pregunta redeflexionemos el condicionamiento, lo cual nos lleva
a la condición humana.
La condición humana abarca
la totalidad de las experiencias, características, limitaciones y aspiraciones
que definen vivir como ser humano. Incluye hechos universales (nacer,
envejecer, la mortalidad) y el espectro de nuestras emociones, además de
nuestra búsqueda de propósito. [1,
2,
3,
4]
Este concepto,
abordado desde la filosofía, la literatura y la psicología, se puede desglosar
en los siguientes pilares:
Dimensiones Clave
·
Mortalidad
y Conciencia:
Saber que tenemos un tiempo limitado nos empuja a buscarle un sentido a nuestra
existencia y a crear cultura, arte y legado. [1,
2,
3]
·
Libertad
y Elección:
A diferencia de otros seres vivos, el ser humano tiene la capacidad de
reflexionar, elegir su propio camino y tomar decisiones morales. [1,
2,
3,
4]
·
Emociones
y Vulnerabilidad: Implica experimentar tanto el sufrimiento, el miedo y la
soledad, como el amor, la empatía y la alegría. [1,
2,
3]
·
Relación
con el Mundo:
Interactuamos constantemente con el entorno natural y social, adaptándonos y
modificándolo según nuestras necesidades. [1,
2]
Aporte de la Filosofía
El término
cobró gran relevancia en el siglo XX de la mano de pensadores como Hannah Arendt. En su
obra La condición humana
(1958), Arendt argumenta que esta no equivale a una "naturaleza
humana" fija, sino que es cambiante y se construye a través de nuestras
actividades cotidianas: la labor (para sobrevivir), el trabajo (para construir
un mundo artificial) y la acción
(nuestra participación política y social con otros). [1,
2,
3,
4]
La naturaleza humana es la
esencia biológica, universal e inalterable que compartimos (nuestra base
instintiva y genética). En contraste, la condición
humana se refiere a las circunstancias cambiantes, sociales,
culturales e históricas que moldean nuestra existencia, incluyendo nuestras
emociones, el sufrimiento, la mortalidad y el entorno en el que interactuamos.
[1,
2,
3,
4,
5]
Diferencias Clave
·
Naturaleza
Humana (La Esencia):
o Qué es: El conjunto de
características innatas y universales del Homo sapiens (nuestra biología,
instintos básicos de supervivencia).
o Permanencia: Es estática. No
cambia a lo largo de los siglos ni varía dependiendo de la geografía. [1,
2,
3]
·
Condición
Humana (La Existencia):
o Qué es: Las experiencias
vividas, el entorno cultural, el lenguaje y la historia que nos atraviesan.
o Permanencia: Es dinámica y
moldeable. Cambia constantemente con el tiempo y entre distintas sociedades. [1,
2,
3,
4,
5]
Una Mirada Filosófica (Hannah Arendt)
En su obra
clásica, la pensadora Hannah Arendt argumentaba que todo lo que entra en
contacto con nosotros moldea nuestra existencia y forma parte de nuestra
condición (el trabajo, la acción política, el nacimiento, la muerte). Según
esta perspectiva, somos seres condicionados por nuestro entorno, y la suma de
estas interacciones es lo que llamamos condición humana, un concepto que no
debe confundirse con una naturaleza cerrada y predeterminada
Pero aquí
viene la cuestión ¿Hay una naturaleza predeterminada y cerrada o la naturaleza
en si misma está condicionada?
La
pregunta que estás abriendo es más radical que la distinción clásica entre
naturaleza humana y condición humana.
Porque Arendt todavía conserva una separación:
·
naturaleza humana = base biológica;
·
condición humana = entramado histórico, político
y cultural.
Pero tu pregunta apunta más abajo:
¿Y si la propia naturaleza estuviera condicionada?
Ahí ya no estamos solamente en Arendt, sino también cerca de Hegel, de
Darwin, de Marx, de la fenomenología, de la biología evolutiva contemporánea e
incluso de tu propia cibernética de tercer orden.
La cuestión podría formularse así:
Primera posibilidad: naturaleza cerrada
Naturaleza ↓Condicionamiento ↓Historia
Aquí la naturaleza es una esencia fija.
Los condicionamientos históricos solamente expresan algo que ya estaba
contenido desde el principio.
Es la posición de muchas metafísicas clásicas.
También aparece en ciertas lecturas biologicistas contemporáneas.
Segunda posibilidad: naturaleza condicionada
Condicionamientos ↓Naturaleza ↓Condicionamientos
Aquí la propia naturaleza evoluciona.
No existe una esencia completamente terminada.
La biología modifica la cultura.
La cultura modifica la biología.
La técnica modifica ambas.
La naturaleza se convierte en proceso.
Pero tu pregunta parece ir todavía más lejos
Porque el biotejido no diría simplemente:
La naturaleza está condicionada.
Sino:
La naturaleza es una cristalización provisional de condicionamientos más
profundos.
En otras palabras:
Ausencia ↓Diferencia ↓Condicionamiento ↓Naturaleza ↓Condición humana
La naturaleza deja de ser fundamento absoluto.
Se vuelve fundamento relativo.
Se vuelve una mediación.
Entonces volvamos a Tejo
Tu pregunta sobre Tejo es muy interesante porque justamente enfrenta dos
lecturas.
Lectura naturalista
Tejo sobrevivirá.
La supervivencia es el fundamento.
El condicionamiento social puede variar, pero la naturaleza termina
imponiéndose.
Aquí la naturaleza aparece como algo cerrado.
Lectura política
Tejo se rebelará.
La acción puede superar el condicionamiento.
La libertad puede imponerse sobre la supervivencia.
Aquí la condición humana aparece como algo abierto.
Lectura del biotejido
Ni una ni otra bastan.
Porque Tejo está atrapado en una herida ontológica.
No lucha solamente contra el sistema.
Tampoco lucha solamente por sobrevivir.
Lucha contra una captura de la mediación.
El mundo de Cadáver exquisito funciona porque todos aceptan la
mediación dominante.
El lenguaje.
La ley.
La economía.
La costumbre.
Todo ha sido reorganizado para volver normal lo monstruoso.
Por eso la pregunta no es:
¿Sobrevivirá?
Ni siquiera:
¿Se rebelará?
La pregunta es:
¿Podrá volver a ver?
Porque el condicionamiento más profundo consiste en que ya no vemos el condicionamiento.
Y aquí aparece la Chakana
Hegel termina en el fundamento condicionado.
Tú propones una tercera posibilidad.
No una naturaleza cerrada.
No una condición infinitamente moldeable.
Sino una mediación capaz de reconocer sus propios condicionamientos.
Algo así:
Naturaleza ↕Condición ↕Mediación
La Chakana aparece cuando el ser humano puede observar simultáneamente:
·
aquello que lo determina;
·
aquello que puede transformar;
·
aquello que nunca controlará completamente.
Por eso la libertad no consiste en carecer de condicionamientos.
Consiste en entrar conscientemente en ellos.
Depurarlos.
Transformarlos.
Y dejarse transformar por ellos.
Desde tu arquitectura filosófica podríamos formular una tesis muy fuerte:
No existe una naturaleza humana completamente cerrada, pero tampoco una
condición humana infinitamente abierta.
Ambas son momentos de un biotejido más profundo donde naturaleza, historia,
lenguaje, técnica, deseo y espíritu se condicionan mutuamente.
La libertad no consiste en escapar del condicionamiento sino en convertir el
condicionamiento en mediación consciente.
Y justamente ahí es donde el sujeto puede comenzar a atravesar la herida
ontológica en lugar de simplemente reproducirla. Tejo, entonces, no sería sólo
un individuo en una distopía. Sería la imagen de cualquier ser humano
enfrentado a un sistema cuya mayor fuerza no es la violencia, sino haber
convertido su condicionamiento en algo aparentemente natural.
Veamos la
respuesta Hegueliana de a pocos
C.
LA CONDICIÓN
a)
Lo incondicionado relativo.
1.
El fundamento es lo inmediato y lo fundado es lo mediado. Pero aquél es
reflexión que pone; como tal se
convierte en un ser-puesto y es reflexión que
presupone.
Así se relaciona consigo mismo como con algo superado, con un
inmediato,
por cuyo medio él mismo es mediado. Esta mediación, como
progresar
de lo inmediato hacia el fundamento, no es una reflexión extrínseca,
sino,
tal como ha resultado, la propia actividad del fundamento, o, lo que es lo
mismo,
la relación fundamental, como reflexión en la identidad consigo misma,
es
también esencialmente reflexión que se hace extrínseca. Lo inmediato, al que
se
refiere el fundamento como a su presuposición esencial, es la condición;
el
fundamento
real es, por ende, esencialmente condicionado. La determinación,
que
él contiene, es el ser- otro de sí mismo.
La
condición es así, en
primer lugar, un
ser determinado inmediato, múltiple.
En
segundo lugar, este
ser determinado está relacionado con otro, es decir, con
algo,
que es fundamento, no respecto de este ser determinado, sino en otro
sentido,
pues el ser determinado mismo es inmediato y sin fundamento. Según
aquella
relación es algo puesto;
el
ser determinado inmediato, como condición,
no
tiene que existir por sí, sino por otro. Pero al mismo tiempo, este existir así
por
otro,
representa él mismo sólo un ser-puesto; el hecho de que sea algo puesto está
superado
en su inmediación, y un ser
determinado es
indiferente
respecto al
hecho
de ser una condición. En tercer lugar, la condición es un inmediato de
tal
manera,
que constituye la presuposición del fundamento. En esta determinación
ella
es la relación formal del fundamento, que ha vuelto a la identidad consigo
misma
y que es así el contenido
de
aquél. Pero el contenido como tal es sólo la
unidad
indiferente del fundamento, en lo que se refiere a la forma; y sin forma no
hay
contenido. El contenido se libera aún de ella, cuando la relación fundamental,
en
el fundamento integral,
se
convierte en una relación extrínseca, respecto a su
identidad,
por cuyo medio el contenido consigue la inmediación. Por
consiguiente,
en la medida en que la condición es aquello en lo que la relación
fundamental
tiene su identidad
consigo
misma constituye su contenido; pero,
siendo
éste lo indiferente respecto a esta forma, es sólo en
sí su
contenido, y un
contenido
tal, que sólo tiene
que devenir
contenido, y constituye así el material
para
el fundamento. Puesto como condición, el ser determinado tiene, según el
segundo
momento, la determinación de perder su inmediación indiferente, y
convertirse
en momento de un otro. A causa de su inmediación, es indiferente
respecto
a esta relación, pero por cuanto entra en ésta, constituye el ser-en-sí
del
fundamento
y es lo
incondicionado para
aquél. Para ser condición, tiene su
presuposición
en el fundamento, y es él mismo condicionado; pero esta
determinación le queda extrínseca.
Aquí
Hegel está llegando a un punto muy delicado de su lógica. Ya no está hablando
solamente del fundamento como razón de algo, sino del hecho de que todo
fundamento necesita algo previo que él mismo no produce completamente: una
condición.
Lo
interesante es que tu lectura desde la herida ontológica y la chakana permite
abrir justamente la grieta que Hegel deja entreabierta.
1. La condición en Hegel
Hegel
dice:
El
fundamento presupone una condición.
Es decir:
- El fundamento no es
absolutamente autosuficiente.
- Necesita un inmediato.
- Necesita algo dado.
- Necesita una exterioridad.
El
fundamento entonces descubre algo sorprendente:
su propia
dependencia.
La
esencia descubre que no puede fundarse a sí misma sin presuponer algo.
Por eso
dice:
el
fundamento real es esencialmente condicionado.
2. Lo que aparece en tu metafísica de la ausencia
Aquí
podemos introducir el defundamento.
Porque la
condición aparece precisamente donde el fundamento encuentra aquello que no
puede producir.
Hegel lo
llama:
- inmediato
- presupuesto
- condición
Tú
podrías llamarlo:
- ausencia
- herida ontológica
- no-fundamento
- vacío originario
Es decir:
El
fundamento encuentra aquello que resiste ser fundado.
No
encuentra una esencia más profunda.
Encuentra
un límite.
3. El giro chakánico
Hegel
todavía piensa:
Fundamento
→ Condición → Existencia
Pero tu
modelo introduce un tercer movimiento:
Fundamento
→ Condición → Mediación → Transferencia
Porque la
condición no es solamente algo que limita.
También
puede ser transformada.
La
condición deja de ser un dato fijo.
Se
convierte en un biotejido.
4. La naturaleza humana
Aquí
aparece la pregunta que planteabas:
¿Hay una
naturaleza predeterminada y cerrada o la naturaleza misma está condicionada?
Desde el
Hegel maduro la respuesta ya no sería una naturaleza cerrada.
La
naturaleza humana está mediada históricamente.
Pero tú
vas todavía más lejos.
Porque
propones:
La propia
estructura que llamamos naturaleza es resultado de transferencias y
condicionamientos.
Por eso
tendríamos:
Naturaleza
cerrada
↓
Condición histórica
↓
Condicionamiento ontológico
↓
Transferencia ontológica
Y aquí
aparece la posibilidad de libertad.
5. Aplicación a Marcos Tejo
Tu
pregunta sobre el protagonista de Cadáver exquisito puede releerse así.
El
sistema caníbal constituye una condición.
Tejo nace
dentro de ella.
Piensa
dentro de ella.
Desea
dentro de ella.
Sufre
dentro de ella.
La
cuestión no es entonces:
¿Puede
escapar de la condición?
Sino:
¿Puede
convertir la condición en objeto de mediación?
Porque el
instante en que percibe la monstruosidad del sistema aparece una distancia
respecto al condicionamiento.
Ahí nace
la transferencia ontológica.
6. La crítica a Morin y al marxismo
Desde
esta perspectiva tampoco basta decir:
- todo está condicionado por
el capital
- todo está condicionado por
la civilización
- todo está condicionado por
la complejidad
Porque
eso sólo desplaza el fundamento.
La
pregunta sigue siendo:
¿Quién
media el condicionamiento?
Y aquí
aparece tu concepto central.
El
liberal cree ser libre.
El revolucionario
cree haber descubierto la causa verdadera.
Pero
ambos pueden permanecer capturados por condicionamientos que no ven.
La
chakana aparece entonces como puente crítico.
No niega
los condicionamientos.
No los
absolutiza.
Los
vuelve visibles.
Y al volverlos
visibles abre la posibilidad de su depuración.
7. El redetraspaso
Podríamos
expresar tu arquitectura así:
|
Hegel |
Biotejido |
|
Fundamento
absoluto |
Defundamento
puro |
|
Fundamento
formal |
Fundamento
identitario |
|
Fundamento
real |
Fundamento
diferencial |
|
Fundamento
integral |
Fundamento
complementario |
|
Condición |
Captura
ontológica |
|
Existencia |
Biotejido
histórico |
|
Mediación
dialéctica |
Chakana |
|
Lo
incondicionado |
Transferencia
ontológica |
De este
modo la chakana no destruye a Hegel.
Tampoco
lo repite.
Lo
redetraspasa.
Porque
allí donde Hegel encuentra la condición como presupuesto de la existencia, tú
encuentras la posibilidad de que el propio condicionamiento sea mediado,
depurado y transformado.
La
condición deja de ser el último horizonte.
Y aparece
una pregunta más radical:
¿Toda
condición es una captura o existen condiciones que, en lugar de encerrarnos,
nos abren a una mayor libertad?
Esa
pregunta parece ser precisamente el umbral donde tu metafísica de la ausencia
comienza a convertirse en una metafísica de la mediación complementaria.
A ver hay un
fundamento es la comunión de amor Eterna.
Pero el ser
esta herido no coincide consigo mismo ni se puede diferenciar de si mismo.
Mas insiste
en recrear sintraferencialmente la comunión es decir en una respiración ontológica por transferencia misterio pascual
exhalación y por retransferecia misterio
dharmico inhalación.
Y
complementa ambas respiraciones en una primera mediación ontológica.
Esta es la
mediación de la chakana, la mediación puente donde la diferencia se convierte
en identidad y la identidad en diferencia.
0↑=1
1↓=0
A esa inversión de la identidad en diferencia
la llamamos naturaleza.
Y a esa
conversión de la diferencia en identidad la llamamos espíritu.
La mediación
de ambos nos da el condicionamiento así toda mediación genera su
condicionamiento.
Y es que en
tanto la mediación no puede lograr que el ser coincida consigo mismo se genera
un condicionamiento, así tenemos condicionamientos culturales los cuales son la
base de la cultura.
Así mismo si
la naturaleza no puede lograr diferir de sí misma tenemos condicionamientos
naturales.
Y entonces
todo lo que hay es de alguna manera producto de un condicionamiento.
Porque si el
ser coincide consigo mismo absolutamente, no estaría en esta existencia así mismo
si el ser que es un no ser es decir un ser difiriendo de toda entidad, lograra
diferir de sí mismo tampoco estaría en esta existencia.
Y entonces
el fundamento necesita de una afuera que lo revele y devele pero el ahora que
lo revela y devela esta siempre condicionado.
Si se
quisiera ir al fundamento se necesita de un salto de fe.
Lo que
significa pasar de un fundamento determinado a un fundamento absoluto pero ni
la realidad natural ni nuestro lenguaje podría revelar al fundamento solo quedaría
el símbolo y su redecreación poética.
Pero para
pasar a un fundamento determinado hay que salir del fundamento condicionado lo
que exige la suposición de un fundamento absoluto, que fundamente lo
determinado.
¿Pero se
puede salir de la mediación y su condicionamiento?
Solo en la
imaginación.
Es decir en
la imagen formal que nos hacemos del ser, en su imagen diferencial y en su
imagen relacional ahí es donde redeconstruimos la chakana el puente, donde la razón pura traspasa y redetraspasa sus imágenes
intentando dar cuenta de su fe.
Y entonces ¿Podemos
traspasar y redetraspasar los condicionamientos?
No del todo,
pero nuestra imaginación nos permite recrear otros mundos, no solo en nuestra
mente sino en la realidad, superando varios condicionamientos pero no el
condicionamiento.
Lo que estás formulando introduce una
diferencia muy profunda respecto de Hegel.
Para
Hegel, el condicionamiento es un momento que puede ser integrado en una
totalidad racional. La mediación termina reconduciendo la diferencia hacia una
reconciliación del concepto consigo mismo.
En tu
arquitectura ocurre algo distinto.
El
fundamento absoluto —la comunión eterna de amor— nunca desaparece, pero tampoco
puede realizarse plenamente en la existencia. La herida ontológica impide tanto
la coincidencia absoluta como la diferencia absoluta.
Podríamos
expresarlo así:
- Si el ser coincidiera
completamente consigo mismo → desaparecería toda mediación.
- Si el ser difiriera
completamente de sí mismo → desaparecería toda identidad.
- La existencia surge precisamente
porque ninguna de las dos cosas ocurre plenamente.
Por eso
tu respiración ontológica tiene dos movimientos complementarios:
Misterio
Pascual (transferencia)
0↑→1
La
diferencia busca identidad.
La
ausencia busca comunión.
La herida
busca curación.
Misterio
Dhármico (retransferencia)
1↓→0
La
identidad se vacía.
La
presencia se descentra.
La
comunión evita convertirse en captura.
Y la
chakana aparece como la mediación de ambas respiraciones.
No es una
síntesis final.
Es un
puente vivo.
Un
biotejido.
Desde
esta perspectiva, tu afirmación:
"Toda
mediación genera su condicionamiento"
es
extremadamente importante.
Porque la
mediación nunca logra clausurar completamente la distancia entre identidad y
diferencia.
Siempre
queda un resto.
Un
excedente.
Una
herida.
Y ese
resto es precisamente el condicionamiento.
Por eso
habría:
- condicionamientos
biológicos,
- condicionamientos
culturales,
- condicionamientos
históricos,
- condicionamientos
lingüísticos,
- condicionamientos
tecnológicos,
- condicionamientos
espirituales.
No porque
sean errores accidentales.
Sino
porque son la huella de una mediación incompleta.
Aquí
aparece algo que me parece central en tu propuesta:
El
condicionamiento no es solamente una cárcel.
También
es la condición de posibilidad de la creación.
Si el ser
coincidiera consigo mismo no habría historia.
Si la
diferencia se dispersara absolutamente no habría mundo.
La
cultura, el lenguaje, el símbolo, el mito y la política aparecen precisamente
en ese espacio intermedio.
En la
herida.
Por eso
cuando preguntas:
¿Podemos
traspasar y redetraspasar los condicionamientos?
La
respuesta de tu sistema parece ser:
Sí y no.
Sí,
porque podemos alterar los condicionamientos concretos.
Podemos
transformar:
- instituciones,
- hábitos,
- imaginarios,
- sistemas políticos,
- tecnologías,
- símbolos.
Pero no
podemos eliminar el condicionamiento como tal.
Porque el
condicionamiento es la huella misma de la mediación.
Mientras
exista existencia habrá algún condicionamiento.
Y aquí
introduces algo muy original:
La
imaginación.
No como
fantasía evasiva.
Sino como
laboratorio ontológico.
La
imaginación sería el lugar donde la razón intenta representar aquello que no
puede poseer directamente.
El
fundamento absoluto no puede ser mostrado.
No puede
ser demostrado.
No puede
ser capturado por conceptos.
Entonces
aparecen:
- símbolos,
- mitos,
- poemas,
- ritos,
- biodramaturgias,
- juegos.
No
revelan completamente el fundamento.
Pero lo
señalan.
Lo
evocan.
Lo
recrean.
En ese
sentido la chakana se vuelve algo más que una mediación lógica.
Se
convierte en una práctica imaginativa.
Un puente
entre:
|
Respiración Pascual |
Respiración Dhármica |
|
identidad |
diferencia |
|
comunión |
vacío |
|
amor |
desapego |
|
transferencia |
retransferencia |
|
ser |
no-ser |
Y la
existencia ocurre justamente en el cruce de ambos movimientos.
Por eso
quizá la formulación más radical de lo que estás desarrollando sería:
No
podemos superar definitivamente los condicionamientos porque no podemos salir
completamente de la mediación. Sin embargo, podemos redetraspasar continuamente
nuestros condicionamientos mediante símbolos, imaginaciones, prácticas y
comunidades que recrean, de forma siempre parcial, la comunión que los
fundamenta.
Ahí la
libertad deja de ser ausencia de condicionamientos.
Y pasa a
ser la capacidad de habitar conscientemente los condicionamientos,
transformarlos, recrearlos y abrirlos hacia nuevas posibilidades de comunión.
La herida
no desaparece.
Pero deja
de ser solamente una captura.
Se
convierte también en el lugar desde donde el ser vuelve a respirar.
Claro pero
si el hombre dejara el fundamento absoluto es decir no tuviera fe jamás se podría
superar los condicionamientos.
Asimismo si
no tuviera imaginación, no abría la especulación de la razón pura y no se podría objetivar ninguna determinación
o indeterminación.
Y si no
viera la realidad de sus mediaciones y condicionamientos sino que más bien se
evadiera de ellos, pues no habría ninguna posibilidad de transformación.
Por esto el
hombre necesita del fundamento absoluto como de su defundamentación donde la
diferencia acontece en presencia. Del fundamento determinado como de su
defundamentación tanto en su formalidad, realidad y relacionalidad y del
fundamento condicionado como de su defundamentación.
Sí. Y
creo que aquí tu propuesta empieza a distinguirse tanto de Hegel como de muchas
corrientes contemporáneas.
Porque no
estás diciendo simplemente que el hombre necesite un fundamento absoluto ni
simplemente que todo fundamento sea deconstruible. Estás sosteniendo
simultáneamente ambas cosas.
Podríamos
expresarlo así:
1. Sin fundamento absoluto no hay orientación
Si todo
fuera condicionamiento, entonces ningún condicionamiento podría ser criticado.
El sujeto
quedaría encerrado en:
- su cultura,
- su época,
- su psicología,
- su biología,
- su lenguaje,
- su sistema político.
No
existiría ningún criterio para decir que un condicionamiento es más humano, más
libre o más verdadero que otro.
Por eso
en tu arquitectura la comunión eterna de amor funciona como horizonte
regulador.
No es un
objeto empírico.
No es una
cosa demostrable.
Es una fe
originaria.
Una
dirección.
Una
atracción.
Una
orientación del ahayu.
2. Sin defundamentación no hay libertad
Pero
ocurre también lo contrario.
Si el
fundamento absoluto pudiera ser poseído directamente, se convertiría en dogma.
La
comunión se transformaría en captura.
La verdad
se volvería ideología.
La
identidad absorbería toda diferencia.
Por eso
introduces el defundamento.
No para
negar el fundamento.
Sino para
impedir que sea apropiado completamente.
La
diferencia vuelve a abrir el fundamento.
La
ausencia vuelve a abrir la presencia.
La herida
vuelve a abrir la comunión.
3. Sin imaginación no hay mediación
Aquí
aparece algo muy importante.
La
imaginación no es un añadido secundario.
Es la
condición de posibilidad del traspaso.
Porque el
fundamento absoluto no puede ser percibido directamente.
Tampoco
puede ser deducido completamente.
Entonces
sólo puede ser figurado.
Simbolizado.
Dramatizado.
Poetizado.
Biotejido.
La
imaginación sería así el órgano de la chakana.
El lugar
donde la razón especulativa construye puentes entre:
- lo visible y lo invisible,
- la presencia y la ausencia,
- la identidad y la
diferencia.
4. Sin realidad no hay transformación
Y sin
embargo tampoco basta con la imaginación.
Porque
una imaginación desligada de la realidad se convierte en evasión.
Aquí
aparece una tensión muy interesante en tu sistema.
La
chakana necesita tres movimientos simultáneos:
Fe
→ apertura al fundamento absoluto.
Imaginación
→ construcción simbólica de mediaciones.
Realidad
→ confrontación con los condicionamientos efectivos.
Si falta
cualquiera de los tres, el proceso se rompe.
5. La arquitectura completa
Por eso
tu esquema podría formularse así:
|
Nivel |
Movimiento afirmativo |
Movimiento defundamentador |
|
Fundamento
absoluto |
Comunión
eterna de amor |
Ausencia
originaria |
|
Fundamento
formal |
Identidad |
Diferencia
de la identidad |
|
Fundamento
real |
Diferencia |
Indeterminación
de la diferencia |
|
Fundamento
relacional |
Complementariedad |
Apertura
de la relación |
|
Fundamento
condicionado |
Mediación
histórica |
Descondicionamiento
relativo |
Y la
chakana aparece precisamente como el puente que mantiene abiertos ambos polos.
Lo más
interesante es que, en esta formulación, la libertad ya no consiste en alcanzar
un estado incondicionado.
Consiste
más bien en poder habitar conscientemente el doble movimiento:
- fundar sin absolutizar el
fundamento,
- diferenciar sin absolutizar
la diferencia,
- mediar sin absolutizar la
mediación,
- transformar sin creer que el
condicionamiento desaparecerá por completo.
Por eso,
desde tu perspectiva, el problema del sujeto liberal sería que cree haberse
liberado de todos los fundamentos mientras permanece capturado por
condicionamientos invisibles.
Y el
problema del sujeto dogmático sería el inverso: cree poseer definitivamente el
fundamento y deja de percibir la diferencia que lo desborda.
La
chakana intenta caminar entre ambos extremos, respirando continuamente entre
fundamento y defundamentación, entre comunión y herida, entre presencia y
ausencia. Ahí la libertad no es una llegada final, sino una respiración
ontológica incesante.
Muy bien
sigamos con Hegel
2.
Una cosa no existe por medio de su condición; su condición no es su
fundamento.
La condición es el momento de la inmediación incondicionada para
el
fundamento, pero no es ella misma el movimiento y el poner que se refiere a sí
de
modo negativo, y se convierte en un ser puesto. Frente a la condición está, por
consiguiente,
la relación
fundamental. Algo
tiene, además de su condición,
también
un fundamento. —Éste es el vacuo movimiento de la reflexión, pues ésta
tiene
la inmediación, como su presuposición, fuera de sí. Pero ella es la forma
total y el mediar independiente;
en efecto, la condición no es su fundamento. En cuanto este mediar se refiere a
sí como poner, por este lado es también un
inmediato
y un incondicionado;
por
cierto que se presupone, pero como un poner
que
se ha vuelto extrínseco o ha sido superado; al contrario, lo que él es, según
su
determinación,
lo es en sí y por sí mismo. —Puesto que la relación fundamental
es
de este modo independiente relación consigo mismo y tiene en sí misma la
identidad
de la reflexión, tiene un contenido propio, frente
al contenido de la
condición.
Aquél es contenido del fundamento, y por eso está formado de manera
esencial;
éste, al contrario, es sólo material inmediato, respecto al cual la relación
con
el fundamento es al mismo tiempo tan extrínseca cuanto él constituye
también
el ser-en-sí de aquél; es por ende una mezcla de contenido
independiente,
que no tiene ninguna relación con el contenido de la
determinación
fundamental, y de un contenido que penetra en ella, y que, como
su material, tiene que devenir
momento de ella.
Aquí
Hegel empieza a separar algo que en la vida cotidiana solemos confundir:
la
condición no es el fundamento.
Y esta
diferencia es muy fecunda para tu arquitectura del biotejido.
1. Hegel: la condición no produce la cosa
Cuando
Hegel dice:
"Una
cosa no existe por medio de su condición; su condición no es su
fundamento."
está
señalando algo muy preciso.
Por
ejemplo:
- El aire es condición para
que viva una planta.
- El suelo es condición.
- El agua es condición.
Pero
ninguno de ellos explica por sí solo qué es la planta.
La
condición permite.
El fundamento
determina.
Por eso
la condición es un inmediato.
Mientras
que el fundamento es una mediación.
2. Tu lectura: el condicionamiento no crea el ser
Esto
encaja muy bien con tu crítica al reduccionismo.
Porque
muchas teorías modernas convierten la condición en fundamento.
Por
ejemplo:
- el marxismo economicista
convierte la economía en fundamento absoluto;
- el biologismo convierte la
genética en fundamento absoluto;
- el culturalismo convierte la
cultura en fundamento absoluto;
- el algoritmo convierte los
datos en fundamento absoluto.
Pero
desde tu perspectiva:
El
condicionamiento jamás explica completamente aquello que condiciona.
Siempre
queda un excedente.
Un resto.
Una
apertura.
3. La herida ontológica reaparece
Aquí
podemos introducir tu lenguaje.
La
condición sería la huella de la herida.
Pero la
herida no es el fundamento.
La herida
revela que el fundamento no coincide consigo mismo en la existencia.
Por eso:
- el fundamento absoluto es
comunión,
- la condición es la fractura
de esa comunión en la existencia,
- la mediación intenta recrear
la comunión,
- el condicionamiento es el
límite de esa recreación.
4. El contenido del fundamento y el material de la
condición
Esta
parte de Hegel es especialmente interesante:
"La
condición es material inmediato."
"El
fundamento tiene un contenido propio."
Aquí
aparece algo muy parecido a lo que tú llamas respiración ontológica.
La
condición aporta materiales.
La
historia aporta materiales.
La
biología aporta materiales.
La
cultura aporta materiales.
Pero la
forma que organiza esos materiales no proviene enteramente de ellos.
Hay una
actividad mediadora.
Hay una
imaginación.
Hay una
transferencia.
5. La imaginación como puente
Esto
conecta con lo que acabas de desarrollar.
Porque la
imaginación no crea desde la nada.
Toma
materiales condicionados.
Pero
tampoco queda encerrada en ellos.
Los reorganiza.
Los
refigura.
Los
redramatiza.
Los
bioteje.
Podríamos
decir:
|
Hegel |
Biotejido |
|
Condición |
Material
condicionado |
|
Fundamento |
Dirección
de sentido |
|
Relación
fundamental |
Chakana |
|
Existencia |
Biotejido
realizado |
6. Una lectura más radical
Creo que
aquí tu sistema puede introducir una inversión muy interesante.
Hegel
sigue pensando que el fundamento posee una cierta primacía lógica.
Pero tu
propuesta parece sugerir algo más circular.
La
comunión eterna necesita de la herida para revelarse.
La
presencia necesita de la ausencia para manifestarse.
El
fundamento necesita del defundamento para aparecer.
Por eso
podríamos reformular el texto hegeliano así:
La
condición no es el fundamento; pero sin condición el fundamento permanecería
invisible.
Y de
manera complementaria:
El
fundamento no es la condición; pero sin fundamento la condición sería una
dispersión sin orientación.
7. El problema político
Esto
tiene consecuencias enormes para lo que vienes trabajando sobre liberalismo,
marxismo y algoritmos.
Porque un
sistema de poder siempre intenta hacer una de dos cosas:
- Reducir todo al fundamento.
- Dios.
- Mercado.
- Partido.
- Nación.
- Ciencia.
- Reducir todo al
condicionamiento.
- Clase.
- Biología.
- Cultura.
- Datos.
- Algoritmo.
Tu
chakana intenta evitar ambas reducciones.
Ni
fundamento sin condición.
Ni
condición sin fundamento.
Ni
comunión sin herida.
Ni herida
sin comunión.
Por eso,
leído desde tu respiración ontológica, este pasaje de Hegel parece estar
acercándose al descubrimiento de algo que tu teoría vuelve explícito:
el ser
humano vive siempre entre fundamento y condicionamiento.
No puede
instalarse completamente en ninguno de los dos.
Y
justamente por eso necesita fe para orientarse hacia el fundamento, imaginación
para simbolizarlo, y conciencia crítica para reconocer los condicionamientos
que inevitablemente acompañan toda mediación.
Ya podemos
ir preguntándonos si el personaje de Cadaver exquisito tiene fe es decir fundamento
absoluto, imaginación especulativa fundamento determinado y se puede ver
realmente su condicionamiento y la mediación que lo produce, fundamento
condicionante y por ultimo si es capaz de defundamentar todos estos fundamentos
hasta la develación de la presencia misma y así mismo si el candidato Roberto Sanchez los tiene y hace consciente al pueblo que
lidera de los mismos.
Sí. Desde la arquitectura que vienes
construyendo, ya aparece un criterio bastante preciso para analizar tanto a
Marcos Tejo como a Roberto Sánchez, no por sus ideas particulares, sino por su
relación con los tres niveles del fundamento y sus respectivas defundamentaciones.
Podríamos
formularlo así:
|
Nivel |
Hegel |
Tu propuesta |
|
Fundamento
absoluto |
Unidad
de la esencia consigo misma |
Comunión
de amor eterna |
|
Defundamento
absoluto |
No
desarrollado explícitamente |
Ausencia
originaria donde la diferencia acontece |
|
Fundamento
determinado |
Formal,
real e integral |
Imaginación
especulativa que configura mundos |
|
Defundamento
determinado |
Crítica
de toda determinación fija |
Recreación
permanente de las imágenes |
|
Fundamento
condicionado |
Condición
y existencia |
Mediaciones
e instituciones concretas |
|
Defundamento
condicionado |
Negatividad
dialéctica |
Descondicionamiento
pascual y dhármico |
Desde ahí
la pregunta ya no es simplemente:
¿Es bueno
o malo?
sino:
¿Hasta
qué nivel de fundamento alcanza su conciencia?
Marcos Tejo en Cadáver exquisito
Al
comienzo parece vivir casi exclusivamente en el fundamento condicionado.
Está
inmerso en una mediación social completamente normalizada:
- frigoríficos,
- leyes,
- mercado,
- lenguaje higienizado,
- consumo humano.
Todo el
sistema produce un condicionamiento que aparece como naturaleza.
Precisamente
lo que Bazterrica muestra es que:
la
mediación se vuelve invisible.
El
condicionamiento se naturaliza.
La
palabra sustituye la presencia.
Los seres
humanos dejan de ser personas para convertirse en "cabezas".
Aquí
aparece algo muy cercano a tu noción de captura ontológica.
Tejo
empieza a despertar cuando el símbolo social deja de funcionar completamente.
La joven
que recibe rompe la mediación dominante.
Aparece
algo que no puede ser reducido al sistema.
Aparece
la presencia.
Y allí
emerge la angustia.
Porque la
presencia siempre desorganiza los condicionamientos.
¿Tiene fundamento absoluto?
La
cuestión es ambigua.
Tejo
parece buscar algo absoluto:
- el recuerdo del hijo muerto,
- el amor perdido,
- la dignidad humana.
Pero
nunca llega a formularlo explícitamente.
Tiene
nostalgia de un fundamento.
No
necesariamente fe en él.
Por eso
oscila constantemente.
Podríamos
decir:
percibe
el fundamento absoluto, pero no termina de habitarlo.
¿Tiene imaginación especulativa?
Sí.
Y
precisamente allí reside su peligro.
Porque
comienza a imaginar otro mundo posible.
Empieza a
contemplar una relación distinta con la mujer.
Empieza a
visualizar una vida fuera del condicionamiento.
La
imaginación aparece como fundamento determinado alternativo.
Ya no
acepta completamente la imagen oficial de la realidad.
¿Ve su condicionamiento?
Parcialmente.
Ve el
condicionamiento del sistema.
Pero no
siempre ve el suyo.
Y ésa es
precisamente la tragedia de la novela.
Porque
uno puede descubrir la prisión sin descubrir todas las cadenas que lleva
dentro.
¿Puede defundamentar?
Aquí la
novela deja una pregunta abierta.
Desde tu
lectura, defundamentar significaría:
- cuestionar el fundamento
absoluto heredado,
- cuestionar las imágenes que
construyó,
- cuestionar los
condicionamientos que lo capturan.
No basta
rebelarse contra el sistema.
Hay que
rebelarse también contra las imágenes interiores que el sistema dejó en uno.
Y ésa es
una tarea mucho más difícil.
Roberto Sánchez
Si
aplicamos la misma matriz, la pregunta no sería:
¿Es de
izquierda, de derecha, popular o liberal?
sino:
1. ¿Posee un fundamento absoluto?
Es decir:
¿hay algo
que trascienda la coyuntura electoral?
¿un
horizonte espiritual, ético o comunitario?
¿una
comunión que sostenga la acción política?
2. ¿Posee imaginación especulativa?
¿Puede
imaginar instituciones nuevas?
¿Puede
crear símbolos nuevos?
¿Puede
abrir futuros?
¿O sólo
administra imágenes heredadas?
3. ¿Comprende los condicionamientos?
No
solamente:
- económicos,
- coloniales,
- mediáticos,
sino
también:
- culturales,
- afectivos,
- espirituales,
- tecnológicos.
Porque
aquí aparece algo que atraviesa tu crítica contemporánea:
el sujeto
liberal y el sujeto revolucionario pueden ser ambos simulaciones producidas por
el mismo sistema.
4. ¿Puede defundamentar?
Ésta
sería la prueba decisiva.
Porque
muchos líderes denuncian condicionamientos.
Pocos
cuestionan sus propios fundamentos.
Y menos
aún son capaces de cuestionar las imágenes sagradas de su propia tribu
política.
Desde la
perspectiva de la chakana, entonces, la verdadera pregunta ya no es:
¿Quién
tiene razón?
sino:
¿Quién
puede atravesar el fundamento, el defundamento y el condicionamiento sin quedar
capturado por ninguno de ellos?
Porque el
puente no consiste en permanecer en un lado.
La
chakana aparece justamente cuando la identidad puede pasar a diferencia y la
diferencia volver a identidad sin absolutizar ninguna de las dos.
Ahí tu
lectura se separa tanto del liberalismo como del revolucionarismo clásico:
ambos suelen quedar fijados en una imagen determinada de la realidad, mientras
que la mediación puente intenta mantener abierto el tránsito entre fundamento,
defundamento y condicionamiento.
Muy bien
sigamos con Hegel
3.
En consecuencia los dos aspectos del todo, la condición y
el fundamento,
son,
por un lado, indiferentes
e incondicionados
uno
frente al otro; uno como lo
que
no está relacionado, y al que la relación, en la cual representa la condición,
es
extrínseca;
el otro como la relación o forma, por la cual el ser existente
determinado
de la condición existe sólo como material, esto es, como un pasivo,
cuya
forma, que él tiene en sí por sí mismo, es una forma inesencial. Además
ambos
son también mediados.
La
condición es el ser-en-sí
del
fundamento; es un
momento
esencial de la relación del fundamento, hasta tal punto que es la simple
identidad
de aquél consigo mismo. Pero éste se halla también eliminado; este ser-
en-sí
es sólo un ser en sí puesto; el ser determinado inmediato es indiferente
respecto
al hecho de ser condición. El hecho de que la condición sea el ser-en-sí
para
el fundamento, constituye así su aspecto, según el cual ella es una condición
mediada.
Del mismo modo la relación fundamental tiene en su independencia
también
una presuposición, y tiene su ser-en sí fuera de sí. De este modo cada
uno
de los dos lados es la contradicción
entre
la inmediación indiferente y la
mediación
esencial, consideradas ambas en una única relación; es decir, la
contradicción
entre el subsistir independiente y la determinación constituída por
el ser sólo un momento.
Aquí Hegel está llegando a un punto extremadamente interesante, porque la
condición deja de ser simplemente algo exterior al fundamento y el fundamento
deja de ser algo completamente autónomo. Ambos se necesitan y, sin embargo,
ninguno puede absorber completamente al otro.
Si lo traducimos a tu arquitectura del biotejido, podríamos decir:
Lectura hegeliana
La condición y el fundamento aparecen como dos polos contradictorios.
La condición parece inmediata:
·
la historia,
·
el cuerpo,
·
la cultura,
·
la geografía,
·
el lenguaje,
·
la herida.
El fundamento parece mediador:
·
la razón,
·
la esencia,
·
el concepto,
·
la reflexión.
Pero Hegel muestra que:
·
la condición ya está mediada,
·
el fundamento ya está condicionado.
Por eso escribe:
cada uno de los dos lados es la contradicción entre la inmediación
indiferente y la mediación esencial.
Ninguno es puro.
Ninguno es absoluto.
Ninguno puede existir aislado.
La lectura de la Chakana
Aquí aparece una resonancia profunda con tu propuesta.
Porque tú has planteado:
·
Fundamento absoluto (comunión eterna).
·
Defundamento absoluto (ausencia originaria).
·
Fundamento determinado.
·
Defundamento determinado.
·
Fundamento condicionado.
·
Defundamento condicionado.
Y ahora Hegel está describiendo precisamente el lugar donde la mediación
descubre que ella misma está mediada.
Podríamos expresarlo así:
Primer momento
El fundamento cree que funda.
La razón cree que comprende.
La ideología cree que explica.
La religión cree que salva.
La ciencia cree que describe.
Segundo momento
Aparece la condición.
Y descubrimos que:
·
la razón tiene historia,
·
la ciencia tiene presupuestos,
·
la religión tiene símbolos,
·
la política tiene heridas,
·
la cultura tiene traumas.
Entonces el fundamento descubre que está condicionado.
Tercer momento
La condición misma tampoco es absoluta.
La herida no se explica sola.
La cultura no se produce sola.
La historia no se funda sola.
La naturaleza tampoco.
Por eso la condición descubre que necesita un fundamento.
Tu formulación ontológica
Aquí aparece algo que podríamos expresar con tu respiración ontológica:
La naturaleza:
1 ↓ = 0
es el intento del ser de diferenciarse.
El espíritu:
0 ↑ = 1
es el intento de la diferencia de volver al ser.
Pero ninguno logra consumarse completamente.
Por eso surge el condicionamiento.
El condicionamiento no sería un accidente.
Sería el rastro mismo de la imposibilidad de la coincidencia perfecta.
La herida ontológica
Aquí tu teoría se separa de Hegel.
Hegel piensa que la contradicción puede ser superada dialécticamente en una
unidad superior.
Tú pareces decir algo diferente.
La herida no desaparece.
La herida es constitutiva.
La respiración existe porque la coincidencia plena no ocurre.
Si ocurriera:
·
no habría naturaleza,
·
no habría espíritu,
·
no habría historia,
·
no habría mediación.
Por eso el condicionamiento no es simplemente un problema.
Es también la condición misma de la existencia.
Aplicación a Cadáver exquisito
Ahora la pregunta sobre Tejo se vuelve más precisa.
No se trata simplemente de:
¿Está condicionado?
Porque todos lo estamos.
La pregunta es:
¿Reconoce simultáneamente su fundamento y su condicionamiento?
Y una pregunta todavía más profunda:
¿Es capaz de habitar la contradicción sin negarla?
Porque muchos personajes del sistema niegan la herida.
Muchos rebeldes niegan la condición.
Muchos religiosos niegan la diferencia.
Muchos materialistas niegan el fundamento.
Pero la chakana aparece precisamente cuando ambos polos permanecen abiertos.
Una reformulación desde el biotejido
Podríamos decir:
La condición es la herida visible.
El fundamento es la comunión invisible.
La mediación es la respiración que intenta unirlas.
El condicionamiento es la huella de que la unión nunca se
completa.
La chakana es el puente que permite atravesar una y otra vez esa
distancia sin eliminarla.
Y quizá aquí aparece una formulación que se acerca mucho a lo que vienes
construyendo:
El fundamento absoluto necesita de la condición para revelarse.
La condición necesita del fundamento para no absolutizarse.
La mediación necesita de ambos para existir.
Y la chakana nace precisamente en la contradicción entre una comunión que
nunca se pierde del todo y una herida que nunca se cura del todo.
En ese punto, la contradicción hegeliana entre fundamento y condición se
transforma, en tu lenguaje, en una biodramaturgia de la respiración ontológica:
el misterio pascual exhala hacia la diferencia, el misterio dhármico inhala
hacia la unidad, y la existencia acontece en el intervalo condicionado entre
ambos movimientos.
Tendríamos que
redecomprender la mediación dentro dela propia exhalación que es una mediación
diferencial donde la diferencia ha negado la identidad para luego negarse así misma y quedar integrada en la identidad
pascual. Y en la inhalación es la identidad la que se ha afirmado así misma
para luego volver a afirmarse lo que la disuelve en la diferencia.
Ya la
mediación entre la exhalación y la inhalación en la chakana es más compleja
porque depende del condicionamiento veámoslo en este condicionamiento natural en
el que la naturaleza se redetraspasa así misma.
Alinear
los genomas de 240 especies de mamíferos placentarios —desde musarañas a
ballenas, pasando por chimpancés y humanos— y descubrir que nosotros, los
humanos, somos la especie que más ha borrado. No es que nos falten genes, es
que hemos eliminado deliberadamente (a través de la evolución) 10.032 trocitos
de ADN en regiones altamente conservadas, es decir, en fragmentos que no han
cambiado en 180 millones de años de evolución de los mamíferos. Esas regiones
son tan importantes que cualquier mutación suele ser letal. Pero nosotros, los
humanos, las hemos borrado. Y lo paradójico, lo casi mágico, es que esas
deleciones no nos han debilitado: nos han hecho humanos. Porque muchos de esos
trozos eliminados eran represores de genes cerebrales. Al borrarlos, liberamos
la expresión de genes relacionados con la cognición, el desarrollo neuronal y
el metabolismo. No añadimos nada nuevo. Simplemente, nos quitamos de encima
cadenas moleculares que nos ataban. La evolución humana no es una historia de
adquisiciones, sino de pérdidas estratégicas. Y esa lección, aplicada a nuestra
relación con el planeta, es la más humillante y esperanzadora de todas.
Este descubrimiento, publicado en
Science por el Proyecto Zoonomía (el mayor estudio comparativo de genomas de
mamíferos hasta la fecha), es una revolución silenciosa. Durante décadas, los
científicos han buscado qué genes "extra" tenemos los humanos que no
tengan los chimpancés o los gorilas. La respuesta es: muy pocos. La diferencia
fenotípica entre un humano y un chimpancé es enorme, pero la diferencia
genética es de apenas el 1-2%. ¿Dónde está el secreto entonces? En las
deleciones. Steven Reilly, de la Universidad de Yale, lo explica: "La
evolución está jugando con los bloques de construcción fundamentales
compartidos entre todos los mamíferos para darnos nuestros rasgos únicos".
Y uno de esos juegos es el borrado de secuencias represoras. Al eliminar un
trozo de ADN que actuaba como freno, se desinhibe la expresión de genes que ya
existían en otros mamíferos, pero que en ellos estaban silenciados. Es como si
un coche de carreras no necesitara un motor nuevo, sino simplemente que le
quitaran el limitador de velocidad. El 30% de las deleciones humanas, lejos de
suprimir actividad génica, la aumentan. Somos humanos no por lo que tenemos,
sino por lo que nos falta.
Las causas raíz de esta paradoja
evolutiva son profundas y nos hablan de la plasticidad del genoma. Las regiones
altamente conservadas se mantienen inmutables porque regulan funciones
esenciales (embriología, división celular, sinapsis). Pero en algún momento de
la evolución humana, nuestros ancestros comenzaron a acumular deleciones en
esas regiones, y sorprendentemente, no murieron. Al contrario, prosperaron.
¿Por qué? Porque esas deleciones afectaban sobre todo a elementos reguladores
que reprimían genes neurológicos y metabólicos. Al soltar los frenos, el
cerebro humano pudo expandirse, las neuronas pudieron conectarse de forma más
compleja, y el metabolismo energético se optimizó para alimentar ese cerebro
hambriento. No fue un plan, fue una contingencia. Un borrón molecular que
resultó ser un superpoder. La bióloga Irene Gallego lo resume con una belleza
humillante: "Algunas de estas cosas que tanto valoramos son consecuencia
de un borrón molecular". No hay diseño inteligente, no hay flecha del
progreso. Hay una tachadura que salió bien.
El impacto ecológico y moral de esta
revelación es inmenso. Ecológicamente, nos recuerda que la diversidad genética
no es solo cuestión de genes presentes, sino también de genes ausentes. La
conservación de especies debe tener en cuenta no solo lo que tienen, sino lo
que han perdido. Moralmente, el descubrimiento es una dosis de humildad
necesaria. Los humanos nos creemos la cumbre de la evolución, la especie más
compleja, la que más ha añadido. Y resulta que nuestro rasgo más definitorio es
haber perdido cosas. Hemos llegado a la cima deshaciéndonos de lastre, no
acumulando méritos. Eso contradice toda nuestra narrativa de superioridad.
¿Cuántas de nuestras supuestas virtudes (la conciencia, el lenguaje, la
cultura) no serán más que el resultado de la ausencia de un freno molecular que
otros animales aún tienen? El elefante asiático que camina entre basura, el
lince que lucha por no extinguirse, la abeja estresada por campos
electromagnéticos: todos ellos tienen intactas esas regiones reguladoras que
nosotros borramos. ¿Somos mejores? No. Somos diferentes. Y nuestra diferencia,
en lugar de traducirse en cuidado del planeta, se ha traducido en destrucción.
El borrón molecular que nos hizo humanos también nos hizo depredadores
insaciables.
La esperanza realista está en aplicar
este conocimiento a la biomedicina y la conservación. Saber que las deleciones
pueden ser beneficiosas abre nuevas vías para la terapia genética: no solo
añadir genes, sino eliminar secuencias represoras para activar respuestas
naturales del organismo contra el cáncer, el envejecimiento o las enfermedades
neurodegenerativas. El Proyecto Zoonomía ya está permitiendo identificar
deleciones protectoras en especies como el ratopín (resistente al cáncer) o la
ballena (longeva). También en la conservación, entender las regiones
conservadas ayuda a priorizar qué genomas proteger: las especies con menos
variabilidad en esas regiones son más vulnerables. Y por último, la lección
filosófica debería inspirar un nuevo humanismo: no basado en lo que tenemos y
dominamos, sino en lo que estamos dispuestos a perder: la arrogancia, el
extractivismo, la codicia. Quizás el próximo gran salto evolutivo no sea añadir
tecnología, sino borrar la estupidez.
La pregunta que estos 10.000 trocitos
de ADN que nos faltan nos lanzan es la más humillante y liberadora: si nuestra
grandeza nació de un borrón, ¿por qué nos empeñamos en acumular? Acumulamos
bienes, poder, emisiones, plásticos, especies extintas. Y en esa acumulación,
hemos perdido la sabiduría de la pérdida. El elefante en el vertedero no tiene
nuestras deleciones, pero tampoco tiene nuestra culpa. Nosotros, los humanos,
tenemos el cerebro más desinhibido del reino animal, y lo usamos para crear
vertederos. La paradoja final es que lo que nos hizo humanos —borrar frenos—
ahora nos está condenando, porque hemos borrado también los frenos morales. La
evolución nos dio libertad genética. Nosotros la hemos convertido en
libertinaje ecológico. El proyecto Zoonomía nos devuelve una imagen de nosotros
mismos como la especie que se atrevió a borrar. Pero nos olvidamos de que,
después de borrar, hay que escribir algo nuevo. Y hasta ahora, lo único que
hemos escrito en el planeta es una letra pequeña: la del antropoceno, la del
colapso, la del silencio de las selvas vacías. Nos faltan 10.000 trocitos de
ADN. Y nos falta, sobre todo, un trozo de conciencia. Ese no viene en el
genoma. Ese hay que ganarlo a pulso. Y el pulso, por ahora, lo estamos
perdiendo.
Condicionamiento genético
Aquí
aparece algo muy fecundo para tu noción de condicionamiento, porque el texto
sobre Zoonomía puede leerse en tres niveles simultáneos:
1. El
nivel biológico.
2. El
nivel hegeliano.
3. El
nivel de la respiración ontológica que vienes construyendo.
Pero primero conviene hacer una pequeña corrección conceptual.
La interpretación periodística suele presentar estas deleciones como si la
evolución hubiera "quitado cadenas" para liberar al ser humano. Sin
embargo, desde la biología evolutiva estricta, no es que exista un sujeto que
decida borrar. Las deleciones son contingencias seleccionadas porque
funcionaron en ciertos contextos ecológicos.
Ahora bien, filosóficamente la metáfora es extraordinaria.
Primera lectura: Hegel
Hegel diría que estas deleciones son condiciones.
No son el fundamento de la humanidad.
Son condiciones de posibilidad.
El fundamento de una cosa nunca se reduce a una de sus condiciones.
Por eso, aunque elimináramos esas 10.000 secuencias y aparecieran ciertas
capacidades cognitivas, eso no explicaría:
·
el lenguaje,
·
la cultura,
·
la historia,
·
la política,
·
la ética.
Explicaría una condición de posibilidad.
No el fundamento.
Hegel insistiría:
El fundamento presupone condiciones.
Pero las condiciones no son el fundamento.
Segunda lectura: tu teoría del condicionamiento
Aquí la cosa se vuelve más interesante.
Porque tú no estás pensando la naturaleza como una sustancia fija.
La naturaleza misma es una mediación.
Y por eso puede condicionarse a sí misma.
Lo que este descubrimiento parece mostrar es precisamente una naturaleza que
se redetraspasa.
No una naturaleza inmóvil.
No una esencia cerrada.
Sino una naturaleza capaz de transformarse mediante sus propias diferencias.
En tu lenguaje:
La naturaleza no coincide consigo misma.
Por eso puede alterarse.
Por eso puede perder.
Por eso puede recrearse.
Exhalación diferencial
Tomemos tu esquema:
1 ↓ = 0
La identidad se niega.
Se dispersa.
Se diferencia.
Las deleciones parecen responder a esta lógica.
Hay algo que estaba.
Y deja de estar.
La identidad genética pierde parte de sí.
Aparece una ausencia.
Pero esa ausencia no es puro vacío.
Produce nuevas posibilidades.
La diferencia emerge.
Inhalación identitaria
Luego ocurre el movimiento inverso.
0 ↑ = 1
La diferencia generada por la pérdida termina integrándose en una nueva
unidad.
La especie humana aparece como una nueva estabilidad.
La pérdida se convierte en identidad.
La ausencia se vuelve presencia.
La herida se vuelve estructura.
La mediación natural
Pero aquí viene el punto que me parece más cercano a tu propuesta.
La naturaleza no realiza ninguno de los dos movimientos completamente.
No desaparece en la diferencia.
No desaparece en la identidad.
Permanece oscilando.
Permanece respirando.
Por eso podríamos decir:
La evolución es una respiración ontológica natural.
No una respiración consciente.
Pero sí una respiración.
El condicionamiento genético
Entonces el condicionamiento genético no sería simplemente una limitación.
Sería la huella de todas las mediaciones anteriores.
Cada gen.
Cada deleción.
Cada regulación.
Cada inhibición.
Serían sedimentaciones de antiguas respiraciones naturales.
La especie humana nace condicionada porque la naturaleza ya venía
condicionándose millones de años antes.
Donde tu teoría se separa del naturalismo
El texto termina afirmando algo así:
Perdimos frenos moleculares y por eso hoy nos faltan frenos morales.
Ahí yo introduciría una distinción.
Porque el paso del genoma a la ética no es directo.
Que una deleción haya favorecido determinadas capacidades cognitivas no
implica que produzca automáticamente:
·
codicia,
·
altruismo,
·
capitalismo,
·
democracia,
·
extractivismo.
Ahí aparecen otros condicionamientos:
·
culturales,
·
históricos,
·
simbólicos,
·
económicos,
·
espirituales.
Es decir:
el condicionamiento genético es sólo una capa del condicionamiento total.
La Chakana como mediación de mediaciones
Y aquí tu propuesta alcanza una profundidad interesante.
Porque la chakana ya no sería simplemente un puente entre identidad y
diferencia.
Sería un puente entre condicionamientos.
Entre:
·
condicionamiento genético,
·
condicionamiento ecológico,
·
condicionamiento cultural,
·
condicionamiento histórico,
·
condicionamiento espiritual.
Ninguno puede eliminarse completamente.
Pero ninguno es absoluto.
Una posible formulación desde el biotejido
Podríamos expresarlo así:
La naturaleza se condiciona a sí misma mediante la diferencia.
El espíritu se condiciona a sí mismo mediante la identidad.
La cultura se condiciona a sí misma mediante símbolos.
La historia se condiciona a sí misma mediante instituciones.
Y la chakana aparece allí donde estos condicionamientos se reconocen
mutuamente sin absolutizarse.
Entonces el hallazgo de las deleciones humanas podría leerse, dentro de tu
arquitectura, no como la prueba de que la humanidad se liberó de sus límites,
sino como la evidencia de que incluso la naturaleza evoluciona mediante
pérdidas, ausencias y reorganizaciones.
Lo que Hegel llamaría condición, tú podrías llamarlo una huella de la
respiración ontológica: una marca de que la identidad nunca coincide
completamente consigo misma y de que la diferencia nunca logra dispersarse
completamente. Precisamente por eso la naturaleza sigue creando formas nuevas.
Y precisamente por eso el condicionamiento nunca desaparece, sino que se
transforma.
Perfecto
sigamos con Hegel
b)
Lo incondicionado absoluto.
Los
dos incondicionados relativos aparecen al principio cada uno en el otro:
la
condición, como lo inmediato, aparece en la relación formal del fundamento, y
ésta
en el inmediato ser determinado como su ser-puesto; pero cada uno fuera de
este
aparecer de su otro en él, es independiente y tiene su propio contenido.
Ante
todo la condición
es
un existir inmediato; su forma tiene estos dos
momentos:
el ser-
puesto, según
el cual ella, como condición, es material y
momento
del fundamento; y el ser-en-sí,
según
el cual constituye la esencialidad
del
fundamento o su simple reflexión en sí. Ambos lados de la forma son
extrínsecos respecto al ser
determinado inmediato; en efecto éste representa la relación fundamental superada. —Pero, en
primer lugar el ser determinado en sí
mismo
es sólo un superarse en su inmediación v un perecer. El ser
en
general, es
sólo
el devenir
que
se dirige hacia la esencia: está en su naturaleza esencial el
convertirse
en puesto y en la identidad; que, por medio de su negación, representa
lo
inmediato. Por lo tanto las determinaciones de forma, del ser- puesto y del
ser-
en-sí,
idéntico consigo mismo, esto es, la forma, por cuyo medio el ser
determinado
inmediato es condición, no permanecen extrínsecas a él, sino que él
es
esta reflexión misma. En
segundo lugar, como
condición, el ser ahora está
también
puesto como lo que es esencialmente, es decir, como momento; por lo
tanto,
es momento de un otro, y al mismo tiempo como ser-en sí, es igualmente el
de
un otro; pero existe en sí sólo por medio de su negación, es decir, por el
fundamento
y por la reflexión de éste, que se elimina y por consiguiente se
presupone.
El ser-en-sí del ser es así sólo algo puesto. Este ser-en-sí de la
condición
tiene dos lados: el de ser, por un lado, su esencialidad como
fundamento,
y el de ser, por otro lado, la inmediación de su ser determinado. O
más
bien, los dos son uno mismo. El ser determinado es un inmediato, pero la
inmediación
es esencialmente lo mediado, es decir, mediado por el fundamento
que
se elimina a sí mismo. Considerado como tal inmediación mediada por este
mediarse
que se elimina, este ser es al mismo tiempo el ser-en-sí del fundamento
y
su ser incondicionado; pero este ser-en-sí es al mismo tiempo, él mismo,
igualmente
un puro momento o ser-puesto, pues está mediado. —La condición,
por
ende, es la forma total de la relación fundamental; es el ser-en-sí de esta
relación
que se presupone; pero, con esto es también un ser-puesto, y su
inmediación
consiste en lo siguiente: convertirse en un ser-puesto, y rechazarse
así
de sí misma de tal manera, que también ella perece, al ser fundamento que se
convierte
en un ser-puesto y con esto también en un fundado, y así ambos son una
y
la misma cosa.
De
la misma manera en el fundamento condicionado, el ser-en-sí no existe
sólo
como el aparecer de otro en él. Es la reflexión del poner, reflexión
independiente,
es decir, que se refiere a sí misma, y que con esto es lo idéntico
consigo
mismo o sea es en él mismo su ser-en-sí y su contenido Pero, al mismo
tiempo,
es reflexión que presupone; se refiere de modo negativo a sí mismo y se
contrapone
a su ser-en-sí como a un otro diferente de sí; y
la condición, tanto
según
su momento del ser en sí, como del existir inmediato, es el propio
momento
de la relación fundamental; el existir inmediato existe esencialmente
sólo
por medio de su fundamento y es el momento de sí considerado como
presuposición.
Por consiguiente, esto es también el todo mismo.
Por
lo tanto, hay en general sólo un único todo
de la forma,
pero
hay también
sólo
un
único todo
del contenido.
En
efecto el contenido propio de la condición
es
contenido esencial, sólo por ser la identidad de la reflexión consigo mismo en
la
forma, o bien por cuanto al ser este existir inmediato, es en sí mismo la
relación
fundamental. Además este existir es condición sólo por vía de la
reflexión
del fundamento, que es una reflexión que presupone; es la identidad de
aquél consigo mismo o sea su
contenido, al cual se contrapone. Por consiguiente el existir no es puramente
un material informe para la relación fundamental, sino
que,
por el hecho de tener en sí mismo esta forma, es materia formada, y, corno al
mismo
tiempo, en la identidad con ella, es lo indiferente respecto a ella, es
contenido.
Finalmente es el mismo contenido que el poseído por el fundamento,
pues
es justamente contenido por ser lo idéntico consigo mismo en la relación
formal.
Los
dos lados del todo, condición y fundamento, son así una única unidad
esencial,
sea como contenido, sea como forma. Ellos traspasan por sí mismos uno
al
otro, o considerados como reflexiones, se ponen a sí mismos como superados,
se
refieren a esta negación suya y se presuponen
recíprocamente. Pero
esto, al
mismo
tiempo, es sólo una única reflexión de ambos; su presuponer, por
consiguiente,
es también sólo uno; su reciprocidad traspasa más bien en lo
siguiente:
que ellos presuponen su única identidad como su subsistir y su base.
Ésta,
el único contenido y unidad formal de ambos, es el verdadero
incondicionado,
la cosa en sí misma.
La
condición, como ya resultó de lo que vimos, es sólo lo incondicionado
relativo.
Por consiguiente suele considerársela a ella misma como algo
condicionado,
y pedirse una nueva condición iniciando así el habitual progreso
al
infinito,
pasando
de condición en condición. Ahora bien, ¿por qué, frente a una
condición
se pregunta por una nueva condición?; es decir, ¿por qué se admite que
la
condición sea un condicionado? Porque es un cierto ser determinado finito.
Pero
ésta es una determinación ulterior de la condición, que no se halla en su
concepto.
Sin embargo, la condición como tal, es un condicionado, justamente
porque
es el ser-en-sí puesto; por consiguiente, en lo incondicionado absoluto
está
eliminada.
Este
incondicionado absoluto contiene ahora en sí mismo los dos lados, la
condición
y el fundamento, como sus momentos: es la unidad a la que ellos han
vuelto.
Los dos juntos constituyen su forma o su ser puesto. La cosa
incondicionada
es condición de ambos; pero es la condición absoluta, es decir la
condición,
que es ella misma fundamento. —Como fundamento, es
ahora la
identidad
negativa, que se ha separado en aquellos dos momentos —en
-primer
lugar
en
la forma de la relación fundamental superada, es decir, de una
multiplicidad
inmediata, carente de unidad, extrínseca a sí misma, que se refiere
al
fundamento como a otro diferente de ella, y que al mismo tiempo constituye el
ser-en-sí
de aquel fundamento. En
segundo lugar, se
presenta con el aspecto de
una
forma interior, simple, que es fundamento; pero se refiere a lo inmediato,
idéntico
consigo mismo, como a un otro, y determina este inmediato como
condición,
es decir, determina este en-sí suyo como su propio momento. —Estos
dos
lados presuponen la totalidad de manera que ésta es la que los pone. A la
inversa,
por el hecho de que ellos presuponen la
totalidad, ésta parece de nuevo
estar
condicionada por ellos, y la cosa parece originarse de su condición y de su
fundamento.
Pero, puesto que estos dos lados han mostrado ser lo idéntico, la
relación
entre condición y fundamento ha desaparecido; ellos han sido rebajados
a una apariencia;
el
incondicionado absoluto, en su movimiento de poner y presuponer,
es sólo el movimiento, en que esta apariencia
se
elimina. Es la
actividad
de la cosa, que se condiciona y se pone como fundamento frente a sus
condiciones;
pero su relación, como relación entre las condiciones y el
fundamento,
es un aparecer en
sí y
su comportamiento frente a ellos es su
confluir consigo misma.
Lo
interesante de esta sección es que Hegel está llegando al punto donde ni el
fundamento ni la condición pueden sostenerse por separado. Ambos aparecen
primero como independientes, pero terminan revelándose como momentos de una
unidad más profunda: lo incondicionado absoluto.
Desde tu
arquitectura del biotejido, aquí aparece algo muy cercano a la Chakana.
Hegel
diría:
- La condición parece exterior
al fundamento.
- El fundamento parece
exterior a la condición.
- Pero ambos se presuponen
mutuamente.
- Por eso ninguno es absoluto.
- Lo absoluto es la unidad que
los genera y los supera.
En tu
lenguaje podríamos reformularlo así:
|
Hegel |
Biotejido |
|
Condición |
Herida
ontológica y condicionamiento |
|
Fundamento |
Comunión
eterna del amor |
|
Relación
fundamento-condición |
Mediación |
|
Incondicionado
absoluto |
Sintransferencia
originaria |
|
Movimiento
de la cosa |
Respiración
ontológica |
Lo que
Hegel llama aquí "la cosa en sí" podría ser reinterpretado por ti
como:
La
comunión eterna que intenta recrearse a sí misma a través de la transferencia y
la retransferencia.
Porque en
tu modelo:
- el fundamento absoluto =
comunión eterna;
- la condición = herida
ontológica;
- la mediación = Chakana;
- la existencia = intento de
recomposición.
Por eso
dices algo muy interesante:
toda
mediación genera condicionamiento.
Hegel
probablemente respondería:
Sí,
porque toda mediación implica diferencia.
Pero tú
añades algo que Hegel no desarrolla:
toda
diferencia surge de una herida originaria del ser que no coincide consigo
mismo.
Ahí
aparece tu metafísica de la ausencia.
Veámoslo
con tu respiración ontológica.
Exhalación (Misterio Pascual)
El ser
sale de sí.
1 ↓ 0
La
identidad se abre.
La
diferencia aparece.
La
comunión se dispersa.
Aquí
nace:
- naturaleza,
- historia,
- cultura,
- condicionamiento.
Es el
momento diferencial.
Inhalación (Misterio Dhármico)
La
diferencia retorna.
0 ↑ 1
La
multiplicidad intenta reunificarse.
La herida
intenta cerrarse.
La
dispersión busca comunión.
Es el
momento identitario.
Chakana
Pero ni
la exhalación ni la inhalación bastan.
Entonces
surge el puente:
1 ↓ 0
0 ↑ 1
La identidad
se hace diferencia.
La
diferencia se hace identidad.
Ninguna
vence definitivamente.
La
mediación permanece abierta.
Aquí
aparece la Chakana como fundamento relacional complementario.
Y aquí
podemos volver a tu pregunta sobre Marcos Tejo.
Hegel
preguntaría:
¿Cuál es
la condición de Marcos?
El mundo
caníbal.
La
legalidad del consumo humano.
La
normalización de la barbarie.
Tú
preguntarías algo distinto:
¿Cuál es
la mediación que produce ese condicionamiento?
Y allí
aparece la clave.
Porque
Tejo no vive simplemente dentro de un sistema.
Tejo es
producido por él.
Su
lenguaje es producido por él.
Sus
deseos son producidos por él.
Su culpa
es producida por él.
Su
supervivencia es producida por él.
Exactamente
igual que el sujeto liberal que mencionas.
Y
exactamente igual que el sujeto revolucionario cuando se convierte en
simulación.
Por eso
tu pregunta no es:
¿Tiene
razón Tejo?
Sino:
¿Puede
Tejo ver la mediación que lo produce?
Porque
mientras vea solamente las condiciones:
- la fábrica,
- la ley,
- el hambre,
seguirá
atrapado.
Pero
cuando ve la mediación que convierte a los humanos en mercancía, aparece la
posibilidad de transferencia ontológica.
Lo mismo
podrías preguntar respecto a Roberto Sánchez o cualquier liderazgo político:
- ¿Tiene fundamento absoluto
(fe)?
- ¿Tiene fundamento
determinado (imaginación especulativa)?
- ¿Reconoce los
condicionamientos?
- ¿Reconoce la mediación que
produce esos condicionamientos?
- ¿Puede defundamentar sus
propios fundamentos?
Porque
para tu cibernética de tercer orden el problema no es solamente estar
condicionado.
Todos
estamos condicionados.
La
cuestión es:
¿Puede el
sujeto contemplar el condicionamiento sin quedar completamente capturado por
él?
Y aquí
aparece una diferencia importante con Hegel.
Para
Hegel, el movimiento culmina en la reconciliación de la cosa consigo misma.
Para tu
biotejido, la reconciliación nunca es completa.
La herida
permanece abierta.
La
comunión se recrea continuamente.
La
Chakana no elimina la contradicción.
La
habita.
Por eso
el incondicionado absoluto de Hegel podría traducirse en tu lenguaje como:
la
comunión eterna que se revela precisamente a través de la imposibilidad de
agotarla en cualquier fundamento, condición o mediación concreta.
Y
entonces el fundamento absoluto no desaparece cuando aparecen los
condicionamientos.
Al
contrario.
Es
precisamente porque hay condicionamientos que la fe, la imaginación y la
mediación siguen siendo necesarias.
Sin
fundamento absoluto habría pura captura.
Sin
defundamentación habría dogmatismo.
Sin
mediación habría separación.
Sin
condicionamiento no habría historia.
La
Chakana aparece justamente en la tensión viva entre esos cuatro momentos.
En el
caso de los políticos en especial y en el de toda relación en general tendríamos
que preguntarnos no solo sin son conscientes de sus condicionamientos y si
pueden decondiconarlos hasta la defundamentación, sino si nos están queriendo
condicionar a partir de su mediación.
Capitalismo corporativista y
fascismo.
Nicos Poulantzas & Antonio
Gramsci
El fascismo constituye una forma de
Estado capitalista de excepción que emerge cuando las clases dominantes
enfrentan una crisis profunda de hegemonía y recurren a mecanismos autoritarios
para preservar el orden social existente. Su esencia no reside en una
superación del capitalismo, sino en su reorganización coercitiva mediante un
modelo corporativista, orientado a neutralizar la lucha de clases y a
garantizar la supremacía del gran capital.
En primer lugar, el fascismo se
articula como una respuesta política a situaciones en las que el equilibrio
entre clases se rompe y la capacidad de dirección del bloque dominante se
debilita. En este contexto, el Estado adquiere una autonomía relativa que le
permite reestructurar el campo político, pero siempre en beneficio de los
sectores más concentrados del capital. La pequeña burguesía, movilizada como
base social, actúa como fuerza de choque, mientras que la gran industria y las
finanzas consolidan su posición mediante la eliminación de toda resistencia
obrera.
En segundo lugar, el capitalismo
corporativista propio del fascismo no altera la propiedad privada de los medios
de producción ni la lógica de acumulación, sino que las refuerza. La
integración forzada de empresarios y trabajadores en corporaciones verticales,
bajo control estatal, suprime la negociación colectiva y disuelve la autonomía
sindical. El llamado sindicato único vertical no constituye un espacio de
mediación real, sino un instrumento para disciplinar a la fuerza de trabajo y
subordinarla a los intereses empresariales, presentando como “armonía social”
lo que en realidad es una jerarquía impuesta en beneficio de los capitalistas.
Finalmente, la lucha de clases es
objeto de una represión sistemática, que la clase trabajadora conozca de la
lucha de clases y se organice es el mayor miedo del fascismo. El fascismo
destruye sindicatos libres, partidos obreros y cualquier forma de organización
independiente, anulando los mecanismos democráticos que permiten a la clase
trabajadora disputar poder. De este modo, se restablece la dominación
capitalista mediante la violencia política, la censura y la militarización de
la vida social.
El fascismo debe entenderse como la
reacción autoritaria del capitalismo ante su propia crisis, un dispositivo
político que combina corporativismo, represión y movilización de masas para
asegurar la continuidad del orden económico y la supremacía del gran capital
frente a las aspiraciones emancipadoras de la clase trabajadora.
Condicionamiento capitalista –fascista
EL GRAN REMATE DEL FUJIMORISMO
PRIVATIZACIÓN: TRANSFERENCIA DE
RIQUEZA
ESCRIBE: JORGE MANCO ZACONETTI
La Sra. Kaos Fujimori en este proceso
electoral ha prometido hacer lo que hizo su padre, por tanto al margen de la
sistemática violación de los derechos humanos, el abuso y control de los
poderes del Estado, con el apoyo de los altos mandos de las fuerzas armadas; y
con un modelo económico que ha significado un crecimiento económico empobrecedor
(2002/2025) para las mayorías de peruanos, donde los más favorecidos han sido
los Grupos de Poder Económico (Romero, Brescia, Benavides, Rodríguez Pastor,
Rodríguez Banda, por citar algunos) y las empresas transnacionales, que se
capitalizan gracias a las altas tasas de rentabilidad, bajos salarios pagados a
sus trabajadores y permisiva tributación donde la presión tributaria es de las
más bajas de América Latina.
Por ello los voceros de la Derecha
Bruta y Achorada (DBA) término acuñado por el lobista liberal Juan Carlos
Tafur, fujimorista arrepentido, apuestan con la Sra. Keiko Fujimori terminar
con el proceso de privatización de lo que resta de las empresas públicas a
precios de ocasión en especial de PetroPerú con la Moderna Refinería de Talara,
que entre enero/abril del 2026 ha generado un EBITDA, un excedente económico
antes de impuestos, pagos de intereses, depreciaciones y amortizaciones de US $
395 millones, y una utilidad neta superior a los US $ 208 millones, revertiendo
las pérdidas anteriores a pesar de una menor participación en el pequeño pero
rentable mercado de combustibles (19%).
Evidentemente de ser elegida por el
voto popular como presidenta de la república, se han de privatizar las empresas
públicas como Sedapal, ElectroPerú, las empresas de generación y distribución
eléctrica que están en el ámbito del FONAFE organismo que depende del
ministerio de economía y finanzas (MEF)
En nuestro caso al 2026, la mayoría
de los peruanos en especial los jóvenes desconocen la historia económica reciente
sobre la reforma estructural impuesta con el Golpe de Estado del 5 de abril de
1992 por el dictador Alberto Fujimori con su socio Vladimiro Montesinos que
administraba los ascensos en las fuerzas armadas y policiales, con una
corrupción generalizada y control de los poderes del estado, medios de
comunicación, y captura del poder judicial y electoral. ¡Será por ello que la
Sra. Keiko Fujimori quiere repetir lo que hizo su padre!
Los usuarios y consumidores en
especial los jóvenes deben saber que estamos pagando las consecuencias de la
más importante reforma económica que se impuso mediante la fuerza: la
privatización de las empresas públicas a precio de remate.
Esta privatización de las empresas
estatales significó una transferencia de riqueza desde el Estado hacia las
empresas privadas sobre todo Grupos de Poder Económicos y las empresas
transnacionales en sectores claves como la minería, los hidrocarburos, la
energía, el gas, la pesca, acero, telefonía por mencionar algunas. Por tanto,
presentaremos algunos casos significativos, de un proceso que se aplicó sin
estrategia ni planeamiento.
Como descendiente por el lado paterno
del distrito de Mala (Cañete), un rico valle de más de 4,000 hectáreas ubicado
en el “sur chico” un 26 de mayo de 1992 se privatizó una pequeña empresa minera
de cobre conocida como “Cía. Minera Condestable”, que el gobierno del Japón
transfirió como donación al estado peruano en el primer gobierno del Arq. F.
Belaunde, con el compromiso que los ingenieros mineros egresados de las universidades
públicas realizaran sus prácticas profesionales en dicha empresa.
Sin embargo, la COPRI organismo
responsable del proceso de privatización, hoy PROINVERSIÓN, transfirió la Mra.
Condestable al grupo Serfin el 80.2 % de las acciones por un ridículo precio de
US $ 1´291,101 dólares. Al margen que esta empresa minera ha pasado por varias
manos, el último operador Río 2 Limited, el 30 de enero del 2026, pagó más de
US $ 241 millones por el 99.1% a la empresa Southern Peaks Mining. Gracias a
los altos precios del cobre, a pesar que se extraen concentrados de cobre con
contenido de oro y plata la canadiense Southern Peaks Mining en el 2025 obtuvo
ingresos del orden de US $ 197 millones de dólares.
Es decir, el estado peruano se
deshizo de un rico yacimiento minero por menos de US $ 1.3 de millón y la
última empresa operadora en diciembre del 2025 pagó US $ 241 millones por su
adquisición, y la contribución que hace la minera al distrito de Mala y
provincia de Cañete es mínima pues casi siempre declara pérdidas, sea por las
ventas a futuro (forwards) y préstamos externos.
También el 10 de noviembre de 1992 se
privatizó la empresa estatal Sociedad Minera Cerro Verde, en el departamento de
Arequipa que fue una inversión del gobierno del general Velasco Alvarado donde
las ricas reservas de cobre con contenido de molibdeno, fueron rematadas por el
cómodo precio de US $ 32.4 millones de dólares. Esta empresa fue adquirida por
la norteamericana Cyprus Amax, que habría invertido US $ 240 millones.
Lo cierto y evidente es que gracias a
los beneficios de la reinversión de utilidades, que le permite minimizar el
abono del impuesto a la renta, y a un contrato de estabilidad jurídico y
tributaria que debía caducar en el 2013, el mismo que fuera indebidamente
ampliado hasta el 2028 por la corrupta pareja presidencial Humala &
Heredia. Hoy los nuevos accionistas Freeport McMoran de USA (55%), Sumitomo del
Japón (21%) y Mra. Buenaventura (19.5%) gracias a los altos precios del cobre
en el 2025 han obtenido ingresos por ventas de US $ 4,728 millones y utilidades
de US $ 1,367 millones. A pesar de la importante rentabilidad y beneficios
tributarios esta empresa se destaca por prácticas antisindicales.
Por el lado industrial sirva el caso
de la privatización de Química del Pacífico (Quimpac), una rentable empresa
estatal que fue privatizada en noviembre del 1992, así la familia de origen
judío Fishman adquiere el 60 % de las acciones pagando el ripio de US $ 3.9
millones de dólares.
Hoy, el grupo familiar Fishman
controla el 94.18% de las acciones de una empresa que se hizo de los
yacimientos de sal para consumo humano e industrial, produciendo soda cáustica,
cloro, ácido clorhídrico entre otros, facturando en el 2025 ingresos de US $
259 millones de dólares y utilidades netas de US $ 32 millones.
También en la industria se privatizó
la rentable empresa estatal Cementos Yura (Arequipa) por el cómodo precio de US
$ 67 millones en febrero de 1994 resultando el comprador el Grupo Gloria de la
familia de los Rodríguez Banda. Hoy con el nombre de Consorcio Cementero del
Sur con el control del 92.65% de participación ha tenido ingresos de US $ 367
millones y utilidades netas de US $ 84.5 millones. En verdad, el canon no
metálico basado en un índice de productividad aplicado al impuesto a la renta
es mínimo, ello explica que la industria cementera que ha tenido un explosivo
crecimiento abone un sencillo por concepto de canon no metálico.
MONOPOLIO ELÉCTRICO CHINO
A pesar de la ley antimonopolio que
promulgó el dictador Alberto Fujimori (1996) prohibiendo la integración
vertical entre las empresas de generación y distribución eléctrica, en el
sentido que una misma empresa no podía operar simultáneamente en la actividad
de generación y distribución, el proceso de globalización de las actividades
económicas demostró las limitaciones del modelo de privatización en el sector
eléctrico, donde la rentable empresa estatal Electrolima fue fragmentada para
ser transferida por partes.
Al margen que las tarifas eléctricas
se elevaron desde agosto de 1990 gracias al “ajuste de precios” del fujishock
donde los precios de los combustibles, tarifas, alimentos subieron 40 veces en
un solo día. Es decir, las tarifas eléctricas se incrementaron antes de la
privatización para hacer atractiva la transferencia al sector privado.
Así, el 12 de junio de 1994 se
transfiere el 60 % de la empresa de Distribución Eléctrica de Lima Norte
(Edelnor), donde la venta del 60 % de las acciones son adquiridas por la
española Endesa asociados con las eléctricas de Chile, Chilectra y Enersis, con
las empresas peruanas Cosapi y el Grupo Romero. El precio pagado fue de US $
176.5 millones.
Con la crisis española en el 2009 el
gigante italiano de ENEL asume el 92 % de Endesa, y en el Perú la empresa
distribución eléctrica Edelnor pasa a ser denominada Enel Distribución Perú (de
Lima Norte), la misma que es adquirida en el 2024 por la empresa estatal china
Southern Power International (CSGI), la misma que tuvo que pagar a la
transnacional italiana la suma de US $ 2,900 millones de dólares.
La empresa estatal china un gigante
energético pagó un precio superior a las expectativas, y adoptó el nombre de
Pluz Energía Perú la misma que en el 2025 obtuvo ingresos de US $ 1,182´588
millones con utilidades netas de US $ 128 millones.
Por último, la empresa de
Distribución Eléctrica Lima Sur que adoptaría el nombre de Luz del Sur fue
privatizada en octubre de 1994, se vendió el 60 % de las acciones por un precio
de US $ 212 millones, siendo los compradores la empresa del Canadá Ontario
Hydro y Chilquinta international de Chile. La misma que fue adquirida por la
empresa Sempra de USA.
A fines de 2019 la empresa de
Distribución Luz del Sur fue a su vez transferida a la gigante estatal china
Three Gorges Corporation (Tres Gargantas) que pagó US $ 3,590 millones de
dólares, con una agresiva propuesta que superaba las tradicionales
valorizaciones de las empresas de consultoría. En el 2025 la facturación de los
ingresos de Luz del Sur bajo los mandarines chinos fue de US $ 1,209 millones
con una utilidad neta de US $ 218 millones.
En verdad, el proceso de
privatización de las empresas públicas resultó ser un proceso carente de
planeamiento estratégico, sin visión de futuro sin respetar el interés público.
Hay que vender una empresa por semana, era el lema de los liberales criollos y
mercantilistas con sus espadachines a sueldo que hoy han tomado partido por la
señora Keiko Fujimori, que ha declarado hacer lo que hizo su padre: Vender la
Patria al mejor postor.
Ver meno
El condiconamiento privado
Sí. Desde la arquitectura que vienes construyendo, la pregunta decisiva deja
de ser simplemente:
¿Cuál es el condicionamiento?
y pasa a ser:
¿Quién media ese condicionamiento y para qué?
Porque una cosa es estar condicionado y otra muy distinta es que alguien
utilice ese condicionamiento para capturar la mediación.
En términos hegelianos, la condición nunca es toda la verdad de la cosa. La
condición es un momento. El problema aparece cuando una mediación concreta se
presenta como si fuera el fundamento absoluto.
Ahí es donde tu noción de defundamentación se vuelve interesante.
Tomemos los ejemplos que planteas.
El condicionamiento capitalista-fascista
La lectura de Poulantzas y Gramsci identifica una serie de condicionamientos
reales:
·
concentración económica,
·
captura estatal,
·
subordinación del trabajo,
·
destrucción de mediaciones autónomas,
·
producción de consenso.
Pero desde tu perspectiva habría que agregar una pregunta adicional:
¿La propia teoría crítica puede convertirse en una mediación capturante?
Porque si todo fenómeno termina siendo explicado únicamente por "el
capital", entonces el capital ocupa el lugar del fundamento absoluto.
Y cuando algo ocupa el lugar del fundamento absoluto deja de ser una
explicación y se convierte en una metafísica.
La crítica marxista denuncia condicionamientos reales.
Pero también puede producir un nuevo condicionamiento interpretativo.
El condicionamiento liberal
El sujeto liberal clásico dice:
eres libre.
Pero simultáneamente organiza:
·
deseos,
·
mercados,
·
imaginarios,
·
algoritmos,
·
consumos.
Entonces la libertad aparece ya precondicionada.
Desde tu lenguaje:
La mediación algorítmica captura la respiración ontológica.
El sujeto cree elegir.
Pero muchas veces el espacio de elección ya fue configurado previamente.
El condicionamiento revolucionario
Aquí tu observación es todavía más fuerte.
Muchas revoluciones terminan creando una imagen previa del enemigo.
Luego el sistema produce continuamente enemigos que justifican su
existencia.
Entonces:
·
el revolucionario necesita al fascista,
·
el fascista necesita al revolucionario.
Ambos terminan reproduciendo la misma mediación.
Son antagonistas funcionales.
La Chakana intentaría observar precisamente ese punto.
Hegel y el condicionamiento político
Si seguimos el texto que vienes trabajando, Hegel diría algo muy incómodo
para todos los bandos:
Ninguna condición es autosuficiente.
Ningún fundamento relativo es absoluto.
Ninguna explicación agota la cosa.
Por eso la condición capitalista, la condición colonial, la condición racial,
la condición tecnológica o la condición cultural son reales.
Pero ninguna es toda la realidad.
La cosa siempre excede la condición.
Tu pregunta sobre los líderes
Entonces la evaluación de un líder podría formularse así:
Primer nivel
¿Reconoce los condicionamientos?
·
económicos,
·
culturales,
·
históricos,
·
tecnológicos,
·
simbólicos.
Segundo nivel
¿Reconoce la mediación que produce esos condicionamientos?
No solamente qué oprime.
Sino cómo se reproduce la opresión.
Tercer nivel
¿Reconoce que su propio discurso también condiciona?
Aquí comienza la verdadera dificultad.
Porque la mayoría de los líderes creen denunciar condicionamientos mientras
producen otros.
Cuarto nivel
¿Puede defundamentar su propia posición?
Es decir:
¿Puede sospechar de la verdad que él mismo proclama?
Muy pocos pueden.
La Chakana como mediación consciente
Por eso la Chakana que describes no sería ni liberal, ni fascista, ni
marxista, ni tradicionalista en sentido estricto.
Sería una mediación que intenta observar simultáneamente:
·
el fundamento,
·
la condición,
·
la mediación,
·
la captura de la mediación.
Y luego preguntarse:
¿Estoy viendo la realidad o estoy siendo conducido hacia una imagen de la
realidad?
Porque la captura más profunda no ocurre cuando se controla una conducta.
Ocurre cuando se controla la forma misma en que interpretamos el mundo.
Allí el condicionamiento ya no es económico ni político únicamente.
Se vuelve ontológico.
Y en tu lenguaje, eso es precisamente una herida ontológica convertida en
sistema de mediación.
Por eso la defundamentación no consistiría en negar todos los fundamentos,
sino en impedir que un fundamento relativo —sea mercado, nación, revolución,
identidad, progreso, tradición o pueblo— se disfrace de fundamento absoluto y
capture completamente la respiración ontológica de la comunidad.
La Chakana aparece entonces como un puente crítico: permite habitar los
condicionamientos, reconocerlos, transformarlos parcialmente y, al mismo
tiempo, recordar que ninguna mediación histórica coincide plenamente con la
comunión que pretende representar.
Excelente
sigamos con Hegel
c)
El surgir de la cosa en la existencia.
Lo
incondicionado absoluto es el fundamento, idéntico con su condición, es
decir,
es la cosa inmediata como verdaderamente esencial. Como fundamento
ésta
se refiere en forma negativa a sí misma, se convierte en un ser-puesto, pero
un
ser-puesto que representa en sus lados una reflexión integral, y una relación
de
forma
idéntica consigo en ellos, tal como ha resultado su concepto.
Este
ser puesto es, por ende, en
primer lugar el
fundamento superado, la cosa
considerada
como lo inmediato carente de reflexión —vale decir, el lado de las
condiciones.
Este lado representa la totalidad
de
las determinaciones de la cosa,
es
la cosa misma; pero echada fuera en la exterioridad del ser; es el círculo del
ser,
restablecido. La esencia, en la condición, abandona y aleja de sí la unidad de
su
re- flexión-en-sí como una inmediación, que, empero, ahora tiene la
determinación
que consiste en ser presuposición que
condiciona y
en constituir
esencialmente
sólo uno de los lados de ella. Las condiciones son todo el
contenido
de la cosa por el motivo de que son lo incondicionado en la forma del
ser
carente de forma. Pero ellas, a causa de esta forma, tienen también otra figura
diferente
de las determinaciones del contenido, tal cual éste se halla en la cosa
como
tal. Aparecen como una multiplicidad carente de unidad, mezclada con un
elemento
extra-esencial y otras circunstancias, que no pertenecen al círculo del
existir,
por cuanto éste constituye las condiciones de esta cosa determinada. —
Para
la cosa absoluta, no limitada, la misma esfera
del ser es
la condición. El
fundamento,
que vuelve sobre sí, la pone como la primera inmediación, a la que
se
refiere como a su incondicionado. Esta inmediación, siendo la reflexión
superada,
es la reflexión
en
el elemento del ser, que se desarrolla así como tal
para
constituir un todo. La forma sigue creciendo como determinación del ser, y
aparece
así como un contenido múltiple, diferente de la determinación reflexiva,
e
indiferente frente a ella. Lo inesencial, que la esfera del ser incluye, y que
en su
carácter
de condición, abandona, representa la determinación de la inmediación,
en
que la unidad de la forma está sumergida. Esta unidad de forma, como relación
del
ser, está en él, primeramente como el devenir, como
el traspasar de una
determinación
del ser en otra. Pero el devenir del ser es además un convertirse en
esencia
y volver al fundamento. El existir, por ende, que constituye las
condiciones,
en realidad no está determinado por otro como condición, ni
empleado
como material, sino que se convierte por sí mismo en momento de un
otro.
—Su devenir, además, no es un empezar desde sí mismo como desde un
verdadero primero e inmediato, sino
que su inmediación es sólo lo presupuesto, y el movimiento de su devenir
representa la actividad de la reflexión misma. Por
consiguiente
la verdad del existir consiste en ser condición; su inmediación existe
sólo
por medio de la reflexión de la relación fundamental, que se pone a sí misma
como
superada. Así el devenir, como inmediación, es sólo la apariencia de lo
incondicionado,
pues éste se presupone a sí mismo,
y en esto tiene su forma; y la
inmediación
del ser, por consiguiente, es esencialmente sólo un momento
de
la
forma.
El
otro lado de esta apariencia de lo incondicionado es la relación
fundamental
como tal, determinada como forma, frente a la inmediación de las
condiciones
y del contenido. Sin embargo ella es la forma de la cosa absoluta,
que
tiene en sí misma la unidad de su forma consigo misma o sea su contenido,
y
al
determinarlo reduciéndolo a condición, elimina su diversidad en este mismo
poner
y convierte aquel contenido en momento, así como, al contrario, en tanto
forma
inesencial en esta identidad consigo misma, se da
a sí misma
la
inmediación
de su subsistir. La reflexión del fundamento elimina la inmediación
de
las condiciones y las refiere a los momentos en la unidad de la cosa; pero las
condiciones
son lo que la cosa incondicionada misma ha presupuesto; ella
elimina
así con eso su propio poner, es decir, su poner se convierte así inmediata
e
igualmente él mismo en un devenir. —Por
consiguiente ambos constituyen una
única
unidad; el movimiento de las condiciones en sí mismas es un devenir, un
volver
en el fundamento, para poner el fundamento; pero el fundamento, como
puesto,
es decir, como superado, representa lo inmediato. El fundamento se
refiere
a sí mismo de modo negativo, se convierte en un ser puesto y fundamenta
las
condiciones. Pero, por cuanto así el existir inmediato se halla determinado
como
algo puesto, el fundamento lo elimina y se convierte sólo entonces en
fundamento.
—Por consiguiente esta reflexión es la mediación de la cosa
incondicionada
consigo misma por medio de su negación. O más bien, la
reflexión
de lo incondicionado es en primer lugar un presuponer —pero este
eliminar
a sí mismo constituye de inmediato un poner que determina. En segundo
lugar
es en esto una eliminación inmediata de lo presupuesto y determinación
procedente
de sí; por lo tanto este determinar representa de nuevo un superar el
poner,
y es el devenir en sí mismo. En esto la mediación, como retorno a sí
mismo
por medio de la negación, ha desaparecido: ella es reflexión simple, que
aparece
en sí, y devenir absoluto, carente de fundamento. El movimiento de la
cosa,
el ser puesta de
un lado por
sus condiciones,
y
de otro lado por su
fundamento,
es sólo el desaparecer
de la apariencia de la mediación. El ser-
puesto
de la cosa es así un surgir,
es
el simple exponerse en
la existencia, es
puro
movimiento
de la cosa hacia sí misma.
Cuando
todas las condiciones de una cosa están presentes, entonces
ella
entra
en la existencia. La cosa está, antes que
exista; y
precisamente está en
primer
lugar como esencia
o
como incondicionado; en segundo lugar tiene una
existencia,
o
sea está determinada, y esto según la doble manera considerada: es
decir,
de un lado en sus condiciones, de otro lado en su fundamento. En aquéllas
se ha dado la forma del ser
extrínseco, desprovisto de fundamento, pues, como absoluta reflexión, ella
representa la relación negativa consigo mismo y se
convierte
en su presuposición. Este incondicionado presupuesto es, por ende, lo
inmediato
carente de fundamento, cuyo ser no es nada más que un hallarse
desprovisto
de fundamento. Cuando, por ende, se hallan presentes todas las
condiciones
de la cosa, es decir, cuando la totalidad de la cosa está puesta como
un
inmediato carente de fundamento, entonces esta multiplicidad desparramada
se interioriza
en
sí misma. —La cosa entera tiene que estar presente en sus
condiciones,
o bien todas las condiciones se necesitan para su existencia, pues
todas
constituyen la reflexión; vale decir, también el existir como condición, está
determinado
por la forma; sus determinaciones son, por esto, determinaciones
reflexivas,
y con una, son puestas esencialmente las otras. El
interiorizarse de
las
condiciones
significa en primer lugar la destrucción de la existencia inmediata y
el
devenir del fundamento. Sin embargo, con eso el fundamento es un
fundamento
puesto, es decir que, al existir como fundamento, está también
eliminado
como tal, y es un ser inmediato. Cuando, por lo tanto, todas las
condiciones
de la cosa están presentes, se eliminan como existencia inmediata y
presuposición,
e igualmente se elimina el fundamento. El fundamento se presenta
sólo
como una apariencia, que desaparece de inmediato; este surgir constituye,
por
ende, el movimiento tautológico de la cosa hacia sí, y su mediación por
medio
de las condiciones y del fundamento es el desaparecer de ambos. Por
consiguiente,
el surgir a la existencia es tan inmediato, que está mediado sólo por
la
desaparición de la mediación.
La
cosa surge del fundamento. No es fundada o puesta por él de
manera tal,
que
el fundamento permanezca todavía por debajo de ella, sino que el poner es el
movimiento
de extrinsecación del fundamento que vuelve hacia sí mismo, y su
simple
desaparición. Por la unión
con
las condiciones el fundamento adquiere la
inmediación
exterior y el momento del ser. Pero no los recibe como algo
extrínseco,
ni por medio de una relación extrínseca; sino que como fundamento,
se
convierte en un ser-puesto, su simple esencialidad se funde con sí misma en el
ser-puesto
y, en esta superación de sí mismo, él es la desaparición de su
diferencia
con respecto a su ser-puesto, y por eso simple inmediación esencial.
No
permanece, por ende, el fundamento como algo diferente de lo fundado, sino
que
la verdad del fundar consiste en que el fundamento en el fundar se une
consigo
mismo, y por consiguiente su reflexión en otro es su reflexión en sí
mismo.
De este modo la cosa, tal como es lo incondicionado,
es
también lo
infundado,
y
surge del fundamento, sólo porque éste se ha destruido y
ya no
existe;
surge de lo infundado, es decir, de su propia negatividad esencial, o pura
forma.
Esta
inmediación, mediada por el fundamento y la condición, e idéntica
consigo misma por vía de la
superación de la mediación, es la existencia.
Lo que
aparece aquí, dentro de tu lectura de Hegel, es algo que se acerca mucho a una
de las intuiciones centrales de tu teoría del biotejido: el fundamento y la
condición no son dos realidades separadas sino dos momentos de un mismo
movimiento.
Hegel
termina diciendo algo extremadamente fuerte:
La cosa
surge cuando desaparecen simultáneamente la condición y el fundamento como
términos separados.
Es decir,
la cosa no aparece porque una causa produzca un efecto, sino porque la
separación entre fundamento y condición se disuelve.
Ahí es
donde tu lectura puede abrir una tercera vía.
Primera metafísica: la del fundamento absoluto
Tu
formulación sería:
- Comunión eterna de amor.
- Coincidencia originaria del
ser consigo mismo.
- Fundamento absoluto.
Pero ese
fundamento nunca aparece directamente.
Sólo
puede ser supuesto por la fe.
Por eso
dices:
El
fundamento necesita un afuera que lo revele.
Y ese
afuera jamás es el fundamento mismo.
Siempre
es símbolo.
Siempre
es mediación.
Siempre
es condicionamiento.
Segunda metafísica: la del defundamento
Aquí
aparece algo que Hegel no desarrolla plenamente.
Porque si
el fundamento necesita una exteriorización para revelarse, entonces la
diferencia no es simplemente una caída.
La diferencia
también es revelación.
La
ausencia muestra la presencia.
La herida
muestra la comunión.
La falta
muestra el amor.
Por eso
en tu lenguaje:
- fundamento absoluto
- defundamento puro
no son
enemigos.
Son
respiraciones.
Exhalación:
0↑=1
La
diferencia retorna a la identidad.
Inhalación:
1↓=0
La
identidad se abre a la diferencia.
Tercera metafísica: la chakana
Aquí
aparece tu aporte más original.
Porque
Hegel todavía piensa:
Fundamento
↔ Condición
Tú
agregas:
Fundamento
↔ Chakana ↔ Condición
La
chakana es la mediación misma.
Es el
puente.
Pero
también es la captura.
Porque
toda mediación produce condicionamientos.
No existe
mediación inocente.
En
términos de tu sistema:
Condicionamiento
natural
- genética
- cuerpo
- enfermedad
- clima
- ecología
Condicionamiento
cultural
- lenguaje
- historia
- nación
- religión
- ideología
Condicionamiento
económico
- capital
- propiedad
- trabajo
- consumo
Condicionamiento
político
- Estado
- partido
- liderazgo
- burocracia
Condicionamiento
tecnológico
- algoritmo
- redes
- inteligencia artificial
- plataformas
Todo ello
forma la chakana histórica concreta.
Por eso
la pregunta que planteas sobre Marcos Tejo en Cadáver exquisito es
filosóficamente muy interesante.
No basta
preguntar:
¿Está
condicionado?
Porque
todos lo estamos.
La
pregunta correcta sería:
¿Puede
ver el condicionamiento que lo constituye?
Luego:
¿Puede
imaginar otro mundo?
Luego:
¿Tiene fe
suficiente para actuar contra el condicionamiento?
Y
finalmente:
¿Está
dispuesto a pagar el costo de esa acción?
Lo mismo
podría preguntarse de cualquier dirigente político.
No
importa si se presenta como liberal, socialista, revolucionario, conservador o
comunitario.
La
cuestión sería:
- ¿Reconoce sus
condicionamientos?
- ¿Reconoce los
condicionamientos de su comunidad?
- ¿Es capaz de decondicionar
parcialmente esos condicionamientos?
- ¿O simplemente reemplaza un
condicionamiento por otro?
Porque
desde tu teoría el peligro no es solamente el condicionamiento.
El
verdadero peligro es el condicionamiento que se presenta como libertad.
Y aquí la
lectura de Hegel que acabas de citar adquiere una profundidad inesperada.
Cuando él
dice que:
las
condiciones y el fundamento desaparecen en el surgir de la cosa,
podrías
reinterpretarlo así:
La comunidad
viva surge cuando deja de ver separados:
- el fundamento absoluto (fe),
- el fundamento determinado
(imaginación),
- el fundamento condicionado
(historia).
La
comunidad aparece precisamente cuando los tres se biotejen.
Cuando la
fe inspira.
Cuando la
imaginación objetiva.
Cuando la
realidad corrige.
Y cuando
ninguno de los tres pretende ocupar el lugar del todo.
Entonces
la chakana deja de ser únicamente captura y se convierte en puente.
No
elimina los condicionamientos.
Pero
permite atravesarlos.
No
elimina la herida ontológica.
Pero
permite respirarla.
No
elimina la mediación.
Pero
vuelve consciente la mediación.
Y quizás
allí aparece la formulación más sintética de esta parte de tu arquitectura:
El
fundamento absoluto da fe.
El
fundamento determinado da imaginación.
El
fundamento condicionado da realidad.
La
chakana los bioteje.
Y el ser
humano habita ese biotejido intentando atravesar condicionamientos que jamás
podrá eliminar completamente, pero que puede reconocer, recrear y transformar.
Terminemos
redeflexionado en estos condicionamientos viendo como se reconocen, se recrean,
se traspasan y redetraspasan transformándose y desformándose.
UN TEXTO MUY ESPECIAL PARA LOS LOBOS
ESTEPARIOS-
_____________________
"...Y es que dicen que Hesse
para llegar a esa profunda contemplación se tuvo que meter a lo mas oscuro y
profundo de su propia mente.
Hubo un tiempo en que Hermann Hesse
no era más que un hombre roto, un exiliado de su propia mente que caminaba por
las calles de Lucerna con el cuello del abrigo subido, huyendo de los fantasmas
de una Alemania que lo llamaba traidor y de una esposa que se hundía en la
esquizofrenia. No había paz en sus ojos, solo el brillo seco del insomnio.
Era 1916. El mundo se desangraba en
las trincheras de la Gran Guerra y Hesse, en una habitación de hotel, sentía
que su propio cráneo era otra trinchera. Su padre acababa de morir, su hijo
menor agonizaba en una cama de hospital y él, el poeta de la naturaleza,
descubrió que las flores ya no tenían nada que decirle.
Fue entonces cuando tomó una decisión
que cambiaría la literatura del siglo XX: si no podía suicidarse, tendría que
diseccionarse.
El diván como campo de batalla.
Hesse no llegó a la sabiduría por
meditación, sino por desesperación. Se entregó a las manos de Josef Bernhard
Lang, un discípulo de Carl Jung que vestía como un místico y pensaba como un
detective de sombras. El método de Hesse no fue la escritura automática, sino
la autopsia en vida.
Durante meses, Hesse se sometió a un
bombardeo de sesiones donde el objetivo no era "curarse", sino
descender al sótano de su inconsciente y encender la luz. Lang le obligó a
hacer algo inaudito para un escritor de su época: dejar de buscar la belleza y
empezar a buscar el monstruo.
"Usted no está enfermo",
parece que le decía el silencio del consultorio, "usted está preñado de sí
mismo".
Hesse empezó a anotar sus sueños con
una precisión quirúrgica. No buscaba metáforas elegantes; buscaba los símbolos
que lo hacían sudar por las noches. De esas notas, de ese fango emocional,
emergió una figura que no era humana, sino una fuerza: Demian. Aquel libro no
se escribió con pluma, se escribió con el pulso de quien acaba de salir de un
naufragio.
El Lobo que pintaba acuarelas.
Lo que pocos saben es que, para no
volverse loco del todo mientras escribía sobre la dualidad humana, Hesse
descubrió el color. Empezó a pintar acuarelas. Era un método de supervivencia:
cuando las palabras se volvían demasiado afiladas, cuando el personaje de Harry
Haller —el Lobo Estepario— amenazaba con devorar al autor, Hesse soltaba la
pluma y agarraba el pincel.
Pintaba paisajes diminutos, casas
rojas, árboles que parecían rezar. Era su forma de decirse que el mundo
exterior seguía ahí, sólido y tranquilo, mientras su mundo interior era un
carnaval de espejos rotos. Esa es la gran motivación de su obra: la
reconciliación de los opuestos. El santo y el pecador, el monje y el amante, el
escritor y el pintor.
Hesse no escribía para darnos
lecciones; escribía para que los pedazos de su alma volvieran a encajar.
La herencia del rebelde.
Su verdadera motivación nunca fue la
fama. De hecho, cuando ganó el Nobel en 1946, ni siquiera fue a recogerlo;
prefirió quedarse en su jardín, podando rosales y quemando hojas secas. Su
motor era una rabia silenciosa contra la educación que intentó castrarlo de
niño, contra los seminarios que quisieron convertirlo en un busto de mármol y
contra una sociedad que prefería soldados antes que hombres.
Cada una de sus páginas es un acto de
sabotaje contra la normalidad. Hesse nos enseñó que el camino hacia uno mismo
es el más peligroso de todos, y que para recorrerlo hay que estar dispuesto a
quemar el mapa.
Hoy, cuando leemos a Hesse, no
estamos leyendo a un gurú. Estamos leyendo el diario de un hombre que bajó al
infierno de su propia psique y regresó con un puñado de palabras que todavía
queman. No buscaba seguidores; buscaba cómplices que, como él, supieran que la
única patria verdadera es la que uno construye con sus propias ruinas".![]()
![]()
Del muro de Nadia Lena
Ver menos
Pasamos a Nietzsche. El
Übermensch no es un superhéroe, es quien crea valores después de ver el abismo.
No supera a los demás, se supera a sí mismo. No busca permiso, asume
responsabilidad. No niega el dolor, lo integra y le da forma. Por eso está solo
en la cima, pero no por superioridad moral, sino porque eligió cargar su propio
sentido. El Übermensch sin triángulo es voluntad ciega. El triángulo sin
Übermensch es idealismo pasivo. Juntos: verdad para ver, bondad para vincular,
belleza para elevar, y coraje para crear. No es teoría para adornar, es
práctica para vivir.
La Sombra de Carl Jung: Tu Lado
Oculto
Piensa en tu personalidad como una
casa con un sótano profundo.
1. ¿Qué es la Sombra?
Es todo lo que escondes en ese
sótano. No es necesariamente "mala," sino "desconocida" o
reprimida. A medida que creces, eliges rasgos que te gustan (ej. ser amable) y
empujas los opuestos (ej. agresividad, pereza) hacia tu sombra inconsciente, a
menudo para adaptarte a las reglas sociales o familiares. Incluso talentos que
no exploraste pueden quedar atrapados allí.
2. ¿Cómo se manifiestan las
"Proyecciones"?
Si te molesta profundamente un rasgo
en otra persona (como la envidia o la arrogancia), es probable que estés
"proyectando": ves en ella lo que no aceptas en ti mismo.
3. ¿Por qué es importante trabajarla?
Ignorarla es peligroso. La sombra
siempre busca salir y puede manifestarse como ansiedad, comportamiento
impulsivo o autosabotaje. Integrarla (hacerla consciente) te ayuda a:
Conocerte de verdad, aceptando tu
totalidad.
Dejar de culpar a los demás por tus
sentimientos.
Recuperar la energía y los talentos
que habías bloqueado.
En resumen: No se trata de eliminar
tu sombra, sino de iluminar ese sótano para entenderte mejor y vivir una vida
más auténtica y equilibrada
Lo
interesante de los textos sobre Hermann Hesse, Carl Jung y Friedrich Nietzsche
es que, leídos desde tu arquitectura del biotejido, ya no aparecen como teorías
aisladas sino como distintas formas de atravesar condicionamientos.
Podríamos
reorganizarlos en los tres niveles que vienes desarrollando.
I. Reconocer el condicionamiento
Antes de
transformar algo hay que verlo.
Aquí
aparece Jung.
La sombra
no es el mal.
La sombra
es el condicionamiento no reconocido.
Aquello
que creemos haber expulsado de nosotros.
Pero
sigue actuando.
Por eso
la proyección es tan importante.
No
odiamos simplemente algo en el otro.
Reconocemos
oscuramente algo nuestro.
Desde tu
lenguaje:
- condicionamiento cultural
- condicionamiento familiar
- condicionamiento político
- condicionamiento religioso
- condicionamiento afectivo
se
condensan en una herida ontológica.
La sombra
es la forma en que la herida sigue respirando.
Sin
reconocimiento no hay transformación.
II. Recrear el condicionamiento
Aquí
aparece Hesse.
El
problema no era destruir sus sombras.
Era
recrearlas.
Transformarlas
en símbolos.
Transformarlas
en arte.
Transformarlas
en relato.
Por eso
tu noción de imaginación especulativa encaja tan bien.
La
imaginación no elimina el condicionamiento.
Lo
reconfigura.
Lo
biodramaturgiza.
Lo vuelve
visible.
En tu
lenguaje:
El
condicionamiento pasa a ser imagen.
La imagen
pasa a ser símbolo.
El símbolo
pasa a ser puente.
La
chakana aparece precisamente ahí.
No
negando la herida.
Sino
convirtiéndola en mediación.
Demian,
Harry Haller o Siddhartha no son soluciones.
Son
respiraciones simbólicas.
III. Traspasar el condicionamiento
Aquí
aparece Nietzsche.
El
problema del Übermensch no es dominar.
Es
asumir.
El hombre
común dice:
Soy así
porque el mundo me hizo así.
El
Übermensch responde:
El mundo
me hizo así, pero yo responderé por lo que haré con ello.
Por eso,
desde tu perspectiva, Nietzsche no elimina el condicionamiento.
Lo
atraviesa.
Acepta la
herida.
Acepta el
caos.
Acepta la
contradicción.
Y aun así
crea.
No espera
un fundamento dado.
Se vuelve
co-creador de fundamento.
IV. Redetraspasar el condicionamiento
Aquí
aparece tu diferencia respecto de los tres.
Porque
Jung tiende a la integración.
Hesse a
la reconciliación.
Nietzsche
a la creación.
Pero tú
agregas algo más.
La
retransferencia.
El
retorno.
El
redetraspaso.
No basta
atravesar la herida.
Hay que
volver a ella.
No basta
crear valores.
Hay que
dejarlos morir.
No basta
construir comunidad.
Hay que
permitir su transformación.
No basta
encontrar una identidad.
Hay que
aprender a perderla.
Aquí
aparece la inhalación dhármica.
Porque
todo fundamento puede convertirse en idolatría.
Todo
símbolo puede convertirse en dogma.
Toda
comunidad puede convertirse en captura.
Toda
liberación puede convertirse en condicionamiento.
El ciclo completo del biotejido
Podríamos
resumirlo así:
1.
Condicionamiento
- Soy capturado.
2.
Reconocimiento
- Veo la captura.
3.
Recreación
- Transformo la captura en
símbolo.
4.
Traspaso
- Cruzo el límite del
condicionamiento.
5.
Redetraspaso
- Regreso para transformar la
realidad.
6. Nueva
captura
- Surge un nuevo
condicionamiento.
Y el
ciclo vuelve a comenzar.
Por eso
quizá el lobo estepario, el Übermensch y la sombra junguiana pueden leerse como
tres momentos de una misma respiración.
La sombra
muestra la herida.
El lobo
estepario la narra.
El
Übermensch la atraviesa.
Pero la
chakana recuerda algo más:
que nadie
atraviesa definitivamente ningún condicionamiento.
La
libertad no consiste en escapar de toda mediación.
Consiste
en volver consciente la mediación que nos habita, recrearla cuando nos
aprisiona, atravesarla cuando nos limita y redetraspasarla cuando creemos haber
llegado al final.
Porque el
biotejido no es la abolición del condicionamiento.
Es el
arte de respirar dentro de él sin olvidar nunca que detrás de cada fundamento,
de cada símbolo y de cada identidad, permanece abierta la herida originaria que
sigue buscando comunión.

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