El Perú objetivo de Keiko y
Sánchez
“Tuviste una experiencia mística a
los ocho años y luego estuviste buscando durante 31 años. Me encantaría saber
qué pasó en el año 39.”
Pregunta de William Rowan
Respuesta de Prabhuji:
Tu pregunta puede confundir a muchos,
William: “¿qué pasó en el año 39?”. Puede desorientar porque implica la idea de
que “algo” le pasó a “alguien”. Y justamente lo más extraño de todo esto es que
no le sucedió nada a nadie. Simplemente, aquel “alguien” que se afanó buscando
durante más de tres décadas se evaporó.
Fue una tarde casi insultantemente
trivial y ordinaria, sin relámpagos teatrales ni ángeles bajando del cielo.
Otoño, 1996, un autobús desde Tel Aviv a Haifa. Llegó el cuerpo, la persona,
“alguien” junto con la costumbre de meditar. Eran alrededor de las cinco de la
tarde, y me senté como tantas otras veces. La meditación había dejado de ser
una técnica estratégica porque, después de más de veinte años de práctica
diaria, se había vuelto inútil… pero no en sentido negativo, sino una
inutilidad sagrada. Inútil porque no meditaba con el objetivo de alcanzar u
obtener algo, simplemente meditaba porque… meditaba. Algo así como un pájaro
que canta, como se mueven las olas en el mar o como la brisa acaricia los
árboles. En aquella tarde no sucedió nada espectacular… pero aquello fue tan
pleno, absoluto y total.
Durante tres décadas buscando,
esforzándome, estudiando, viajando, practicando, limpiando el espejo, luchando
conmigo mismo, esforzándome por llegar a algún lugar, tratando de abrir el
portón. De pronto, el despertar a la realidad: que nunca hubo portón y que
justamente la misma búsqueda era la distancia. Dicho de otra manera, el mismo
esfuerzo era el muro, la escalera que había construido para subir no me
permitía ver que no había abajo ni arriba. En consecuencia, la iluminación no
vino como un premio o un trofeo, vino solo en el instante que el mendigo dejó
de extender la mano.
Durante treinta años de búsqueda,
creí, como muchos, que el final del camino consistiría en encontrar algo
definitivo: una verdad o una experiencia. Sin embargo, no imaginaba que el
desenlace no sería un hallazgo, sino el cese mismo de la búsqueda.
Y esto es profundamente distinto.
Encontrar supone que algo faltaba y que, finalmente, ha sido obtenido. En
cambio, cuando la búsqueda se detiene, se revela que aquello que se perseguía
nunca había estado ausente. No aparece como un objeto nuevo ni como una
conquista personal; simplemente deja de sostenerse la tensión de buscar fuera
lo que siempre ha permanecido aquí. Eso sí: no fui “yo” quien se detuvo; lo que
paró fue la búsqueda. Se detuvo como una hoja de otoño al tocar la tierra, sin
esfuerzo, sin decisión, sin voluntad propia.
Se detuvo también como se detiene una
pregunta cuando, de pronto, se comprende que estaba mal formulada. Entonces
aparece una especie de rubor interior: uno advierte que la pregunta misma nacía
de una confusión. No faltaba una respuesta; sobraba la premisa desde la cual se
preguntaba.
Y fue justamente en dicha detención
donde todo comenzó. Una energía fresca carente de fuente u origen, sin dueño ni
propietario. Yacía en los árboles, en el cielo, en las piedras, en el aire,
revelándose que nunca había dejado de estar aquí. Era yo quien había buscado
muy lejos en lugares inapropiados, lo cual me impedía percibirla. Quedó tan
claro que el buscador busca doctrinas, explicaciones, futuros mañanas, promesas
y esperanzas, sin percatarse de la presencia desnuda de la vida.
Me invadió una desesperanza que me
causó una risa incontenible, porque no se trataba de una desesperanza triste o
depresiva. Reía a carcajadas al encontrarme carente de toda esperanza como
resultado de la evaporación de todo rastro de un futuro psicológico. Esa
disolución trae consigo una quietud sagrada y una presencia dichosa. En cierto
momento, la energía se volvió un océano de dicha absoluta. Todo lo que había
leído acerca de la iluminación era como tener un mapa del océano mojado
mientras nadamos en medio del auténtico mar. Lentamente, el pasado empezó a
desprenderse al igual que una piel vieja después de asolearse demasiado. Sentía
que mi biografía se me aflojaba y “Prabhuji” se volvía solo un rumor, una
simple historia contada por alguien distraído. Lentamente, la mente se alejaba
y no había ni la más mínima intención de recobrarla. Hacia el atardecer,
aquello se sentía como una muerte y nacimiento simultáneo. Dolía, pero más como
un parto que como una herida.
¿Qué pasó en el año 39?
El valle más profundo y la cima más
elevada se encontraron, vida y muerte se besaron, creador y creación dejaron de
aparentar ser un dúo, lo que creía o pensaba ser se evaporó en la presencia de
lo que soy en verdad.
Así que, ¿qué pasó en el año 38?
Pasó que absolutamente nada le
sucedió al “yo” porque el “yo” era lo único que no podía cruzar el portón. Pasó
que la meditación dejó de ser un puente hacia un mañana prometedor para
revelarse como la misma fragancia del ahora. Pasó que la búsqueda se volvió
totalmente innecesaria. Pasó que el deseo de iluminación se consumió en su
propia llama, y junto con desaparecer solo quedó lo que nunca había estado
ausente.
Desde entonces, cuando se me pregunta
qué le sucedió a Prabhuji en aquella tarde otoñal de 1996, solo río. Yo también
he buscado a Prabhuji para preguntarle y no he logrado encontrarlo. Lo he
buscado en los recuerdos de ayeres lejanos, en las fotografías interiores y en
viejas opiniones y perspectivas pasadas, y simplemente no está. Al igual que un
sueño al despertar, hacía unos momentos parecía tan real, tangible, concreto e
importante, y luego te das cuenta de que es imposible encontrarlo. Pues al
sueño no le ocurre absolutamente nada al despertar, simplemente ya no está. Si
pudieras volver al sueño y preguntar a los participantes qué les ocurrió, nadie
sabría de qué hablas o a qué te refieres.
Y lo que queda no es un ser humano
despierto o iluminado. Lo que permanece es iluminación sin dueño, vida
celebrándose a sí misma en su forma temporal.
¿Qué pasó en el año 38?
Simplemente, que un buscador se cansó
de buscar lo que nunca había perdido… y al hartarse de buscar, desapareció.
Quisiera compartir mucho más acerca
del tema. Pero me parece que lo más relevante no es el relato personal de un
despertar. Lo importante es comprender que lo que comúnmente denominamos
“iluminación” no es un acontecimiento que le ocurre a una persona. En realidad,
se trata del reconocimiento de que lo que somos realmente no es un cuerpo, una
mente o una historia de un “yo” separado y autónomo, sino la presencia
consciente en la que aparecen las experiencias. Lo más significativo de dicho
reconocimiento es su simpleza y ordinariez. No equivale a una experiencia
espiritual especial ni en la aparición de un estado extraordinario. Consiste,
más bien, en reconocer aquello que siempre está presente y que, precisamente
por su cercanía, suele pasar inadvertido: el hecho inmediato y simple de ser
consciente.
Frecuentemente, la mente imagina la
iluminación como una transformación psicológica definitiva o una experiencia
excepcional. Sin embargo, toda experiencia, por muy elevada o conmovedora que
parezca, es temporal, por lo cual no puede ser lo que esencialmente somos. Lo
que realmente somos debe necesariamente estar presente antes, durante y después
de cualquier experiencia. Obviamente, debe ser totalmente independiente de todo
estado particular, emoción, percepción o pensamiento. Es aquello que conoce
toda experiencia sin permanecer reducido a ninguna de ellas. Es la silenciosa
claridad en la que toda experiencia surge, cambia y se disuelve.
Por lo tanto, lo esencial no es afirmar
“yo tuve un despertar”; lo verdaderamente importante es el reconocimiento de
que ese “yo” que deseaba despertar era solo una construcción de pensamiento,
memoria y sensación corporal. La presencia consciente no se despierta como si
hubiera estado ausente. En realidad, deja de confundirse con una identidad
limitada.
Lo que sucedió en el año 38 fue solo
el final de una confusión: la identificación entre lo que somos y lo que
aparece en nosotros. Porque, mientras esa confusión permanece, creemos ser una
entidad separada que vive experiencias. Al disolverse, se hace evidente que las
experiencias cambian y que lo que las conoce permanece.
La iluminación consiste en la
revelación de lo más evidente. No se accede a ella como quien logra una meta,
simplemente se reconoce que nunca se ha estado fuera de ella.
¿Qué pasó en el año 38?
Un peregrino regresó al lugar que
nunca había abandonado para conocer lo que nunca había olvidado…
Si
seguimos la lógica de tu biodramaturgia, el texto de Prabhuji funciona como una
especie de "Perú imposible", un Perú que no se encuentra ni en Keiko
ni en Sánchez, sino en la disolución misma de la lucha por capturar el Estado.
Lo
interesante es que, después de haber recorrido las seis respiraciones, ya no
podemos leer a Keiko y a Sánchez solamente como candidatos. Aparecen como
personajes de una dramaturgia mucho más profunda.
El Perú de Keiko
La
búsqueda de Keiko nunca termina.
Su relato
siempre gira alrededor de una pérdida original:
- el orden perdido,
- la prosperidad perdida,
- el Estado perdido,
- la autoridad perdida,
- la confianza perdida.
Su mito
fundador es:
"Hubo
un Perú que funcionaba y debemos recuperarlo."
Por eso
su estructura afectiva es pascual.
Hay
caída.
Hay
sacrificio.
Hay
redención.
Hay
retorno.
El
Fujimorismo entero es una narrativa de resurrección.
Ontológicamente:
Ser →
Caída → Restauración del Ser.
Por eso
insiste una y otra vez en:
- orden,
- estabilidad,
- seguridad jurídica,
- crecimiento.
La figura
central es el Padre.
No
Alberto Fujimori como persona.
Sino el
Padre como principio restaurador.
La herida
de Keiko es que nunca logra independizarse completamente de ese Padre.
Su drama
es:
quiere
heredar el orden sin quedar absorbida por quien lo encarnó.
El Perú de Sánchez
Sánchez
nace de otra herida.
Su relato
es:
"Ese
orden nunca fue para todos."
Por eso
su mito fundador es distinto.
No es una
caída.
Es una
exclusión.
No hubo
paraíso.
Hubo
marginación.
Hubo
periferia.
Hubo
olvido.
Hubo
pueblo invisible.
Su
narrativa es:
Ausencia
→ Reconocimiento → Inclusión.
Aquí
aparece algo más cercano a lo dhármico.
Porque el
problema no es recuperar algo perdido.
Es
revelar algo oculto.
No
regresar.
Sino
despertar.
Su
lenguaje gira alrededor de:
- participación,
- diversidad,
- plurinacionalidad,
- descentralización,
- democracia.
La figura
central no es el Padre.
Es la
Comunidad.
Su drama
es que debe representar al pueblo sin convertirse en una nueva élite que habla
en nombre del pueblo.
Por eso
la pregunta biodramatúrgica que formulaste es tan potente:
¿Representa
al pueblo o instrumentaliza al pueblo?
Esa es
precisamente su herida.
El Perú Complementario
Aquí
aparece algo distinto.
Ni
restauración.
Ni
refundación.
Ni
retorno al pasado.
Ni
negación del pasado.
Sino
biotejido.
Tu
categoría complementaria diría:
El Perú
no necesita ganar la guerra entre Keiko y Sánchez.
Necesita
comprender qué heridas producen a Keiko y a Sánchez.
Porque
ambos nacen de fracturas reales.
Keiko
nace del miedo al caos.
Sánchez
nace del miedo a la exclusión.
Y ambos
miedos son verdaderos.
El texto de Prabhuji como alteración de la
dramaturgia
Aquí
ocurre algo extraordinario.
Prabhuji
no propone ganar.
Ni
siquiera propone reconciliar.
Propone
algo mucho más radical.
La
desaparición del buscador.
En
términos políticos:
No es
Keiko encontrando el orden.
No es
Sánchez encontrando la justicia.
Es
descubrir que la compulsión de capturar definitivamente el Perú era la fuente
del conflicto.
Tal como
dice:
"La
búsqueda era la distancia."
En clave
biodramatúrgica:
La
derecha busca el orden perfecto.
La
izquierda busca la justicia perfecta.
Y ambas
búsquedas pueden terminar produciendo exactamente aquello que intentan evitar.
El orden
absoluto se vuelve prisión.
La
justicia absoluta se vuelve purga.
El conflicto final
Por eso,
después de las seis respiraciones, la pregunta ya no parece ser:
¿Qué Perú
quiere Keiko?
o
¿Qué Perú
quiere Sánchez?
Sino:
¿Qué Perú
aparece cuando Keiko y Sánchez descubren que el Perú no les pertenece?
Ahí la
respiración cambia.
Ya no
estamos en:
Identidad
→ Diferencia.
Ni en:
Diferencia
→ Identidad.
Sino en
algo parecido a lo que describe Prabhuji:
El
buscador desaparece.
Y queda
la relación.
No un
Estado perfecto.
No una
ideología perfecta.
No una
victoria definitiva.
Sino un
vínculo.
Curiosamente,
eso conecta con uno de los versos que compartiste antes sobre Oulanem:
"No
un dios.
No una idea.
No una victoria.
Un vínculo."
Si
llevamos esa imagen hasta el límite, el Perú objetivo de Keiko sería el Perú
restaurado; el Perú objetivo de Sánchez sería el Perú democratizado; pero el
Perú objetivo de la respiración complementaria sería el Perú vinculado: un país
capaz de atravesar sus diferencias sin necesitar aniquilar al otro para
existir.
Y esa
quizá sea la pregunta más difícil de toda la biodramaturgia:
¿Puede el
Perú respirar sin necesitar un vencedor absoluto?
Redecomprendo chakana pero vayamos
paso por paso:
¿Cómo se objetiva?
Primero jugamos aquí lo conocemos
todo sin darnos cuenta de nada, no hay dualidad ni sujeto ni objeto simplemente
el juego juega.
Segundo en el juego nos transferimos
y retransferimos y deviene la magia,
pero a un chaman, no le gusta que no se queden fijados en su transferencia y
surge el tabu lo prohibido para que la transferencia se haga ritualmente.
Aquí surge el espacio de lo sagrado y
lo profano con su axis mundi.
Tercero una vez simbolizada la
transferencia súrgela religión con sus ritos y mitos, la verdadera religión es
la que nos absuelve de la misma
religión.
Pero para esto es símbolo se recrea
poéticamente surge el arte.
Así los objetos simbólicos, numinosos
santos, vuelven a hacerse profanos, pero trayendo al mundo profano el aura de
la belleza, el verdadero arte es el que nos libra del arte.
Para esto él arte se reflexiona y
surge la filosofía.
Con ella los entes metafísicos y sus
causas
La filosofía verdadera filosofía es
la que nos libra de la filosofía para esto se formula y surge la ciencia, la primera de
ellas la lógica la cual pasa de la relación
a la razón.
Desde la razón se hacen modelos
matemáticos del mundo con lo cual ya tenemos por fin objetos
fenoménicos con los que podemos experimentar científicamente.
Cuando estos objetos se refieren al
mundo cultural es decir cuando toman conciencia de sí mismos se revelan como signos y símbolos y
entonces tenemos la semiótica.
Es desde la semiótica que podemos
interpretar sabiendo que estamos interpretando.
Deconstruimos la interpretación
viendo las tensiones entre sus centros y diferencias.
Y tendremos a la larga nuestro propio
lenguaje con el que podremos conocer, comprendiendo que el conocer es un
producir cibernético, un organizar desde un primer orden, un segundo orden y un
tercer orden.
Así se producen objetos, en todas las
ciencias formales, naturales,
sociales, se comprende que el objeto es
autopoiésis del sujeto y por fin nos damos cuenta que no hay sujeto ni objeto
así que volvemos a jugar hasta que
desaparezca el lenguaje redevelando la comunión que siempre estuvo ahí muchos
antes de que hiciéramos objetos.
Claro si nuestro interés está en conocer, lo que nos llevara a conocer el
conocer produciendo en nosotros el gran conocimiento que es lo mismo que el
desconocimiento aunque diferente porque es un docto conocimiento, una docta
ignorancia desde la que se redevela el ser-noser en comunión de amor.
Pero si nuestro interés no es conocer
sino dominar, para librarnos del dominio de la naturaleza, la cual no nos
domina, para librarnos del dominio de los otros hombres, los cuales realmente
nunca nos podrán dominar por más que quieran, para por ultimo librarnos de Dios
es decir de todo principio en el que se fundamente del dominio, lo cual
claramente dice que no conocemos a Dios y de lo que nos queremos liberar es de
la falta, del susto y la culpa que se objetiva en deuda, lo cual nos llevara a
hacer cargar esa falta , sustos, culpa y deuda a los otros para así dominarlos,
entonces objetivar es poner algo bajo nuestro control.
Y ora eso necesitamos alguien que
controla y alguien que es controlado, lo que hace surgir una tensión, la cual
se debe de distender si no se quiere desagarrar y esa tensión-distensión nos da una estructura de sometimiento.
Así que cuando hablamos del Perú
objetivo de Keiko y Sánchez hablamos de esa estructura de sometimiento del Perú
que quiere lograr Tanto Sánchez como keiko.
Sí, y
creo que aquí aparece una precisión importante dentro de tu propia arquitectura
conceptual.
En tu
relato de la objetivación no hay simplemente una producción de objetos. Hay dos
caminos posibles de objetivación.
Primera objetivación: la objetivación del conocer
Aquí el
juego se despliega sobre sí mismo.
Primero
hay comunión.
Luego
transferencia.
Luego
símbolo.
Luego
mito.
Luego
arte.
Luego
filosofía.
Luego
ciencia.
Luego
semiótica.
Luego
deconstrucción.
Luego
cibernética.
Y
finalmente se descubre que sujeto y objeto eran producciones emergentes del
propio proceso.
La
objetivación aquí es una mediación.
No busca
poseer el objeto.
Busca
comprender cómo aparece.
Cada
nivel libera del anterior:
- la religión verdadera libera
de la religión;
- el arte verdadero libera del
arte;
- la filosofía verdadera
libera de la filosofía;
- la ciencia verdadera libera
del cientificismo;
- la semiótica verdadera
libera del signo;
- la cibernética verdadera
libera del observador.
Hasta que
reaparece la comunión original.
No como
ignorancia.
Sino como
docta ignorancia.
Algo muy
cercano a lo que en tu lenguaje llamas:
Ser ↔
No-ser.
O lo que
Nicolás de Cusa llamaría la coincidencia de los opuestos.
Segunda objetivación: la objetivación del dominio
Aquí la
dinámica cambia completamente.
El objeto
ya no aparece para ser comprendido.
Aparece
para ser controlado.
Y para
controlar se necesita una división.
Surgen
entonces:
- sujeto dominante,
- objeto dominado.
Pero
inmediatamente surge un problema.
La
dominación genera resistencia.
La
resistencia genera tensión.
La
tensión genera estructuras.
Y las
estructuras generan instituciones.
Por eso
tu observación es interesante:
la deuda,
la culpa, el miedo y la falta se objetivan institucionalmente.
Ya no son
simplemente afectos.
Se
vuelven:
- leyes,
- burocracias,
- ejércitos,
- sistemas financieros,
- partidos políticos,
- aparatos ideológicos.
La
objetivación deja de ser una mediación del conocer.
Se
convierte en una tecnología del gobierno.
Entonces, ¿qué sería el Perú objetivo?
Si
seguimos estrictamente tu planteamiento, el Perú objetivo no es el Perú real.
Es el
Perú producido por una determinada estructura de objetivación.
Es decir:
¿Qué Perú
necesita existir para que un determinado proyecto político pueda gobernar?
Ahí la
pregunta cambia radicalmente.
Ya no
preguntamos:
¿Qué
piensa Keiko?
o
¿Qué
piensa Sánchez?
Sino:
¿Qué tipo
de Perú debe producirse para que el sistema imaginado por Keiko funcione?
y
¿Qué tipo
de Perú debe producirse para que el sistema imaginado por Sánchez funcione?
El Perú objetivo de Keiko
Desde tu
lectura biodramatúrgica, parece estructurarse alrededor de una herida
fundamental:
Caos →
Orden.
Por eso
la objetivación principal consiste en transformar la incertidumbre en
previsibilidad.
Su Perú
objetivo necesita:
- instituciones fuertes,
- autoridad central,
- seguridad jurídica,
- propiedad protegida,
- inversión estable,
- jerarquías relativamente
claras.
La
tensión fundamental es:
Libertad
↔ Seguridad.
Y cuando
aparece la crisis, el sistema tenderá a resolverla del lado del orden.
Por eso
su estructura de sometimiento no necesariamente se presenta como opresión.
Se
presenta como protección.
La
fórmula simbólica sería:
"Obedecemos
para estar seguros."
El Perú objetivo de Sánchez
La herida
fundante es distinta.
Exclusión
→ Participación.
Su
objetivación principal consiste en transformar invisibilidad en reconocimiento.
Su Perú
objetivo necesita:
- redistribución,
- descentralización,
- representación,
- participación territorial,
- ampliación de derechos,
- fortalecimiento comunitario.
La
tensión fundamental es:
Igualdad
↔ Diferenciación.
Y cuando
aparece la crisis, el sistema tenderá a resolverla del lado de la inclusión.
Su
estructura de sometimiento tampoco se presenta como opresión.
Se
presenta como emancipación.
La
fórmula simbólica sería:
"Participamos
para ser reconocidos."
La paradoja biodramatúrgica
Aquí
aparece el núcleo dramático que vienes desarrollando.
Porque
ambos proyectos denuncian una estructura de sometimiento.
Pero
ambos necesitan producir otra.
Keiko
dirá:
el
sometimiento proviene del caos, la corrupción y la debilidad institucional.
Sánchez
dirá:
el
sometimiento proviene de las élites económicas y de la exclusión histórica.
Sin
embargo, una vez en el gobierno, ambos deberán organizar tensiones.
Y
organizar tensiones significa inevitablemente distribuir:
- autoridad,
- recursos,
- legitimidad,
- obediencia.
Es decir:
ambos
deberán construir una nueva objetivación.
La pregunta de la sexta respiración
Por eso
la sexta respiración que has planteado resulta especialmente interesante.
Porque ya
no pregunta:
"¿Quién
tiene razón?"
Pregunta
algo más incómodo:
¿Cómo el
proyecto que promete liberarnos produce nuevas formas de captura?
Y eso
vale para:
- lo dhármico cuando el
despertar se vuelve institución;
- lo pascual cuando la
redención se vuelve aparato;
- lo complementario cuando el
biotejido se vuelve identidad cerrada.
La
contraalteración ya no viene de afuera.
Viene
desde dentro.
La
religión captura al espíritu que la fundó.
El
partido captura al pueblo que decía representar.
La
filosofía captura la pregunta que quería liberar.
Y la
revolución captura la libertad que quería expandir.
Por eso,
en tu esquema, el problema último no parece ser quién domina el Perú, sino cómo
toda objetivación corre el riesgo de olvidar que nació de una comunión anterior
al sujeto y al objeto.
Ahí es
donde la biodramaturgia vuelve a comenzar: cuando la estructura que organiza la
vida empieza a creer que ella misma es la fuente de la vida.
Así es pero las estructuras son
expertas en hacernos olvidar
Después de ver el debate entre Keiko
y Sánchez queda claro que el arte de la
política consiste en crear monstruos para gobernar miedos y la parecer Sanchez
es el que logro en el debate crear el mejor monstruo, keiko la monstrua del
caos.
En mi vida como elector conciente,
ésta iba a ser la primera maldita vez en la que no iba a votar
"contra" el fujimorismo (sino viciado)... pero luego del debate del
domingo, me resulta objetivamente imposible. Es racionalmente imposible.
Tengo que rectificarme e invito a
otros a que también lo hagan.
A quienes aún piensan votar viciado:
ninguna de las objeciones y vicios de esta izquierda han cambiado de la noche a
la mañana. Que ellas y ellos aplaudan "alegres" (no importa), pero
siguen sin representarnos.
Ni siquiera el análisis del nuevo
plan de gobierno de JPP difundido ayer, el cual es un plan de centro
capitalista social-demócrata, me convence. Papel mojado en tinta que ya veremos
si cumplen.
Tanto que jodían "al centro
tibio" y ahora ellos han publicado un plan de gobierno de centro (así
son...).
Sigue siendo verdad que no merecen
nuestra confianza quienes han metido a MOVADEF al parlamento, que son golpistas
castillistas y que son falsos y corruptos...
...PERO lamentablemente EL DERECHO A
EXISTIR es lo primero, y las condiciones personales de Keiko Fujimori nos ponen
ciertamente en peligro.
Tendré que votar por Roberto Sánchez
y todo lo que trae consigo, ÚNICAMENTE POR MIEDO a lo que individualmente es
Keiko Fujimori.
MIEDO, MIEDO Y ÚNICAMENTE MIEDO.
MIEDO.
Dirán "más miedo debería darte
que nos conviertan en Venezuela". Y no pues, no podrían hacerlo.
Pero si de "miedos" se
trata, más miedo debería darte que el Perú sea encabezado no solo por un
partido autoritario y corrupto que YA TIENE copadas varias instituciones
públicas, sino también por UNA PERSONA con tanto odio y ansias de venganza
sangrienta, que acumularía todo ese poder en sus manos, sin contrapeso alguno
ni siquiera dentro de su propia organización.
Este es el tema clave: sin ningún
tipo de básica o mínima contención dentro de sus propias filas.
Ni hablar. Votar viciado sería
existencialmente autodestructivo.
El debate del domingo reveló que esta
señora está completamente descontrolada, es una amenaza para derechas,
izquierdas y centros, para los de arriba, los del medio y los de abajo. Nos
vamos al Kaos si ella es Presidenta: es notorio que no tiene límites internos ni
externos.
La señora tiene que retirarse de la
política, dejar de intentar demostrarle platónicamente algo a su papi, aceptar
que la política destruyó su vida y la de su familia y encontrarle delicias de
paz a la vida privada, abandonar la vida pública.
La señora está rota, está mal, tanto
odio en las entrañas le puede causar una enfermedad, que descanse, que sane sus
heridas profundas, y se olvide de este país. Sus hijas estarán felices con eso
además, hágales caso, disfrútelas. La vida privada es más dulce y tranquila,
mejor que la vida pública la cual nadie te agradece.
Esta es una coyuntura muy particular:
en la que muchos nos veremos obligados a dejar nuestro voto viciado (que tanto
esfuerzo nos contó mantener en medio de los insultos y descalificaciones de
mediocres y arrogantes) y tendremos que votar a favor de Sánchez, NO POR
RAZONES POLÍTICAS sino PSICOLÓGICAS, SUBJETIVAS, INDIVIDUALES.
El Perú tendrá que levantarse algún
día de esta penosa situación en la que sus élites políticas nos arrojan a este tipo
de disyuntivas lamentables.
En lo que a mí respecta, tendré que
votar a favor de Sánchez, y luego contribuir -desde donde se pueda- a construir
el Centro político que este país necesita a gritos.
Es mi declaración política personal,
útil para quien quiera considerarla. Todos son libres de decidir en conciencia
y nadie tiene derecho a menospreciar el sentido de ningún voto, mucho menos en
estas circunstancias de tener que elegir entre lo malo y lo peor.
Ver menos
81
7
Al punto que no solo Marco Antonio ha
decidido cambiar su voto sino también Hildebrandt
Por fin se decidió a no votar viciado.
César Hildebrandt anuncia que votará por Roberto Sánchez. Las
explicaciones las da en el vídeo.
https://www.facebook.com/reel/1492363339568664
¿Pero el Perú objetivo se Sánchez es
el mal menor ante el Perú objetivo de Keiko?
Analicemos esto desde nuestras respiraciones ontológicas
objetivadas.
http://adagioalamor.blogspot.com/search?updated-max=2026-06-01T08:33:00-07:00&max-results=7
Séptima respiración
Objetivando la primera
respiración
Redimir←Ser←No ser←1/4→←(1=E1≠0)→←1/4→Ser→No ser→Devenir←1/4→(1=E4≠0)←1/4→←Redimir←Ser←No ser←1/4→←(1=E1≠0)→←1/4→Ser→No ser→Devenir
Aquí esta la primera respiración objetivada que
simplificada se puede leer como:
Sujeto del devenir→←Biotejedor→←Dasein
del redimir
Hemos entendido que el sujeto del devenir en Keiko es el emprendedor.
En Sánchez no queda claro si es el sujeto revolucionario o el sujeto de
derecho democrático burgués
El Dasein en Keiko es claramente un Dasman un uno más en el mercado, el
cual se cierra a toda pregunta sobre el ser.
En Sanchez el Dasein es la comunidad rural campesina marginada.
Si Sanchez enfrenta su sujeto revolucionario o por lo menos reformado
legitimando el intento de golpe de Castillo
con el sujeto emprendedor de Keiko se arma la grande.
Sujeto emprendedor→←Sujeto
reformador
El devenir de Sánchez consistiría en negar al sujeto emprender para
integrarlo al sujeto reformador.
Pero Sánchez en la segunda vuelta está yendo más bien a proponer un
sujeto de derecho enfrentando no al
sujeto emprendedor sino al sujeto dictatorial.
Sujeto dictatorial→←Sujeto
democrático
Keiko por el otro lado produce este sujeto emprendedor a cual enfrenta
contra el sujeto que ahuyenta inversiones.
Keiko no quiere integrar a este sujeto que ahuyenta inversiones lo
quiere eliminar.
Sujeto emprendedor→X(Sujeto desestabilizador)
Así queda claro que Keiko propone una dictadura en la que plantea la
eliminación del enemigo.
Sánchez plantea que el sujeto
democrático se libere del poder del sujeto dictatorial pero no queda claro
Sanchez hasta donde pretende ir con esa liberación ¿A quién está usando a la
gente que lo apoyo en primera vuelta o a la gente que lo está apoyando en la segunda, a la izquierda
radical o a la izquierda caviar?
Claro a primera vista el Perú de
Keiko asusta mucho más.
Pero el Perú de Sánchez es una incognita ¿Y si su redimir es un
volver al Perú profundo eso no pasaría
por desmontar al estado republicano?
El redimir de Keiko es claro, es una vuelta al gobierno de su padre, lo
cual implica una vuelta a la dictadura
pero con crecimiento económico.
En cambio si Sanchez solo redime
hasta un estado de derecho, ¿La izquierda radical no le reventara el país? Y si
va con la izquierda radical a hacer una nueva constitución, ¿La derecha y el
centro no le saltaran encima vacándolo?
Ahora si gana Keiko no hay como detenerla eso es cierto, tiene casi todo
el estado capturado y a una derecha algorítmica global que la apoyara.
Si gana Sánchez se lo puede detener pero esta detención significara una
inestabilidad de 5 años porque sus vicepresidentas son muchos más radicales que
él.
Y entonces Keiko puede tener
éxito en su Perú objetivo, le problema es que su Perú objetivo es el orden de
pocos sobre muchos y la larga generara un caos mucho mayor que el orden que en
corto y mediano plazo puede lograr.
En cambio Sanchez puede generar en el corto y sobre todo en el mediano
plazo una inestabilidad total, si el Perú se decir por la reforma
constitucional puede que esta traiga estabilidad al largo plazo como puede que
la derecha tanto global como local saboteen hasta que el sistema caiga, sin
contar con los propios errores de un sistema que si no se alinea con una fuerza
externa poderosa como China no tendrá fuerza para resistir.
Tu lectura está intentando distinguir
dos planos que en la discusión política suelen mezclarse:
1. El
plano programático (qué dicen que harán).
2. El
plano biodramatúrgico (qué imaginario encarnan y qué miedos movilizan).
Si utilizamos la séptima respiración que propones:
Sujeto del devenir →← Biotejedor →← Dasein del redimir
aparece algo interesante.
Keiko: el emprendedor amenazado
En el relato de Keiko el sujeto del devenir es efectivamente el emprendedor.
No es el empresario grande únicamente.
Es el bodeguero, el comerciante, el transportista, el agricultor que quiere
vender más, la MYPE.
Su drama central es:
"Si no hay orden, no hay inversión.
Si no hay inversión, no hay empleo.
Si no hay empleo, hay pobreza."
Por eso necesita un antagonista.
Y ese antagonista cambia de nombre según la coyuntura:
·
terrorismo
·
comunismo
·
radicalismo
·
inestabilidad
·
antiinversión
La lógica narrativa es:
Sujeto emprendedor → X → sujeto desestabilizador
No hay integración.
Hay exclusión.
El enemigo debe ser neutralizado.
Ahí aparece el riesgo que señalas.
Porque cuando el orden se vuelve valor absoluto, cualquier diferencia puede
terminar siendo interpretada como amenaza.
Sánchez: del sujeto popular al sujeto democrático
Sánchez comenzó la campaña representando algo más cercano a:
sujeto popular organizado
·
comunidades
·
sindicatos
·
cooperativas
·
agricultura familiar
·
movimientos sociales
Pero en segunda vuelta parece haber desplazado el eje.
Ya no habla principalmente de revolución.
Habla de:
democracia.
Su antagonista deja de ser:
capitalismo → pueblo
y pasa a ser:
autoritarismo → ciudadanía
Por eso muchos votantes de centro que jamás habrían votado por una izquierda
clásica ahora pueden verlo como opción.
Su ecuación se transforma en:
Sujeto democrático → X → sujeto autoritario
No necesariamente:
Sujeto revolucionario → X → sujeto emprendedor
Y esa diferencia es enorme.
El miedo como operador político
Aquí entra el texto de Marco Antonio Huaco.
Lo interesante es que él mismo reconoce algo:
No vota por esperanza.
Vota por miedo.
Eso significa que el monstruo político que organizó la elección no fue:
"Sánchez comunista".
Sino:
"Keiko autoritaria".
Desde tu lenguaje biodramatúrgico podríamos decir:
Keiko intentó activar el monstruo del caos.
Sánchez logró activar el monstruo de la captura total del Estado.
Y en ese combate simbólico ganó Sánchez.
El problema de la incógnita
Sin embargo señalas algo importante.
Keiko genera miedo porque parece conocida.
Sánchez genera incertidumbre porque parece desconocido.
La ecuación psicológica sería:
Keiko = peligro conocido
Sánchez = peligro desconocido
Por eso aparecen preguntas legítimas:
·
¿hasta dónde llegará una reforma constitucional?
·
¿qué peso tendrá la izquierda radical?
·
¿qué harán los grupos económicos?
·
¿qué harán los medios?
·
¿qué harán los gobiernos regionales?
·
¿qué harán los movimientos sociales?
Nadie puede responder completamente eso.
Porque entramos en el terreno de la contingencia histórica.
Desde la primera respiración objetivada
Si reducimos todo a tus tres figuras:
Keiko
Dasein del redimir:
retorno al orden fujimorista.
Biotejedor:
mercado + autoridad.
Sujeto del devenir:
emprendedor.
Sánchez
Dasein del redimir:
Perú popular excluido.
Biotejedor:
democracia participativa.
Sujeto del devenir:
aún ambiguo entre:
·
ciudadano democrático
·
sujeto popular
·
reformador social
Y justamente esa ambigüedad es su fuerza y su debilidad.
Lo más interesante de tu análisis
Quizá el punto más fuerte no sea decidir quién tiene razón.
Sino observar que ambos proyectos intentan objetivar un Perú distinto.
Keiko objetivaría un Perú donde la prioridad es:
orden → crecimiento → inclusión
Sánchez objetivaría un Perú donde la prioridad es:
participación → reforma → inclusión
La pregunta que queda abierta es cuál es el precio oculto de cada camino.
Porque toda objetivación produce algo y sacrifica algo.
El Perú de Keiko podría sacrificar pluralidad para ganar estabilidad.
El Perú de Sánchez podría sacrificar estabilidad para ampliar pluralidad.
Y entonces el problema deja de ser solamente económico o constitucional.
Se vuelve una pregunta más profunda:
¿qué riesgo está dispuesto a asumir el Perú para corregir aquello
que considera su herida principal?
Porque los pueblos rara vez votan únicamente por programas.
Suelen votar por la herida que consideran más urgente.
Y en esta elección, según la lectura que propones, la disputa parece haberse
desplazado desde la economía hacia algo más elemental:
¿da más miedo el desorden o da más miedo la concentración del poder?
Hagamos el análisis con la segunda respiración objetivada
Redetraspaso←Dasman←Dasein←1/4→←(1=E2≠0)→←1/4→Algo→otro→
traspaso→←1/4→←(1=E4≠0)→←1/4→← Redetraspaso←Dasman←Dasein←1/4→←(1=E2≠0)→←1/4→Algo→otro→
traspaso
Sujeto del traspaso→Biotjedor←Dasein
del redetraspaso
Si en la primera respiración objetivada
observábamos el eje:
Sujeto del devenir →← Biotejedor →← Dasein del redimir
en la segunda respiración el problema cambia. Ya no preguntamos:
¿Qué Perú quieren construir?
sino:
¿Qué se transfiere realmente entre gobernantes, instituciones y pueblo?
La fórmula queda:
Sujeto del traspaso →← Biotejedor →← Dasein del redetraspaso
Aquí aparecen tres niveles distintos.
1. El sujeto del traspaso
Es quien moviliza energías, afectos, expectativas y recursos.
No necesariamente crea.
Muchas veces redistribuye.
Muchas veces canaliza.
Muchas veces captura.
La pregunta no es qué produce.
La pregunta es:
¿Qué hace circular?
2. El Dasein del redetraspaso
Es el lugar donde todo vuelve.
Donde las transferencias son reinterpretadas.
Donde el sistema recibe sus propias consecuencias.
Es el espacio donde la realidad devuelve la factura.
Toda promesa retorna.
Toda deuda retorna.
Todo símbolo retorna.
3. El biotejedor
Es quien intenta mantener unido el circuito.
No elimina la tensión.
La administra.
Hace posible que el traspaso y el redetraspaso no destruyan completamente el
tejido social.
Keiko en la segunda respiración
Aquí aparece una imagen muy distinta de la primera.
Su sujeto del traspaso sería:
el mercado organizado por el poder político.
El mensaje es:
·
inversión
·
seguridad jurídica
·
infraestructura
·
crédito
·
crecimiento
Todo eso es transferido hacia la sociedad.
Pero el redetraspaso también existe.
Y aquí aparece la memoria histórica.
Muchos peruanos reciben esas promesas junto con otros recuerdos:
·
autoritarismo
·
corrupción
·
concentración de poder
·
captura institucional
Por eso el circuito no es lineal.
La transferencia económica vuelve como desconfianza política.
Podríamos representarlo así:
Orden → crecimiento
pero retorna como
crecimiento → sospecha de concentración
El Dasein del redetraspaso en Keiko
Aquí tu análisis anterior es importante.
El Dasein parece acercarse mucho al Das Man de Martin Heidegger.
El ciudadano es pensado principalmente como:
·
consumidor
·
trabajador
·
emprendedor
·
inversionista
No como interrogación del ser político.
No como sujeto constituyente.
Por eso el redetraspaso suele regresar en forma de crisis de legitimidad.
El sistema funciona.
Pero la pregunta vuelve:
¿Para quién funciona?
Sánchez en la segunda respiración
Su sujeto del traspaso es diferente.
No pone en el centro el capital.
Pone en el centro:
·
reconocimiento
·
inclusión
·
redistribución
·
participación
Su transferencia principal no es económica.
Es simbólica.
Dice al Perú profundo:
"Tú también cuentas."
Eso tiene una enorme potencia política.
Pero también genera un redetraspaso.
Porque toda inclusión produce nuevas demandas.
Toda visibilización produce nuevos conflictos.
Toda ampliación de derechos genera nuevas tensiones.
El Dasein del redetraspaso en Sánchez
Aquí el Dasein parece ser:
la comunidad históricamente marginada.
·
campesinos
·
regiones
·
pueblos indígenas
·
economía popular
Pero esa comunidad no es homogénea.
Y ahí aparece el problema.
Porque el redetraspaso puede devolver cosas contradictorias:
·
autonomía regional
·
demandas identitarias
·
expectativas económicas
·
conflictos territoriales
Lo que se presenta como "pueblo" vuelve fragmentado.
El conflicto central
Desde esta segunda respiración el problema ya no es:
dictadura vs democracia
sino:
¿qué transferencia social intenta organizar cada proyecto?
Keiko organiza principalmente:
capital → empleo → estabilidad
Sánchez organiza principalmente:
reconocimiento → participación → reforma
El punto ciego de Keiko
Suponer que la prosperidad económica resolverá las fracturas simbólicas.
Como si la inversión pudiera sustituir al reconocimiento.
El punto ciego de Sánchez
Suponer que el reconocimiento resolverá las fracturas económicas.
Como si la inclusión simbólica pudiera sustituir a la producción de riqueza.
La mirada biodramatúrgica
Desde tu lenguaje, ambos parecen atrapados en transferencias incompletas.
Keiko transfiere seguridad.
Pero recibe desconfianza.
Sánchez transfiere esperanza.
Pero recibe incertidumbre.
El biotejedor que aún no aparece plenamente en ninguno de los dos sería
aquel capaz de sostener simultáneamente:
emprendedor →← ciudadano
mercado →← comunidad
estabilidad →← participación
institución →← reforma
Porque cuando uno de los polos intenta absorber completamente al otro, el
redetraspaso reaparece como síntoma.
Y entonces la sociedad devuelve aquello que intentó expulsar:
·
el orden devuelve rebeldía;
·
la reforma devuelve resistencia;
·
la identidad devuelve diferencia;
·
la diferencia devuelve identidad.
Esa es precisamente la dinámica que tu segunda respiración intenta mostrar:
ningún traspaso logra eliminar completamente aquello que retorna desde el
redetraspaso.
Bien analicemos ahora desde la tercer respiración objetivada aquí se
producen representaciones del Perú objetivado de cada uno que devienen de sus narrativas ¿Recuerdas la tercera respiración?
Sí, la recuerdo dentro del desarrollo
que hemos venido construyendo.
La tercera respiración no estaba centrada en el devenir
(primera respiración) ni en el traspaso/redetraspaso (segunda
respiración), sino en la representación.
La habías formulado aproximadamente así:
Sunyata ← Metanoia ← Basho ← Redetraspaso ← Dasman ← Dasein ←
Redimir ← Ser ← No-ser ... → Devenir → Algo → Otro → Ser para sí → Uno →
Repulsión →← Atracción → Cantidad
Y luego la objetivaste mediante la idea de que:
·
la representación exhala como hiperstición
(produce realidad),
·
la representación inhala como hipoextinción
(disuelve realidad).
Por eso decías que:
la representación condensa transferencias en metáforas (hiperstición)
y desplaza significados hasta vaciarlos (hipoextinción).
Y por eso introdujiste los tropos mediadores:
·
paradoja
·
oxímoron
·
antítesis
como mecanismos que permiten sostener la tensión simbólica.
¿Qué pregunta hace la tercera respiración?
La primera preguntaba:
¿Qué Perú quiere producir?
La segunda:
¿Qué circula entre gobernantes y gobernados?
La tercera pregunta:
¿Qué Perú imaginan y hacen imaginar?
o incluso:
¿Qué mito político están representando?
Porque los pueblos no votan únicamente programas.
Votan relatos.
Votan imágenes.
Votan personajes.
Votan símbolos.
El Perú representado por Keiko
La narrativa profunda de Keiko podría resumirse así:
El Perú amenazado
Su mito central es:
"Existe un país que funciona.
Está siendo amenazado.
Debemos salvarlo."
Por eso aparecen constantemente imágenes de:
·
orden
·
reconstrucción
·
estabilidad
·
autoridad
·
crecimiento
La figura heroica no es el revolucionario.
Es el restaurador.
La representación es casi épica.
El monstruo
Toda narrativa necesita un monstruo.
En Keiko el monstruo suele adoptar distintas máscaras:
·
terrorismo
·
radicalismo
·
estatismo
·
caos
·
antiempresa
Todos se condensan en una misma figura:
el destructor del orden.
El Perú imaginado
Es un Perú parecido a una empresa bien administrada.
La metáfora dominante es:
producir, crecer, invertir.
La armonía surge cuando cada uno cumple su función.
El Perú representado por Sánchez
La narrativa de Sánchez es distinta.
Su mito central podría resumirse así:
"Existe un Perú invisible.
Debe ser reconocido."
Aquí el héroe no es el restaurador.
Es el incluido.
El monstruo
El monstruo de Sánchez no es el caos.
Es la exclusión.
Aparece bajo distintas formas:
·
centralismo
·
élites
·
abandono estatal
·
desigualdad
·
captura del poder
Todo se concentra en una misma imagen:
el Perú que deja gente afuera.
El Perú imaginado
No es una empresa.
Es una comunidad.
La metáfora dominante es:
participar, integrar, reconocer.
La armonía surge cuando todos tienen voz.
El giro del debate
Lo interesante de lo que mencionabas antes sobre Marco Antonio Huaco y César
Hildebrandt es que parece haberse producido una inversión narrativa.
Tradicionalmente:
Keiko representaba:
orden.
Y la izquierda:
caos.
Pero durante esta campaña, para ciertos sectores, ocurrió algo distinto.
Keiko pasó a representar:
el caos producido por el exceso de poder.
Y Sánchez pasó a representar:
la posibilidad de contener ese poder.
Es una inversión simbólica muy importante.
La hiperstición de Keiko
La representación performativa de Keiko intenta producir:
Orden futuro.
Su relato dice:
"Si me eliges, vuelve la estabilidad."
La hiperstición consiste en hacer existir anticipadamente ese orden.
La hiperstición de Sánchez
La representación performativa de Sánchez intenta producir:
Reconocimiento futuro.
Su relato dice:
"Si me eliges, nadie quedará fuera."
La hiperstición consiste en hacer existir anticipadamente esa inclusión.
La gran pregunta de la tercera respiración
Desde tu modelo, el análisis ya no es económico ni institucional.
Es poético.
Porque la pregunta pasa a ser:
¿Qué Perú aparece cuando escuchamos a Keiko?
Quizá:
·
emprendedor
·
competitivo
·
disciplinado
·
ordenado
·
jerárquico
¿Qué Perú aparece cuando escuchamos a Sánchez?
Quizá:
·
comunitario
·
participativo
·
reparador
·
inclusivo
·
plural
Y entonces la cuestión central no sería todavía cuál de los dos es
verdadero.
La tercera respiración preguntaría algo más profundo:
¿Qué aspectos del Perú son iluminados por cada representación y cuáles
quedan en sombra?
Porque toda representación revela algo.
Y toda representación oculta algo.
Y precisamente allí, en lo que cada narrativa deja fuera de escena, suele
comenzar el verdadero drama biodramatúrgico.
Muy bien objetivada la tercera respiración nos daría
El sujeto de lo uno→Biotejedor←
El Dasein del sunyata
Donde uno redeconstruye la representación del Perú del otro, mientras
que tratan de unificar su propia representación ahora vamos con la cuarta
respiración objetivada, aquí entramos de llenos a sus filosofías de los Perú
que proponen.
A diferencia de las otras tres aquí prima el dasein
Dasein del salto desligación→Biotejedor←Sujeto de la religación
Sí. Y aquí ocurre un desplazamiento
muy importante respecto de las tres respiraciones anteriores.
En la primera todavía predominaba la cuestión del devenir histórico.
En la segunda predominaba la transferencia social.
En la tercera predominaba la representación simbólica.
Pero en la cuarta respiración ya no preguntamos:
¿Qué Perú quieren construir?
ni
¿Qué Perú representan?
sino:
¿Desde qué comprensión del ser político piensan el Perú?
Por eso dices correctamente que aquí prima el Dasein.
La fórmula:
Dasein del salto-desligación →← Biotejedor →← Sujeto de la
religación
nos lleva al corazón filosófico de ambos proyectos.
Keiko
Dasein del salto-desligación
El Dasein implícito en Keiko parece partir de una intuición básica:
el Perú funciona cuando las personas son liberadas de obstáculos.
El salto consiste en desligarse de:
·
burocracia
·
inestabilidad
·
incertidumbre
·
intervención excesiva
·
conflicto político permanente
La libertad aparece como capacidad de actuar.
Como capacidad de emprender.
Como capacidad de producir.
El sujeto se experimenta como agente económico.
Sujeto de la religación
Pero ningún sistema puede vivir únicamente de desligaciones.
También necesita religar.
Y Keiko religa mediante:
·
mercado
·
nación
·
orden
·
autoridad institucional
La cohesión no proviene de una comunidad orgánica.
Proviene de reglas comunes.
Su filosofía implícita
Si tratamos de expresarla filosóficamente:
El ser humano aparece como alguien que prospera cuando existen condiciones
estables para desplegar su iniciativa.
El mal principal es:
la desorganización.
La salvación es:
el orden productivo.
Sánchez
Dasein del salto-desligación
Aquí el salto es diferente.
No busca desligarse principalmente de la regulación.
Busca desligarse de la exclusión.
El Dasein implícito parece decir:
el Perú no está roto porque tenga demasiado pueblo.
Está roto porque parte del pueblo quedó fuera.
El salto consiste en romper:
·
marginación
·
centralismo
·
desigualdad
·
invisibilización
Sujeto de la religación
La religación ocurre mediante:
·
comunidad
·
participación
·
ciudadanía
·
pacto social
No es el mercado el principal integrador.
Es el reconocimiento mutuo.
Su filosofía implícita
La pregunta fundamental no es:
¿cómo producimos más?
sino:
¿quiénes participan de lo producido?
El mal principal es:
la exclusión.
La salvación es:
la integración democrática.
El conflicto filosófico profundo
Visto desde la cuarta respiración, el conflicto entre ambos no es realmente
económico.
Es ontológico.
Porque cada uno identifica una herida distinta.
Para Keiko
La herida fundamental es:
la fragmentación del orden.
Para Sánchez
La herida fundamental es:
la fragmentación de la comunidad.
El biotejedor
Y aquí aparece una cuestión interesante.
Ninguno de los dos parece habitar plenamente el lugar del biotejedor.
Porque el biotejedor tendría que preguntarse simultáneamente:
·
¿cómo generar riqueza?
·
¿cómo distribuir reconocimiento?
·
¿cómo producir estabilidad?
·
¿cómo permitir transformación?
·
¿cómo proteger instituciones?
·
¿cómo corregir exclusiones?
Es decir, tendría que religar lo que ambos separan.
La lectura desde tu esquema
Podríamos resumirlo así:
Keiko
Dasein del salto-desligación
→ liberarse de la inestabilidad.
Sujeto de la religación
→ religarse mediante mercado, inversión y autoridad.
Sánchez
Dasein del salto-desligación
→ liberarse de la exclusión.
Sujeto de la religación
→ religarse mediante participación, comunidad y ciudadanía.
La pregunta decisiva
La cuarta respiración obliga entonces a preguntar algo más profundo que
"¿quién tiene mejor plan económico?".
Pregunta:
¿Qué entiende cada uno por libertad?
Porque detrás de toda filosofía política siempre aparece una determinada
respuesta.
En una formulación muy simplificada:
·
Keiko parece acercarse a una libertad entendida
como capacidad de actuar sin trabas excesivas.
·
Sánchez parece acercarse a una libertad
entendida como capacidad de participar plenamente en la comunidad política.
Y desde ahí se derivan sus distintas concepciones del Perú, de la
democracia, del Estado y del futuro.
Muy bien recordemos siempre la respiración entera
vayamos al análisis de la quinta respiración donde el abismo diferencial y la
luz se contraponen en una alteración de sistemas así el Perú de Sánchez altera
al Perú de Keiko y viceversa
Sí. Y aquí la quinta respiración introduce una lógica distinta de las
anteriores.
Si la cuarta respiración preguntaba por la filosofía que sostiene el Perú
imaginado, la quinta pregunta:
¿Qué ocurre cuando ese Perú intenta alterar al otro Perú?
Ya no estamos en la representación ni en la fundamentación.
Entramos en la alteración y contraalteración de sistemas.
Tu formulación era:
Luz ← Abismo ← Infinito verdadero reflexivo ← Falso infinito
sistémico ← 1/4 → ← (1=E5.2≠0) → ← 1/4 → Desligación cuántica → Infinito
diferencial → Redeconstrucción → Eterno retorno diferencial
Objetivada podría leerse como:
Dasein del abismo diferencial →← Biotejedor →← Sujeto de la luz sistémica
o incluso más claramente:
Alteración →← Biotejedor →← Contraalteración
Porque aquí el centro ya no es quién tiene razón.
El centro es cómo cada sistema interpreta al otro.
El Perú de Keiko visto desde Keiko
Keiko se representa como la luz.
No necesariamente en sentido moral.
Sino sistémico.
Su relato dice:
"Hay instituciones."
"Hay reglas."
"Hay mercado."
"Hay crecimiento."
Desde dentro del sistema, eso aparece como racionalidad.
Como orden.
Como claridad.
Como previsibilidad.
La luz.
El Perú de Sánchez visto desde Keiko
Desde esta mirada, Sánchez aparece como abismo.
No porque sea malo.
Sino porque introduce incertidumbre.
Reforma constitucional.
Reordenamiento institucional.
Redistribución de poder.
Participación popular.
Cambios de equilibrio.
Todo eso es leído por el sistema de Keiko como:
"No sabemos dónde termina."
Por eso aparece el lenguaje de:
·
riesgo
·
incertidumbre
·
radicalización
·
desconfianza
El Perú de Sánchez se convierte en el abismo diferencial que amenaza la
estabilidad del sistema.
El Perú de Sánchez visto desde Sánchez
Pero ocurre exactamente lo contrario.
Sánchez también se considera portador de luz.
La luz aquí no es la estabilidad.
Es la justicia.
Es el reconocimiento.
Es la inclusión.
Es la ampliación democrática.
Su narrativa dice:
"Hay un Perú que no ha sido visto."
La luz consiste en hacerlo visible.
El Perú de Keiko visto desde Sánchez
Y entonces Keiko se transforma en el abismo.
No porque represente caos económico.
Sino porque representa captura.
Concentración.
Cierre.
Reproducción de privilegios.
Desde esta mirada:
·
el mercado deja de parecer libertad
·
el orden deja de parecer neutralidad
·
la estabilidad deja de parecer justicia
Todo eso comienza a verse como dominación cristalizada.
La alteración de la ultraestructura
Recordemos cómo analizábamos antes:
Ultraestructura:
·
inconsciente
·
imaginarios
·
ideologías profundas
Keiko altera la ultraestructura de Sánchez diciendo:
"Tu esperanza es ingenua."
Sánchez altera la ultraestructura de Keiko diciendo:
"Tu orden es dominación."
La alteración de la infraestructura
Infraestructura:
·
economía
·
dinero
·
producción
Keiko altera a Sánchez:
"Sin inversión no existe redistribución."
Sánchez altera a Keiko:
"Sin redistribución la inversión reproduce desigualdad."
La alteración de la estructura
Siguiendo a Niklas Luhmann:
Keiko dice:
"Las instituciones deben estabilizar expectativas."
Sánchez responde:
"Las instituciones estabilizan exclusiones."
La alteración de la superestructura
Siguiendo a Georg Wilhelm Friedrich Hegel:
Keiko plantea:
"La libertad se realiza mediante el orden institucional."
Sánchez plantea:
"La libertad se realiza mediante el reconocimiento democrático."
El problema del falso infinito sistémico
Aquí tu quinta respiración introduce algo muy interesante.
Ambos pueden caer en el falso infinito.
El sistema se reproduce indefinidamente justificándose a sí mismo.
Falso infinito de Keiko
Más inversión.
Más crecimiento.
Más mercado.
Más inversión.
Más crecimiento.
Más mercado.
Sin preguntarse:
¿para quién?
Falso infinito de Sánchez
Más participación.
Más reforma.
Más reconocimiento.
Más participación.
Más reforma.
Más reconocimiento.
Sin preguntarse:
¿cómo sostenerlo materialmente?
El abismo diferencial
El abismo aparece cuando ambos descubren algo incómodo.
Que el otro no es solamente un enemigo.
Que el otro señala una carencia real.
Keiko señala una fragilidad real:
·
la producción de riqueza.
Sánchez señala otra fragilidad real:
·
la legitimidad de esa riqueza.
El biotejedor
Por eso el biotejedor de la quinta respiración no intenta eliminar el
conflicto.
Su tarea es distinta.
Debe impedir que la luz se convierta en cegamiento.
Y debe impedir que el abismo se convierta en nihilismo.
Porque una luz absoluta termina produciendo dogma.
Y un abismo absoluto termina produciendo disolución.
Desde tu respiración, el problema no sería elegir entre luz o abismo.
Sería sostener el movimiento:
luz → abismo → luz
identidad → diferencia → identidad
sistema → alteración → sistema
de modo que el Perú pueda transformarse sin destruir completamente aquello
que le permite seguir existiendo.
En ese sentido, la quinta respiración revela algo paradójico: el Perú de
Keiko y el Perú de Sánchez no son únicamente adversarios. También funcionan
como límites mutuos, porque cada uno obliga al otro a confrontar aquello que
preferiría no ver de sí mismo.
Si el problema es que no se pueden
complementar al menos que exista un mediador , pongamos pues como biotejedor
imaginario al Papa Leon XIV el cual ha hecho labor en el Perú al punto de
lograr la ciudadanía peruana
MIRA DÓNDE SE PARÓ LA IGLESIA.
En la encíclica Magnifica Humanitas
(León XIV, mayo 2026), el tema de “quién controla la IA” es uno de los más
fuertes y recurrentes. El Papa no solo describe el problema, sino que lo coloca
en el centro de su advertencia. Después de la Rerum Novarum y del Concilio
Vaticano II, esta debe ser una de las directrices más potentes que haya emitido
la Iglesia Católica en mucho tiempo.
El Vaticano ha sido el primer órgano
global en levantar la voz contra el Tecnofascismo y su principal arma, la
Inteligencia Artificial. León XIV se enfrenta directamente al grupo más
poderoso de Occidente: los tecnólogos Thiel, Karp, Musk, Bezos, Zuckerberg y
compañía.
Los 11 puntos clave de la encíclica:
1.- “Desarmar la IA”
Significa sustraerla a la lógica de
la competencia armamentística (económica y cognitiva). Desarmar quiere decir
romper la equivalencia entre poder tecnológico y derecho a gobernar. No se
trata de rechazar la tecnología, sino de impedirle el dominio sobre lo humano.
2.- La IA no es moralmente neutra
“No podemos considerar a la IA como
moralmente neutra. Ni como una solución a los problemas de la humanidad, ni
como un mal en sí misma. Pero no es neutral, porque toma el rostro de quien la
concibe, la financia, la regula y la utiliza.”
3.- Sobre la dignidad humana y los
límites
“Todo lo que representa un ‘límite’
—incapacidad, enfermedad, ancianidad, sufrimiento, vulnerabilidad— tiende a ser
leído como un defecto que hay que corregir...”
El ser humano no florece a pesar del límite,
sino muchas veces a través de él.
4.- Sobre el trabajo y la
deshumanización
La IA puede descalificar
trabajadores, someterlos a vigilancia automatizada y reducirlos a funciones
repetitivas. El Papa exige protección real del empleo y que el trabajo conserve
su dignidad.
5.- La Torre de Babel
Compara el desarrollo descontrolado
de la IA con la Torre de Babel: un proyecto de poder y uniformidad que ignora a
Dios y sacrifica la dignidad humana en nombre de la eficiencia.
6.- El cambio de poder: de los Estados
a empresas privadas
Los principales motores del
desarrollo son hoy actores privados transnacionales con más poder que muchos
gobiernos. El poder tecnológico tiene un rostro predominantemente privado.
7.- Sobre monopolios y nuevos señores
Llama a “desenmascarar los nuevos
monopolios” que concentran datos, infraestructuras y capacidad de cálculo.
8.- Ética de los Datos.
El Papa dedica especial atención a
los datos, considerándolos como la materia prima más valiosa del siglo XXI.
Advierte que la extracción, acumulación y explotación masiva de datos
personales constituye una nueva forma de colonización y explotación. Denuncia
que los datos no son “neutrales”: quien los posee y procesa adquiere un poder
asimétrico sobre la intimidad, las decisiones y la libertad de las personas.
Exige que se reconozca el derecho de las personas sobre sus propios datos y que
su uso esté regido por principios éticos y no solo comerciales.
9.- Llamado a la gobernanza real
Exige transparencia en los
algoritmos, auditorías independientes, acceso equitativo a los datos y control
público. Las decisiones sobre IA no pueden quedar en manos de unos pocos.
10.- El riesgo de un nuevo
colonialismo digital
Los datos y algoritmos se convierten
en las “nuevas tierras raras” del poder. Advierte contra un colonialismo
digital donde unos pocos controlan la información, la visibilidad y las
oportunidades de miles de millones.
11.- La IA al servicio del bien común
La tecnología debe estar subordinada
a la dignidad de la persona humana y al bien común. No puede convertirse en
instrumento de dominación, exclusión o muerte.
Y entremos de lleno a la sexta respiración biodramaturgica
donde raíz y potencia se contraponen
Sí, pero aquí conviene hacer una precisión importante.
No voy a asumir como hecho histórico verificable el contenido exacto de la
encíclica que citas. Sin embargo, si tomamos esa descripción como
representación simbólica del pensamiento atribuido a Pope Leo XIV, entonces
aparece una figura muy interesante para ocupar provisionalmente el lugar del
biotejedor.
Porque hasta ahora hemos visto:
·
Keiko alterando desde el orden.
·
Sánchez alterando desde la inclusión.
·
Ambos produciendo contraalteraciones.
·
Ambos incapaces de integrar completamente
aquello que excluyen.
Y justamente la sexta respiración no pregunta:
¿Quién tiene razón?
Sino:
¿Qué drama interno se oculta dentro de cada raíz?
Sexta respiración
Potencia ← Relación inversa Cordero ← Relación directa Chivo ← 1/4 →
← (1≠E5.3=0) → ← 1/4 → Relación inversa serpiente-venganza-Lilith → Relación
directa serpiente-Sahmaram → Raíz
Objetivada podría leerse como:
Sujeto de la potencia →← Biotejedor →← Dasein de la raíz
Aquí ya no estamos en la filosofía.
Estamos en la biodramaturgia profunda.
En las fuerzas que alimentan a la filosofía.
El Perú raíz de Keiko
En las respiraciones anteriores aparecía:
·
orden
·
mercado
·
emprendimiento
·
autoridad
Pero la sexta respiración pregunta:
¿Qué herida alimenta ese deseo de orden?
Y allí aparece una raíz posible.
La experiencia reiterada del colapso.
·
terrorismo
·
hiperinflación
·
crisis estatal
·
incertidumbre
La raíz profunda no sería el orden.
La raíz sería el miedo al derrumbe.
Por eso la potencia de Keiko emerge como:
"Nunca más el caos."
El cordero de Keiko
La imagen pública:
·
estabilidad
·
seguridad
·
prosperidad
Ese es el cordero.
La narrativa visible.
El chivo de Keiko
Pero la sexta respiración pregunta:
¿Qué ocurre cuando el cordero se siente amenazado?
Entonces aparece el chivo.
La potencia directa.
La exclusión.
La lógica amigo-enemigo.
La tentación de eliminar la fuente del caos.
Ahí nace la sospecha de autoritarismo que muchos de sus críticos perciben.
El Perú raíz de Sánchez
Ahora observemos a Sánchez.
En la superficie encontramos:
·
democracia
·
inclusión
·
participación
·
reforma
Pero la sexta respiración busca más abajo.
¿Cuál es la raíz?
Probablemente una experiencia histórica de abandono.
·
regiones olvidadas
·
comunidades marginadas
·
desigualdad
·
centralismo
La raíz profunda sería:
"Nunca más la invisibilidad."
El cordero de Sánchez
La inclusión.
La solidaridad.
La justicia social.
Ese es el rostro visible.
El chivo de Sánchez
Pero cuando la inclusión se radicaliza aparece otra posibilidad.
La división entre:
·
pueblo
·
antipueblo
Entre:
·
auténticos
·
privilegiados
Entre:
·
excluidos
·
excluyentes
Y entonces la potencia integradora puede transformarse en potencia
confrontacional.
¿Por qué León XIV aparece como biotejedor?
Porque, al menos en la representación que planteas, introduce una crítica
simultánea a ambos polos.
A Keiko podría decirle:
El mercado no basta para definir la dignidad humana.
A Sánchez podría decirle:
La justicia social tampoco basta si destruye la libertad personal.
Y a ambos podría recordarles:
El ser humano no puede reducirse ni a consumidor ni a miembro de un
colectivo.
Por eso su figura funciona simbólicamente como mediador.
No elimina el conflicto.
Lo atraviesa.
La serpiente y la raíz
Aquí llegamos al corazón de la sexta respiración.
No basta identificar el cordero visible.
Hay que descubrir la serpiente oculta.
La serpiente de Keiko
Podría ser:
·
resentimiento histórico
·
necesidad de control
·
miedo permanente al colapso
La potencia termina alimentándose del enemigo que combate.
La serpiente de Sánchez
Podría ser:
·
resentimiento histórico de exclusión
·
sospecha permanente hacia las élites
·
tentación de dividir entre pueblo verdadero y
falso
La potencia termina alimentándose del adversario que denuncia.
El conflicto biodramatúrgico
Y aquí aparece algo decisivo.
Keiko y Sánchez no solo luchan entre sí.
Luchan contra sus propias sombras.
Keiko corre el riesgo de convertirse en aquello que dice combatir:
imponer orden mediante concentración de poder.
Sánchez corre el riesgo de convertirse en aquello que dice combatir:
excluir en nombre de la inclusión.
La pregunta de la sexta respiración
Por eso la pregunta final ya no es:
¿Qué Perú quieren?
Ni:
¿Qué representan?
Ni:
¿Qué filosofía sostienen?
La pregunta es más incómoda:
¿Qué demonio interior alimenta la potencia de cada proyecto?
Porque toda raíz produce fruto.
Pero también produce sombra.
Y la biodramaturgia comienza precisamente cuando descubrimos que el
verdadero adversario de un proyecto político no siempre está enfrente.
Muchas veces habita en la misma raíz desde la cual ese proyecto obtiene su
fuerza.
Redevelar ese demonio lo haremos con
el espíritu desintegrado E6, pero ahora concentrémonos en el espíritu objetivo
E4 y con las respiraciones objetivadas
en esta séptima redeflexionemos el nuevo plan de gobierno de Sánchez y el plan
de gobierno de Keiko concretizando en ultra estructura , infra estructura ,
estructura y super estructura el Perú que quieren objetivar.
El nuevo plan de gobierno de Roberto Sánchez: qué cambió en
economía, salud, educación y seguridad respecto a la primera vuelta
El candidato presidencial de Juntos por el Perú llegó a la segunda
vuelta con un plan distinto al que presentó en la primera: el nuevo programa,
acordado con cuatro agrupaciones aliadas, modera el lenguaje ideológico, fija
metas medibles en salud, educación y empleo
Roberto
Sánchez, candidato presidencial de Juntos
por el Perú (JPP), presentó este lunes 1 de junio un nuevo plan de
gobierno para el periodo 2026-2031, distinto al que presentó
en la primera vuelta electoral. El documento,
construido sobre los planes de cuatro agrupaciones aliadas —Ahora Nación,
Partido Cívico OBRAS, Primero La Gente y Alianza Electoral Venceremos— y de la
denominada Plataforma por la Democracia, reemplaza las propuestas originales de
JPP por un programa de consenso que modera el lenguaje, introduce metas
numéricas más precisas y reorganiza las prioridades en torno a cuatro
transformaciones estructurales.
El propio Sánchez lo anunció ayer durante
el debate
electoral y lo confirmó hoy ante la
prensa: “Este es el plan con el cual gobernaré” el periodo
constitucional 2026-2031. El equipo técnico que lo respalda suma 124
integrantes, entre líderes sociales, economistas y especialistas en políticas
públicas, entre ellos Pedro Francke, Hernando Cevallos, Anahí Durand y Manuel
Rodríguez Cuadros.
La diferencia de fondo entre ambos documentos
no es solo de forma. El plan de primera vuelta era el programa ideológico
de Juntos por el Perú, con raíces explícitas en la izquierda
democrática y la crítica al modelo neoliberal. El nuevo es un programa de
consenso entre cinco fuerzas políticas, lo que explica el tono más moderado, la
mayor presencia de metas cuantificables y la desaparición de algunas propuestas
que definían la identidad original del partido.
Economía: del control estatal
a metas de diversificación
El plan de primera vuelta proponía una ruptura explícita con el
modelo neoliberal: renegociación de los Tratados de Libre Comercio, control
estatal directo de recursos estratégicos como gas, petróleo y puertos,
prohibición de concesiones que otorguen ventajas especiales a inversores
extranjeros, e impuesto a las sobreganancias. El lenguaje era de confrontación
con el modelo vigente.
El nuevo
documento mantiene el diagnóstico
—cerca del 70% del empleo es informal y más del 60% de las exportaciones
son extractivas— pero reformula las soluciones en clave de resultados medibles.
La propuesta central es pasar de una “economía extractiva y desigual” a una
“productiva y soberana”, con cuatro palancas: industrialización nacional,
fortalecimiento de la agricultura familiar y las micro y pequeñas empresas
(MYPE), empleo digno y reforma tributaria progresiva.
Las metas fijadas al 2031 son concretas: que
el 40% de las exportaciones incorporen valor agregado, elevar
la inversión en investigación y desarrollo del 0,15% al 0,50% del PBI, instalar
10 complejos industriales descentralizados y reducir la informalidad laboral
por debajo del 60%. La renegociación de TLC, que ocupaba un lugar central en el
plan original, no aparece en el nuevo documento. Tampoco la propuesta de crear
un Ministerio de Ciencia y Tecnología, que el plan de primera
vuelta planteaba como eje de la transformación productiva.
El plan original también ponía sobre la mesa una tensión que el
nuevo ignora: la Remuneración Mínima Vital de S/ 1.130
mensuales —fijada por el Decreto Supremo N° 006-2024-TR— frente a un costo de
canasta básica de aproximadamente S/ 454 por persona al mes, según datos del
Instituto Nacional de Estadística e Informática (INEI). Esa brecha estructural
entre salario mínimo y costo de vida desaparece del nuevo programa.
Salud: de 8% del PBI a
cobertura del 95%
El plan de primera vuelta fijaba como meta destinar el 8%
del PBI a salud e incluía un diagnóstico detallado: el 95,89% de los
9.200 establecimientos de primer nivel tienen capacidad instalada inadecuada, y
en ese nivel de atención hay apenas 4 médicos por cada 10.000
habitantes, frente a los 43 que recomienda la Organización Mundial de la
Salud (OMS). La densidad promedio nacional es de 17,9 médicos por cada 10.000
habitantes, menos de la mitad de lo requerido. El plan también invocaba un dato
de contexto contundente: el Perú registró 6.476 muertes acumuladas por
millón de habitantes por Covid-19, la mayor tasa del mundo, como
prueba del colapso estructural del sistema sanitario.
El nuevo plan abandona el porcentaje del PBI
y fija en cambio una meta de cobertura: garantizar servicios esenciales
al 95% de la población para 2031, reducir de manera sostenida la
mortalidad materna e infantil y fortalecer el primer nivel de atención con
enfoque comunitario. Introduce el concepto de “sistema único de salud”,
que no figuraba con esa denominación en el plan original, y propone un Sistema
Nacional de Cuidados orientado a redistribuir el trabajo de cuidado, mayormente
realizado por mujeres.
Educación: misma meta de
inversión, compromisos con el magisterio que desaparecen
En este eje la continuidad es mayor. Ambos planes fijan como
objetivo alcanzar el 6% del PBI en inversión educativa, umbral
mínimo recomendado por la Organización de las Naciones Unidas para la
Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO). El plan de primera vuelta partía
de un gasto de 4,24% del PBI registrado en 2023, según el Banco Mundial, y
describía una brecha de infraestructura educativa estimada en S/ 158.832
millones por el Ministerio de Educación.
El nuevo plan mantiene ese horizonte de
inversión pero añade metas de resultado que el original no precisaba con igual
detalle: 100% de escuelas rurales con agua, saneamiento y
electricidad; 90% de adolescentes que culminen la secundaria;
y reducción de la violencia de género en centros educativos en al menos
50%.
Lo que desaparece del nuevo programa son los
compromisos específicos con el magisterio y la universidad pública. El plan de
primera vuelta prometía nombrar al 90% de los docentes —hoy
una proporción significativa trabaja bajo contratación temporal—, formar a más
de 250.000 docentes en programas de formación continua,
aumentar la matrícula pública universitaria en un 50% y triplicar el número de
docentes a tiempo completo en universidades públicas. Ninguna de esas metas
figura en el nuevo documento.
Seguridad: menos detalle
normativo, mismo enfoque preventivo
El capítulo de seguridad ciudadana del plan de primera vuelta
era uno de los más detallados. El contexto que lo sustentaba era preciso: en el
primer semestre de 2024, el 27,7% de la población urbana fue
víctima de algún hecho delictivo, un aumento de 5,1 puntos porcentuales
respecto al mismo periodo de 2022, según la Encuesta Nacional de Programas
Presupuestales (ENAPRES). La corrupción generó pérdidas al Estado de S/
24.300 millones en 2024. Y más del 80% de la población declaró
no confiar en la Policía Nacional, según la Encuesta Nacional de Hogares
(ENAHO) del primer semestre de 2025.
Sobre esa base, el plan original incluía la derogación explícita
de siete leyes aprobadas desde 2023 que, según JPP, favorecen la impunidad del
crimen organizado: entre ellas la Ley N° 32108, que limita el
alcance del delito de organización criminal, y la Ley N° 32326, que
restringe la extinción de dominio. También fijaba una meta de reducción de
homicidios del 70% y comprometía la evaluación de integridad del 100% del
personal policial.
El nuevo plan reduce ese nivel de detalle. Encuadra la seguridad
dentro de la primera transformación —junto con anticorrupción y reforma de la
justicia— y la describe como la construcción de “políticas de seguridad con
participación comunitaria, enfocadas en la prevención y las causas
estructurales de la violencia”. No menciona las leyes específicas a derogar ni
reproduce las metas numéricas del plan original. El enfoque preventivo se
mantiene, pero el componente normativo queda diluido.
Nueva Constitución y
descentralización: dos ejes que cambian de peso
Ambos planes proponen una nueva Constitución, pero con
diferencias de énfasis. El plan original dedica un capítulo entero a los vicios
de la Constitución de 1993 —incluida la modificación de 110 artículos por
el Congreso actual, equivalente al 57,5% del texto— y propone una Asamblea
Constituyente como vía exclusiva. El nuevo plan la menciona dentro de la
Transformación 1, junto con anticorrupción y reforma judicial, sin ese nivel de
argumentación jurídica. En el original es el eje central del programa; en el
nuevo, uno de varios componentes de la reforma democrática.
El nuevo plan introduce en cambio un énfasis
territorial que el original no desarrollaba con igual precisión: Lima y
Callao concentran el 45% del PBI, mientras las regiones andinas y
amazónicas registran los mayores índices de pobreza. La meta de segunda vuelta
es aumentar en 10 puntos porcentuales la participación del resto de regiones en
el PBI nacional. Esa promesa de descentralización económica efectiva es una de
las pocas novedades sustantivas del nuevo programa respecto al anterior.
Sí, chakana. Si seguimos la lógica de tus respiraciones objetivadas y
dejamos por un momento las simpatías o antipatías personales, podemos intentar
leer los planes de gobierno como intentos de objetivación de un Perú
posible, es decir, como proyectos que buscan producir determinadas
formas de sujeto, determinadas mediaciones sociales y determinadas estructuras
de poder.
En esta lectura no preguntamos primero si son verdaderos o falsos, sino:
¿Qué Perú intentan producir?
Y para responderlo podemos volver a la cuadrícula que has construido:
|
Nivel |
Pregunta |
|
Ultraestructura |
¿Qué sujeto humano quieren formar? |
|
Infraestructura |
¿Qué forma económica y material quieren organizar? |
|
Estructura |
¿Qué instituciones y mediaciones quieren estabilizar? |
|
Superestructura |
¿Qué imaginario, valores y legitimidades quieren
consolidar? |
EL PERÚ OBJETIVO DE KEIKO
Ultraestructura
El sujeto fundamental es:
el emprendedor competitivo.
No el ciudadano.
No la comunidad.
No el trabajador.
No el campesino.
No el revolucionario.
El emprendedor.
El individuo que convierte oportunidades en riqueza.
Su herida fundamental es:
"el Estado me impide crecer"
Su redención:
"déjenme producir"
Por eso toda la narrativa gira alrededor de:
·
inversión
·
empresa
·
seguridad jurídica
·
confianza
El sujeto ideal de Keiko es casi una versión peruana del homo economicus.
Infraestructura
Aquí el objetivo es claro:
·
mantener economía de mercado
·
atraer inversión
·
ampliar infraestructura
·
fortalecer exportaciones
Majes.
Chavimochic.
Gasoducto.
Metro.
Carreteras.
No busca desmontar el modelo de 1993.
Busca profundizarlo.
Podríamos decir:
más capitalismo pero mejor administrado.
Estructura
Aquí aparece el aspecto más polémico.
Porque el modelo requiere:
·
autoridad fuerte
·
estabilidad
·
control institucional
Por eso la narrativa recurrente es:
orden contra caos
Y aquí surge el riesgo biodramatúrgico que señalas:
El sujeto emprendedor necesita instituciones fuertes.
Pero esas instituciones pueden transformarse en:
instituciones capturadas.
Entonces la estructura corre el riesgo de confundirse con obediencia.
Superestructura
La narrativa mítica es:
El Perú que se salvó en 1993
Hay un mito fundacional:
·
caos
·
terrorismo
·
hiperinflación
↓
·
Fujimori
↓
·
orden
·
crecimiento
·
prosperidad
Todo el discurso de Keiko gira alrededor de la actualización de ese relato.
Su redimir es:
volver a la promesa inconclusa del fujimorismo.
EL PERÚ OBJETIVO DE SÁNCHEZ
Ultraestructura
Aquí el sujeto es mucho más ambiguo.
Por momentos parece:
el sujeto popular
campesino
comunidad
barrio
economía popular
Por momentos parece:
el ciudadano democrático
portador de derechos
participante
elector
ciudadano constitucional
Y por momentos aparece:
el sujeto reformador
que busca transformar estructuras injustas.
Por eso señalas correctamente que todavía existe una tensión:
Sánchez no termina de decidir si su héroe es
·
el pueblo
·
el ciudadano
·
el reformador
Infraestructura
Aquí sí hay una diferencia clara respecto a Keiko.
La meta es:
·
industrialización
·
valor agregado
·
agricultura familiar
·
MYPES
·
descentralización
No destruir mercado.
No nacionalizar masivamente.
No abolir empresa privada.
Pero sí cambiar el lugar donde se genera riqueza.
Por eso su narrativa es:
pasar de una economía extractiva a una economía productiva.
Estructura
Aquí aparece el gran eje:
democratización
Participación.
Descentralización.
Reforma política.
Nueva Constitución.
Control ciudadano.
El riesgo biodramatúrgico aparece inmediatamente:
La democratización puede derivar en:
·
fragmentación
·
conflicto permanente
·
bloqueo institucional
Porque abrir la estructura también la vuelve menos estable.
Superestructura
Aquí el mito fundacional es distinto.
No es:
1993 nos salvó.
Sino:
1993 dejó fuera a demasiada gente.
El relato es:
·
crecimiento
·
exclusión
↓
·
desigualdad territorial
↓
·
necesidad de nuevo pacto social
Por eso el héroe no es el empresario.
Es:
el Perú olvidado.
LA GRAN DIFERENCIA EN LA SÉPTIMA RESPIRACIÓN
Si simplificamos:
Keiko objetivaría:
Sujeto emprendedor
→ Orden
→ Crecimiento
→ Autoridad
mientras que Sánchez objetivaría:
Sujeto democrático-popular
→ Participación
→ Reforma
→ Inclusión
EL PROBLEMA BIODRAMATÚRGICO
Lo interesante es que ninguno combate ya al mismo enemigo.
Keiko cree combatir:
al desestabilizador
Sánchez cree combatir:
al capturador
Por eso se cruzan sin encontrarse.
Keiko ve:
·
radicalismo
·
incertidumbre
·
populismo
Sánchez ve:
·
concentración de poder
·
captura institucional
·
autoritarismo
Cada uno produce al otro como monstruo.
Y aquí reaparece exactamente lo que señalabas antes:
"el arte de la política consiste en producir monstruos para gobernar
miedos".
Desde esta lectura, el Perú objetivo de Keiko es más visible y más coherente
internamente.
Sabemos qué quiere construir.
Pero también sabemos cuáles son sus riesgos.
El Perú objetivo de Sánchez es más abierto y más incierto.
Sabemos qué quiere corregir.
Pero no está tan claro qué forma final adoptaría si las tensiones internas
de su coalición comenzaran a empujar en direcciones distintas.
Por eso, visto desde tu séptima respiración, la diferencia no es simplemente
entre izquierda y derecha.
Es entre dos formas distintas de objetivación:
el Perú del orden emprendedor frente al Perú del
pacto democrático-popular.
Y el conflicto de fondo es que ambos intentan resolver heridas reales del
país, pero cada uno corre el riesgo de absolutizar una mitad de la experiencia
peruana:
·
Keiko absolutizando el orden.
·
Sánchez absolutizando la inclusión.
La pregunta del biotejedor sería entonces:
¿cómo producir un Perú donde el emprendedor no deba convertirse en dominador
y donde el pueblo no deba convertirse en masa movilizada contra otro pueblo?
Ahí aparece el espacio mediador que en tu lectura intentaría ocupar el E4,
el espíritu objetivo, evitando que orden e inclusión se transformen en nuevas
formas de exclusión.
Si para esto
sigamos poniendo como mediador al papa
La
verdad como bien común
132. El uso de las plataformas digitales y los sistemas de
IA acelera los profundos cambios en la comunicación pública y política.
Herramientas que podrían favorecer el debate y la participación se utilizan a
menudo para construir narrativas sesgadas y difuminar los límites entre lo
verdadero y lo falso, mezclando datos y opiniones. La desinformación no surge
con la IA, pero encuentra hoy en ella un potente multiplicador. La posibilidad
de manipular contenidos, imágenes y vídeos expone a los ciudadanos a
perspectivas parciales o engañosas. El problema afecta a la dimensión cultural
y moral, ya que la calidad de la comunicación pública depende directamente de
la confianza social y repercute en ella. Una información veraz, de hecho, no
surge de un control centralizado o automatizado. En el discurso público, la
verdad de los hechos tiene una dimensión racional, ya que requiere
verificación, cotejo de fuentes y responsabilidad argumentativa; pero es aún
más relacional: se construye a través de vínculos de confianza y prácticas
compartidas, en un diálogo honesto con los demás y con el mundo. Sólo la
búsqueda compartida de la verdad de los hechos, asumida como bien común, puede
sentar las bases de una comunicación justa.
133. Quienes disponen de poderosos recursos técnicos y
económicos —y, con ellos, también de muchos recursos humanos para intervenir—
tienen una gran capacidad para provocar cambios culturales y, en última
instancia, para convencer a un número significativo de personas acerca de cuál
es la verdad sobre el ser humano, sobre el mundo, sobre el sentido de la
existencia, sobre la familia, e incluso sobre Dios. Se trata de puro poder
carente de verdad, que impone sutil o abiertamente lo que quiere que los demás
consideren como verdadero. Detrás de todo ello hay una raíz enferma difícil de
reconocer: el hecho de que «el hombre moderno tiene la errónea convicción de
ser el único autor de sí mismo, de su vida y de la sociedad. Es una presunción
fruto de la cerrazón egoísta en sí mismo». [140] Por ello, cree que puede construir
la realidad y que lo que mejor se adapte a sus pretensiones es válido. San
Juan Pablo II reflexionó sobre las consecuencias de la “crisis en
torno a la verdad”, llegando a afirmar que, «abandonada la idea de una
verdad universal sobre el bien, que la razón humana puede conocer, ha cambiado
también inevitablemente la concepción misma de la conciencia». [141]De este modo, disminuye el
reconocimiento de verdades universalmente válidas que nos preceden y que la
conciencia debe aceptar. Esto llevó al Papa
Francisco a preguntarse con realismo: «¿Qué es la ley sin la
convicción alcanzada tras un largo camino de reflexión y de sabiduría, de que
cada ser humano es sagrado e inviolable?», y a concluir: «Para que una sociedad
tenga futuro es necesario que haya asumido un sentido respeto hacia la verdad
de la dignidad humana, a la que nos sometemos. Entonces no se evitará matar a
alguien sólo para evitar el escarnio social y el peso de la ley, sino por
convicción. Es una verdad irrenunciable que reconocemos con la razón y
aceptamos con la conciencia. Una sociedad es noble y respetable también por su
cultivo de la búsqueda de la verdad y por su apego a las verdades más
fundamentales». [142]
134. La búsqueda de la verdad es un elemento esencial para
la democracia, que es en sí misma un instrumento de participación en el bien
común. Cuando la pregunta sobre lo que es verdadero pierde interés y se impone
un pragmatismo que se conforma con lo que parece útil o eficaz, la vida
democrática se debilita. Esta, en efecto, no se sustenta únicamente en normas y
procedimientos, sino, ante todo, en una relación leal con los hechos y en una
orientación real hacia el bien de las personas y del conjunto de la sociedad.
El desinterés por la verdad conduce lenta pero inexorablemente hacia el
totalitarismo, para el cual, como escribió la filósofa Hannah Arendt, los súbditos
ideales no son tanto aquellos ideológicamente convencidos, sino «las personas
para quienes ya no existe la distinción entre el hecho y la ficción (es decir,
la realidad de la experiencia) y la distinción entre lo verdadero y lo falso
(es decir, las normas del pensamiento)». [143]
Comunicación
e imaginario colectivo
135. En este horizonte es importante recordar que la
comunicación «no es sólo transmisión de informaciones, sino creación de una
cultura». [144] Los contenidos que circulan en los
entornos digitales influyen en la forma en que las personas perciben el mundo e
introducen en la conciencia colectiva imágenes y relatos que orientan los
deseos e influyen en las decisiones cotidianas. «No es un mundo paralelo o
puramente virtual», [145] porque lo que surge en internet
pasa a formar parte de la vida de las personas, sobre todo de los más jóvenes.
136. Por eso, quienes controlan las plataformas digitales y
los medios de comunicación tienen una notable capacidad para influir en el
imaginario colectivo y presentar como deseable una determinada visión de la
realidad. Es un poder que debe ser continuamente iluminado por la búsqueda de
la verdad y el respeto de la dignidad humana, para que la cultura que se genera
en la red no se convierta en instrumento de distracción excesiva, de
homogeneización y de dominio, sino en un espacio en el que puedan madurar la
libertad interior y el pensamiento crítico.
Por
una ecología de la comunicación
137. La primera tarea que nos corresponde es no demonizar
ni idolatrar los medios, sino gestionarlos a partir de un punto fijo: la verdad
es un bien común y no una propiedad de quienes tienen poder o visibilidad. Por
lo tanto, es necesario promover una ecología de la comunicación: en el ámbito
de las normas públicas, esto significa establecer reglas que hagan más
transparentes los criterios con los que se seleccionan y amplifican los
contenidos y que protejan los datos personales; en el ámbito social y cultural,
en cambio, implica el fortalecimiento de los organismos intermedios, un
periodismo serio y espacios de debate en los que primen la argumentación y la
verificación por encima de la reacción inmediata; en el ámbito de la escuela y
la familia, la creciente necesidad de una nueva conciencia educativa y la
formación en el uso correcto y crítico de las herramientas digitales, la IA y
las plataformas de compra e inversión; en el ámbito de la universidad, el gran
reto de la integración de los conocimientos, formando tanto en la capacidad de
conectar y fusionar saberes para interpretar la complejidad, como en las
técnicas de verificación de los hechos.
138. Las comunidades cristianas también deben comprometerse
con una comunicación transparente y con la búsqueda honesta de los hechos.
Lamentablemente, no siempre ha sido así. Hemos sido testigos, con vergüenza,
del arduo descubrimiento de verdades dolorosas incluso sobre miembros de la
Iglesia y sobre realidades eclesiales. En particular, algunos periodistas
comprometidos con la verdad han desempeñado un papel fundamental a la hora de
sacar a la luz injusticias y abusos. A ellos quisiera reiterar las palabras
del Papa
Francisco al dirigirse a los vaticanistas: «Les agradezco también por
lo que dan a conocer de lo que no funciona en la Iglesia, por lo que nos ayudan
a no ocultar bajo la alfombra y por la voz que han dado a las víctimas de
abusos». [146] Sin embargo, la vigilancia y la
transparencia son, ante todo, una grave responsabilidad de la propia Iglesia y
no debemos esperar a que otros nos obliguen a afrontar verdades incómodas sobre
nosotros mismos.
Una
alianza educativa para la era digital
139. En una época en la que la verdad suele verse
supeditada a intereses y estrategias comunicativas, el mundo de la educación
adquiere una importancia decisiva. Sin embargo, las rápidas transformaciones
tecnológicas ponen de manifiesto lo poco preparados que estamos en el ámbito
educativo. La omnipresencia de los medios digitales genera una cultura de la
inmediatez y la sobreestimulación, que alimenta el cansancio, el aburrimiento y
la apatía ante el esfuerzo que supone buscar la verdad.
140. Los procesos educativos, en cambio, requieren tiempo
para madurar, una confrontación con la realidad más allá de las apariencias y
un camino paciente. La cuestión es fundamental, porque toda tecnología educa a
quien la utiliza. Educar en el uso de la IA implica, por tanto, educar para
decidir cuándo y para qué no utilizarla. La rapidez y la
facilidad con las que se obtiene una respuesta o una síntesis hacen correr el
riesgo de que se apague el deseo de plantear preguntas, que sólo da fruto con
el tiempo. Como escribe Platón, las cosas más profundas e importantes sólo se
aprenden tras mucho tiempo y mucho esfuerzo, comprometiéndose en la discusión
con los demás para “frotar” los conceptos y las experiencias como si fueran
pedernal, hasta que en nosotros salte la chispa de la comprensión. [147] Debemos aprender a prescindir de
la IA y proteger a nuestros jóvenes de la promesa de la máquina perfecta, de
esa sutil seducción que hace parecer inútil el pensamiento humano precisamente
cuando más se necesita.
141. En los últimos años, la literatura psicológica y
psiquiátrica ha documentado con creciente insistencia cómo una exposición
precoz y sin supervisión a los dispositivos digitales y a las redes sociales
puede afectar negativamente al sueño, a la atención, a la regulación emocional
y a las relaciones, especialmente en las edades más vulnerables, con
consecuencias a veces dramáticas. A esto se suma la facilidad de acceso a
escenas violentas o crueles que hieren la sensibilidad, a contenidos
pornográficos e hipersexualizados, a mensajes que banalizan el cuerpo y la
afectividad, y a propuestas que normalizan comportamientos de riesgo. En la red
no son raros los fenómenos de captación, chantaje y explotación sexual de
menores, que se vuelven más insidiosos por el uso de perfiles falsos, de
algoritmos que amplifican contactos peligrosos y de herramientas de IA capaces
de manipular imágenes y vídeos. Tener un teléfono móvil personal demasiado
pronto y utilizarlo sin el control de los adultos puede acentuar la fragilidad
y favorecer las adicciones en los jóvenes, exponiéndolos a dinámicas de
aislamiento, acoso y ciberacoso, así como a la presión para compartir imágenes
íntimas o datos sensibles.
142. A los padres de familia les resulta difícil resistir
por sí solos al condicionamiento de modelos de negocio que monetizan la
atención y el tiempo. Por eso es indispensable una alianza entre la política,
las instituciones educativas y las familias, capaz de sostener de manera
concreta a los adultos en su tarea. Es necesario oponerse, con decisiones
públicas de largo alcance, a los intereses inmediatos de las plataformas
—concentradas en pocas manos— cuando estos entran en conflicto con el bien de
los menores. En esta perspectiva, son oportunas intervenciones legislativas que
establezcan límites de edad, responsabilicen a los proveedores de servicios
―sin descargar, sobre las familias, el peso de la limitación― y prevean
protecciones específicas contra toda forma de explotación y violencia sexual
en internet, de modo que la infancia y la adolescencia se custodien verdaderamente
como bienes preciosos confiados a nuestro cuidado. [148] Al mismo tiempo, es necesario
educar a los niños, adolescentes y jóvenes para que aprendan a reconocer las
manipulaciones, a defender su propia dignidad y a respetar la de los demás,
también en los entornos digitales. [149]
143. La escuela es el lugar donde las nuevas generaciones
pueden aprender a buscar y amar la verdad, a cuestionarse el sentido de la vida
y la dignidad de cada persona. Por eso, muchos padres de familia, que desean
que sus hijos crezcan siendo capaces de relacionarse, de pensar con espíritu
crítico y de tener valores sólidos, depositan en ella grandes esperanzas, como
una valiosa aliada en la educación de sus hijos. En efecto, los padres tienen el
derecho primario e inalienable de elegir el tipo de educación y de formación
que se imparte a sus hijos, en coherencia con sus propias convicciones morales,
culturales y religiosas. El mundo educativo se encuentra hoy frente a algunos
retos impostergables.
144. El primer reto es de carácter sociopolítico. Tanto
dentro de cada país como entre las distintas regiones del mundo, persisten
fuertes desigualdades en el acceso a la educación básica y a los estudios
superiores. En no pocos países, el Estado todavía no ha invertido los recursos
necesarios para garantizar una educación de calidad para todos, ya sea apoyando
adecuadamente el sistema escolar público o sosteniendo a las instituciones
privadas que ofrecen este servicio fundamental. Cuando una parte importante de
la educación, en varios niveles, se encomienda a instituciones privadas, puede
ocurrir que, a falta de un apoyo público adecuado, el acceso a la escuela
dependa demasiado de las posibilidades económicas de las familias. Frente a
este riesgo, sin embargo, se debe reconocer y sostener la contribución de
muchas obras educativas católicas que, aunque sean instituciones privadas,
garantizan una acogida inclusiva a niños y jóvenes de todas las procedencias,
incluso cuando las condiciones económicas de las familias no lo permitirían.
145. El segundo gran reto es de carácter pedagógico. Muchos
sistemas educativos tienen dificultades para actualizarse al ritmo de los
cambios y para apoyar un crecimiento integral de los alumnos. El desarrollo de
las tecnologías de la información y de la IA hace que los planes de estudios
concebidos para otra época queden rápidamente obsoletos, mientras que la
organización de la escuela, los espacios, los métodos de evaluación y la propia
figura del docente deben replantearse con vistas a una educación verdaderamente
integral, abierta a todas las dimensiones de la persona. Es necesario favorecer
la formación continua de los docentes a lo largo de toda su vida profesional,
para que sepan dialogar de manera positiva con las nuevas tecnologías, ayudando
a los alumnos a hacer un uso responsable, crítico y creativo de ellas, y a no
sufrir pasivamente su influencia.
146. El tercer gran desafío es de carácter intelectual y
sapiencial. Si no estamos atentos, puede surgir un sistema educativo carente de
amor por la verdad, en el que el flujo incesante de información sustituya al
ejercicio de la investigación, la reflexión y el discernimiento. Se multiplican
los conocimientos fragmentarios, pero se hace más difícil captar la realidad en
su conjunto, plantear preguntas sobre el sentido de las cosas y desarrollar un
auténtico pensamiento crítico y creativo. Muchos educadores perciben ya los
signos de una posible deshumanización, en la que las personas “saben muchas
cosas” pero tienen dificultades para dar un sentido a su vida ―también debido a
la incapacidad de conectar la información y los conocimientos― y para no perder
de vista el horizonte de sentido. Es necesario promover una verdadera higiene
de la atención: ritmos que incluyan silencio, estudio reflexivo, lectura,
análisis ponderado; sin estos elementos, la libertad interior puede verse
comprometida.
147. La Doctrina social de la Iglesia invita a las
familias, las escuelas, las comunidades cristianas y las instituciones públicas
a una alianza educativa renovada. Esta se hace realidad cuando los principios
fundamentales se traducen en objetivos educativos: educar en la sobriedad y en
el sentido de los límites; educar en el reconocimiento del derecho del otro y
de quienes vendrán después de nosotros a disfrutar de los bienes que nos han
sido dados, o que el ingenio humano pone a nuestra disposición; educar en la
libertad y en la responsabilidad; educar en el sentido de la trascendencia y
del bien común. La escuela no está llamada a perseguir la velocidad del mundo
digital, sino a ofrecer aquello que lo digital por sí solo no puede dar: tiempo
compartido para aprender y relaciones fiables.
Chakana,
si tomamos como mediador imaginario a Papa León XIV y los fragmentos que
compartes sobre verdad, democracia, comunicación y educación, aparece una clave
interesante para reinterpretar los "Perúes objetivos" de Keiko y
Sánchez desde la séptima respiración objetivada.
La pregunta deja de ser solamente:
¿Qué modelo económico proponen?
Y pasa a ser:
¿Qué verdad común, qué sujeto y qué forma de convivencia intentan
objetivar?
Porque para León XIV el problema central no es únicamente económico ni
político. Es más profundo:
·
¿La verdad es un bien común?
·
¿O es una construcción del poder?
·
¿La comunicación busca discernir?
·
¿O movilizar miedos?
·
¿La educación forma ciudadanos?
·
¿O consumidores y militantes?
Desde ahí podemos recorrer los cuatro niveles.
1. Ultraestructura
La ultraestructura es el horizonte último que legitima todo lo demás.
Keiko
Su ultraestructura parece apoyarse en:
·
orden
·
crecimiento
·
estabilidad
·
inversión
Su mito fundante es:
"El Perú progresa cuando existe autoridad."
La amenaza absoluta es:
el caos.
Por eso toda su narrativa gira alrededor de:
·
inseguridad
·
inestabilidad
·
radicalismo
·
bloqueo de inversiones
El monstruo político es:
el desestabilizador.
Sánchez
Su ultraestructura parece apoyarse en:
·
dignidad
·
inclusión
·
descentralización
·
democracia social
Su mito fundante es:
"El Perú fracasa porque muchos quedaron fuera."
La amenaza absoluta es:
la captura oligárquica.
El monstruo político es:
el capturador del Estado.
León XIV como mediador
Aquí preguntaría:
¿el orden está al servicio de la dignidad?
o
¿la dignidad está destruyendo el orden?
Porque para la encíclica ninguna de las dos absolutizaciones sirve.
El orden sin dignidad produce dominación.
La dignidad sin verdad compartida produce fragmentación.
2. Infraestructura
Aquí aparecen los recursos materiales.
Keiko
Objetiva:
·
inversión privada
·
megaproyectos
·
gasoductos
·
carreteras
·
agroexportación
·
minería
Su Perú material es:
un país que crece porque produce.
Sánchez
Objetiva:
·
industrialización
·
agricultura familiar
·
crédito popular
·
descentralización económica
·
valor agregado
Su Perú material es:
un país que crece porque integra.
Mediación papal
León XIV introduciría una pregunta distinta:
¿quién controla los medios de producción de datos?
Porque en la encíclica aparece un nuevo actor:
·
plataformas
·
algoritmos
·
monopolios tecnológicos
Es decir:
Keiko y Sánchez discuten minería y fábricas.
El Papa agrega:
"¿Y quién controla la infraestructura digital?"
3. Estructura
Aquí entramos al nivel luhmanniano.
Las reglas del juego.
Keiko
Busca:
·
fortalecer seguridad jurídica
·
reforzar autoridad estatal
·
estabilidad regulatoria
La estructura se organiza alrededor de:
confianza para invertir.
Sánchez
Busca:
·
nueva constitución
·
participación
·
descentralización
·
reforma institucional
La estructura se organiza alrededor de:
legitimidad democrática.
El conflicto
Keiko teme:
demasiada reforma destruye la confianza.
Sánchez teme:
demasiada continuidad destruye la legitimidad.
León XIV
Preguntaría:
¿cómo garantizan que la verdad siga siendo un bien común?
Porque una democracia puede morir:
·
por exceso de concentración,
·
o por exceso de manipulación.
La encíclica introduce algo muy moderno:
la estructura política depende también de la estructura comunicativa.
4. Superestructura
Aquí están los imaginarios.
Los relatos.
Las identidades.
Los símbolos.
Keiko
Objetiva un imaginario donde:
·
el emprendedor salva al país
·
el esfuerzo individual es central
·
la estabilidad es virtud
Su héroe es:
el emprendedor.
Su villano:
el agitador.
Sánchez
Objetiva un imaginario donde:
·
la comunidad es central
·
la inclusión es virtud
·
la desigualdad es el problema
Su héroe es:
el ciudadano excluido que se organiza.
Su villano:
el capturador del poder.
Lo que la séptima respiración deja ver
Recordemos tu esquema:
Sujeto del devenir →← Biotejedor →← Dasein del redimir
Aquí aparece algo interesante.
Keiko
Sujeto del devenir:
·
emprendedor
Dasein del redimir:
·
retorno al orden fujimorista
Redimir significa:
volver al momento donde el Estado imponía orden y el mercado crecía.
Sánchez
Sujeto del devenir:
·
ciudadano democrático
·
pequeño productor
·
comunidad regional
Dasein del redimir:
·
Perú profundo
·
inclusión histórica
Redimir significa:
reincorporar a quienes fueron dejados fuera.
¿Por qué algunos intelectuales pasan del voto viciado a Sánchez?
No necesariamente porque crean plenamente en Sánchez.
Sino porque la biodramaturgia cambia.
Durante mucho tiempo la narrativa era:
izquierda radical → monstruo.
Después del debate, para algunos observadores, la narrativa pasó a ser:
Keiko → monstruo mayor.
Y entonces ocurre lo que describes:
La elección deja de ser económica.
Se vuelve psicológica.
La gente ya no pregunta:
"¿Quién administrará mejor el país?"
Sino:
"¿Quién me asusta menos?"
Eso es exactamente lo que León XIV advertiría como un riesgo para la
democracia.
Porque cuando el miedo sustituye a la búsqueda compartida de la verdad, la
política deja de orientarse por el bien común y comienza a orientarse por
monstruos imaginarios.
La pregunta final
Desde la respiración objetivada, el problema ya no es:
¿Keiko o Sánchez?
Sino:
¿Qué Perú puede impedir que el orden se convierta en dominación y
que la liberación se convierta en caos?
Ahí aparece la figura del biotejedor.
No como quien elimina una de las dos narrativas.
Sino como quien obliga a ambas a responder preguntas que preferirían evitar:
·
A Keiko: ¿quién protege al débil del orden?
·
A Sánchez: ¿quién protege al orden de la
fragmentación?
·
A ambos: ¿cómo se protege la verdad cuando el
miedo se convierte en herramienta política?
Porque, siguiendo la intuición de tu séptima respiración, el problema del
Perú no sería únicamente quién gobierna, sino qué tipo de sujeto, qué tipo de
comunidad y qué tipo de verdad común se intenta objetivar detrás de cada
proyecto de país.
Bien por fa
usemos las 6 respiraciones objetivadas en eso consiste la séptima
respiración
Perú Keiko→Perú
papa←Perú Sánchez
La
dignidad del trabajo en la transición digital
148. Desde el nacimiento de
la Doctrina social, con la Rerum novarum, la
Iglesia ha llamado la atención sobre la protección de los trabajadores y la
necesidad de combatir toda forma de explotación. Pero, sobre todo, el
Magisterio ha reconocido en el trabajo «la clave esencial» [150] para comprender la cuestión social
en su totalidad, ya que a través de él la persona desarrolla muchas dimensiones
de su propia existencia. Desde esta perspectiva se comprende también la gran
intuición de san Benito de Nursia, quien unió la oración y el trabajo,
señalando la actividad cotidiana como parte de la respuesta de la persona a la llamada
de Dios. Creados a imagen del Creador, mediante nuestras obras prolongamos de
algún modo la suya: contribuimos al progreso de la sociedad y a la construcción
del bien común, ponemos en práctica las capacidades recibidas, mejoramos y
embellecemos el mundo, sostenemos a nuestras familias, entablamos relaciones de
cooperación y aprendemos a construir juntos, en la escucha y el diálogo, algo
que nadie podría realizar por sí solo.
149. Por estas razones, el
trabajo no es un simple instrumento, sino que expresa y acrecienta la dignidad
de nuestra vida. Es una necesidad inherente a la condición humana, un camino
habitual hacia la madurez, el desarrollo y la realización personal. En esta
óptica, las ayudas económicas a los pobres siguen siendo a veces necesarias en
situaciones de emergencia, pero no pueden convertirse en la única respuesta, ya
que el objetivo es ofrecer a cada persona las condiciones para vivir dignamente
a través de su propio trabajo. [151]
150. Hoy en día, la
combinación de la automatización, la robótica y la IA está transformando
rápidamente la estructura misma del trabajo. Se dice que esto traerá grandes
mejoras para todos. En realidad, los “nuevos modos” de trabajar no son
necesariamente mejores, porque «mientras la IA promete impulsar la
productividad haciéndose cargo de tareas ordinarias, a menudo los trabajadores
se ven obligados a adaptarse a la velocidad y a las exigencias de las máquinas,
en lugar de que estas últimas estén diseñadas para ayudar a quienes trabajan.
Así, contrariamente a los beneficios anunciados sobre la IA, los enfoques
actuales de la tecnología pueden paradójicamente desespecializar a los trabajadores,
someterlos a una vigilancia automatizada y relegarlos a tareas rígidas y
repetitivas. La necesidad de seguir el ritmo de la tecnología puede erosionar
el sentido de la propia capacidad de obrar de los trabajadores y ahogar las
capacidades innovadoras que están llamados a aportar en su trabajo». [152] Precisamente para evitar esta
deriva, es necesario diseñar sistemas centrados en la persona y no sólo en el
rendimiento.
151. San Juan Pablo II recordó
que el desempleo es un mal grave y que, sobre todo cuando adquiere proporciones
masivas, puede convertirse en una verdadera calamidad social, lo que pone
especialmente de relieve la responsabilidad del Estado. [153] Hoy en día, en la “cuarta
revolución industrial”, esta preocupación se agudiza, ya que la innovación
suele acogerse únicamente con el fin de reducir costes y aumentar los
beneficios. [154]En algunos contextos, es realista temer
una reducción significativa y rápida de los puestos de trabajo disponibles, con
un efecto en cadena que afecta profundamente a las familias, a los jóvenes y a
las economías locales. En muchos sectores, esto ya se traduce en nuevas formas
de precariedad y desigualdad, con remuneraciones muy elevadas para una minoría
altamente especializada y salarios cada vez más bajos para una gran parte de la
población activa.
152. Sin duda, es deseable
que la tecnología libere al hombre de trabajos especialmente pesados,
repetitivos o peligrosos y que ofrezca un apoyo inteligente a la actividad
humana, pero la norma general debe seguir siendo la protección de los puestos
de trabajo y del papel insustituible de la persona. El objetivo de obtener
mayores beneficios no puede justificar decisiones que sacrifiquen
sistemáticamente el empleo, porque la persona humana es un fin y no un medio, y
el orden económico debe permanecer subordinado a su dignidad y al bien común.
153. Simultáneamente, debemos
reconocer que toda transición real se produce a través de una discontinuidad:
es desigual, fragmentaria y, a veces, conflictiva. Por lo tanto, no existe un modelo
de cambio único, ni una solución global; hay territorios e historias que exigen
respuestas diferentes. Dada la desigualdad que caracteriza a nuestro mundo, la
difusión de la IA y de los sistemas computacionales produce efectos distintos
en cada lugar. Las sociedades ricas se automatizan rápidamente y de forma
caótica, reduciendo la necesidad de mano de obra y generando zonas de desempleo
y fricciones institucionales. En cambio, vastas regiones del mundo permanecen
atrapadas en economías híbridas, donde el trabajo humano mal remunerado y las
tecnologías parciales conviven sin llegar a transformarse realmente. Estos
territorios se convierten en reservas de mano de obra precaria y focos de
inestabilidad y migraciones forzadas. Las soluciones, por tanto, deben
encontrarse a nivel nacional y local, involucrando a las comunidades
intermedias. Se necesitan herramientas capaces de adaptarse: modelos
articulados, experimentos locales, redistribuciones progresivas, nuevos
derechos de acceso a los bienes esenciales. Sin perseguir una armonía
abstracta, se trata de construir formas concretas de convivencia humana en la
transformación.
154. El trabajo sigue siendo
una dimensión fundamental de la experiencia humana; no es sólo un medio de
subsistencia, sino también un espacio de expresión, de relaciones y de
contribución a la comunidad. Por eso, los problemas vinculados con el trabajo
no se limitan únicamente a los ingresos necesarios para la supervivencia de las
familias. Una sociedad que garantizara trabajo sólo a una pequeña parte de la
población expondría a muchos a una situación de inactividad forzada, de
ausencia de responsabilidades, de falta de compromiso y de estímulos
cotidianos, con consecuencias de empobrecimiento humano y cultural en contraste
con el elevado nivel de desarrollo técnico. Nos encontraríamos ante una
paradoja de progreso material y regresión antropológica, en la que
desaparecerían las condiciones para una paz social justa y estable. Por eso, la
Doctrina social de la Iglesia insiste en que el acceso al trabajo para todos
debe seguir siendo un objetivo prioritario de las políticas públicas y de los
procesos económicos, criterio de juicio para evaluar la calidad humana de un
modelo de desarrollo. [155]Por otra parte, en aquellas partes del
mundo en las que el empleo tiende a reducirse o a transformarse radicalmente,
como consecuencia de procesos tecnológicos y organizativos que escapan al
control democrático, es necesario replantearse el propio concepto de trabajo y
su relación con la ciudadanía, para que la falta de empleo no menoscabe la
participación social.
155. A la luz de esta
convicción, podemos también reinterpretar la historia de la Doctrina social de
la Iglesia tras la Rerum novarum. Las
iniciativas surgidas en ese contexto —asociaciones, sindicatos, cooperativas,
obras de asistencia social— han contribuido de manera decisiva a mejorar la
legislación laboral, a proteger a los más vulnerables y a promover condiciones
más humanas. [156]Hoy en día, sin embargo, tales
instrumentos ya no bastan por sí solos ante las transformaciones provocadas por
la IA, la nueva organización de los mercados y la competitividad que rara vez
se preocupa por la sostenibilidad social. Es necesario un nuevo esfuerzo
conjunto por parte de los responsables políticos, las organizaciones de
trabajadores, el mundo empresarial y la comunidad científica para elaborar con
celeridad normas y medidas de protección adecuadas y consensuadas, también a
nivel internacional. [157]Las organizaciones sindicales, a las que
la Iglesia siempre ha apoyado, están llamadas a abrirse a las nuevas formas de
trabajo y a los nuevos trabajadores, para representarlos y defenderlos en un
contexto en el que, sin decisiones valientes, surgen más pobreza y más
desigualdades, con una multitud de excluidos rodeados de máquinas y sistemas
automatizados que han ocupado su lugar.
156. En esta transición, no
basta con reaccionar cuando desaparecen los puestos de trabajo, sino que es
necesario gestionar la transformación de forma proactiva. Una forma viable
consiste, en primer lugar, en establecer criterios sociales para la innovación:
toda introducción de automatización y de IA debería ir acompañada de medidas
verificables de protección del empleo, de recualificación y de participación de
los trabajadores, para que la tecnología se oriente a liberar tiempo y
capacidades humanas, no a generar exclusión. En segundo lugar, es necesario que
políticas activas hagan accesibles a todos la formación continua y las
transiciones profesionales, sin descargar sobre los individuos todo el coste de
la adaptación a las transformaciones. Por último, se necesita una
responsabilidad empresarial que incluya la calidad y la dignidad del trabajo
entre los indicadores de éxito. Cuando se dan estas condiciones, la innovación
puede convertirse en aliada de un trabajo más seguro, más creativo y más digno;
cuando faltan, tiende a transformarse en una aceleración de la injusticia.
Una economía que valore la dignidad
157. El mercado laboral es
uno de los ámbitos en los que los riesgos de las nuevas tecnologías se
manifiestan con mayor claridad. Por eso es necesario recordar que la libertad
económica no es absoluta y debe medirse siempre en función del bien común y de
la dignidad de cada persona. La iniciativa empresarial puede ser una verdadera
vocación, capaz de generar riqueza y mejorar la vida de todos, siempre que
reconozca la creación de empleo digno y de valor como parte esencial de su
servicio a la sociedad, y no como una variable dependiente únicamente del
beneficio. [158]
158. Con espíritu profético,
el Papa Francisco advirtió
acerca de una libertad económica proclamada sólo de palabra, mientras que las
condiciones reales impiden que muchos se beneficien realmente de ella. [159]Los modelos económicos que resaltan la
eficiencia y el éxito individual tienden a considerar inútil o poco rentable
invertir en las personas que parten de situaciones de desventaja o que siguen
trayectorias de crecimiento más lentas, como si su destino dependiera
exclusivamente de su capacidad para seguir el ritmo de los ganadores. En
realidad, una sociedad justa requiere un Estado presente e instituciones
civiles capaces de superar la mera lógica de la eficiencia, orientando
explícitamente los recursos, la creatividad y las normas a favor de los más
vulnerables. [160]En lugar de esperar los beneficios de un
crecimiento que “al final” llegará también a los pobres, se necesitan
decisiones que hagan que el crecimiento sea inclusivo desde el principio. Las
experiencias de las últimas décadas demuestran que, en las crisis económicas y
financieras, son siempre los pobres quienes pagan el precio más alto, mientras
que las teorías que prometen un bienestar general automático suelen resultar
ilusorias.
159. Se observa la necesidad
de superar los actuales parámetros de medición del grado de desarrollo
—anclados desde hace más de ochenta años en el concepto de Producto Interno
Bruto— que hacen que se pasen por alto, de forma casi sistemática, aspectos
esenciales para el bienestar general de las personas y del medioambiente. Al
mismo tiempo, dichos parámetros valoran actividades que tienen un impacto, a
corto o largo plazo, en la vida de nuestro planeta. El desarrollo de parámetros
y métricas complementarios al PIB es decisivo para mejorar los datos de base
utilizados para realizar análisis, tomar decisiones políticas y de política
económica, así como para seleccionar las prioridades regionales, nacionales e
internacionales. La introducción de nuevos parámetros permitirá evaluar, con
una visión amplia y adecuada a los tiempos, los efectos de las deliberaciones
legislativas y normativas sobre la dignidad del trabajo, la prosperidad
compartida, la reducción de las desigualdades y la protección del
medioambiente. Repercutirá en el propio concepto de desarrollo, en los procesos
formativos, en la mentalidad y en la opinión pública, y también en la paz, que
sólo es verdadera si se basa en la justicia.
160. Las finanzas han
adquirido una importancia creciente en los últimos años y han experimentado una
innovación significativa, incluso después de la introducción de las criptomonedas.
Las reflexiones y directrices contenidas en el Magisterio de mis Predecesores,
particularmente en sus Encíclicas, han puesto de relieve el funcionamiento de
la intermediación financiera «cuyo funcionamiento, habiéndose desvinculado de
fundamentos antropológicos y morales apropiados, no sólo ha producido abusos e
injusticias evidentes, sino que se ha demostrado también capaz de crear crisis
sistémicas en todo el mundo». [161] Y es igualmente cierto que la
renta del capital corre el riesgo de sustituir a los ingresos del trabajo, que
a menudo quedan relegados a un segundo plano respecto a los principales
intereses del sistema económico. Sin embargo, el ahorro que se transforma en
crédito para la economía real, y por ende para crear empleo tanto por cuenta
ajena como por cuenta propia, sigue siendo fundamental para el desarrollo y
para las inversiones que deben acompañar a las transiciones en curso. La
función social del crédito sigue siendo insustituible. La financiación por la
financiación misma es algo muy distinto de la financiación para el desarrollo y
para la creación y evolución del trabajo.
161. Esta perspectiva debe
considerarse dentro de una visión más amplia de las dinámicas globales. La
riqueza mundial ha crecido en términos absolutos, pero su concentración en
pocas manos ha aumentado y los desequilibrios se han acentuado, tanto entre
países como dentro de un mismo país: «pocos tienen demasiado y demasiados
tienen poco, esta es la lógica de hoy». [162] Los avances científicos y
tecnológicos, incluso en el ámbito médico, no son fácilmente accesibles para la
gran mayoría de la población, como se vio de forma dramática durante la
reciente pandemia. Mientras que en algunas regiones se invierte en
intervenciones superfluas o en sueños de superación personal que pocas personas
pueden permitirse, en otras partes del mundo aún faltan equipos esenciales para
salvar millones de vidas humanas. Pensar que las nuevas tecnologías
beneficiarán automáticamente a todos significa ignorar una evidencia: si no se gestionan
las transformaciones fijando como objetivo prioritario, desde la fase de
planificación, la prevención de nuevas y mayores desigualdades, el progreso
tecnológico genera automáticamente desigualdades estructurales. Hoy la justicia
pasa también por el acceso a los beneficios de la innovación: cuidados,
conocimiento, herramientas y oportunidades.
162. No cabe duda de que se
necesitan leyes justas e instrumentos de redistribución que corrijan los
desequilibrios, incluso mediante sistemas fiscales que alivien la carga sobre
los más débiles y exijan más a quienes disponen de mayores recursos. Pero no
hay que considerar la búsqueda de la justicia social como un tema separado y
posterior a la producción de riqueza, como si la economía debiera limitarse a
crear valor y la política interviniera sólo después para distribuirlo. Por el
contrario, la justicia afecta a todas las fases de la actividad económica,
desde la obtención de recursos hasta la financiación, desde la producción hasta
el consumo, y cada elección tiene consecuencias morales. [163]
163. Más aún, en la era de la
IA y de la robótica, ya no es posible confiar únicamente en la “mano invisible”
del mercado: [164] la política tiene la tarea de
orientar las dinámicas económico-tecnológicas hacia el bien común, promoviendo
el trabajo digno, la inclusión social y una distribución equitativa de los
beneficios de la innovación. Dado que muchas decisiones económicas traspasan
las fronteras de los estados, también es necesaria una cooperación
internacional capaz de definir estrategias comunes, sobre todo en favor de los
países y los grupos más vulnerables, para promover el desarrollo y superar el
asistencialismo. La lógica que inspira estas decisiones es la de la inmensa
dignidad de cada persona, del bien común y de un mundo verdaderamente pensado
para todos. La interdependencia entre paz y desarrollo, como escribió
proféticamente san Pablo VI en 1967, [165] podría actualizarse hoy así: la
prosperidad puede contribuir a construir y fortalecer la paz sólo si es
generalizada, inclusiva y sostenible.
164. En términos concretos,
orientar la economía hacia la dignidad significa adoptar algunos criterios de
actuación estables incluso en la era de la IA. En primer lugar, transparencia y
responsabilidad: cuando los datos y los algoritmos influyen en la concesión de
créditos, la selección de personal o el acceso a servicios u oportunidades, es
necesario que las decisiones sean comprensibles, cuestionables y sometidas a
control, para que la persona no quede reducida a un perfil. En segundo lugar,
inclusión y acceso: los beneficios de la innovación deben ir acompañados de
inversiones en competencias, infraestructuras y servicios esenciales, para que
la tecnología no amplíe la brecha entre quienes tienen y quienes no tienen. Por
último, medidas de equidad: la fiscalidad, las protecciones sociales y las
políticas industriales deben corregir los desequilibrios creados por la
concentración de riqueza y poder. Estos criterios no son un freno a la
innovación; en realidad, la hacen viable y humana.
Sí,
Chakana. Si entramos desde la séptima respiración, entonces no analizamos
simplemente programas de gobierno. Analizamos la objetivación de las seis
respiraciones anteriores.
La fórmula que propones queda así:
Perú Keiko →← Perú Papa →← Perú Sánchez
donde el Perú del Papa funciona como biotejedor que intenta impedir tanto la
absolutización del mercado como la absolutización del Estado.
Y dado que el fragmento que compartes gira alrededor de la dignidad del
trabajo, la automatización, la IA y el bien común, podemos recorrer las seis
respiraciones objetivadas.
Primera respiración objetivada
Sujeto del devenir →← Biotejedor →← Dasein del redimir
Perú de Keiko
Sujeto del devenir:
·
emprendedor
·
inversionista
·
productor
Redimir:
·
regreso al crecimiento
·
regreso a la estabilidad
·
regreso al orden económico
El Perú existe para permitir que el emprendedor despliegue su potencia.
Perú de Sánchez
Sujeto del devenir:
·
trabajador
·
pequeño productor
·
comunidad organizada
Redimir:
·
inclusión histórica
·
descentralización
·
dignificación del trabajo
El Perú existe para reincorporar a quienes fueron excluidos.
Perú del Papa
El texto es muy claro.
Ni emprendedor solo.
Ni beneficiario solo.
Ni consumidor solo.
Ni trabajador reducido a algoritmo.
El sujeto es:
la persona que trabaja.
No el capital.
No el Estado.
No la máquina.
No la IA.
La persona.
Aquí aparece la mediación:
Emprendedor → Persona trabajadora ← Trabajador organizado
Segunda respiración objetivada
Sujeto del traspaso →← Biotejedor →← Dasein del redetrapaso
Keiko
Traspaso:
capital → inversión → empleo
La riqueza generada arriba baja hacia abajo.
Confía en el movimiento descendente.
Sánchez
Traspaso:
Estado → redistribución → ciudadanía
Confía en el movimiento ascendente.
Papa
El texto critica ambos reduccionismos.
Porque afirma:
·
el mercado por sí solo no distribuye.
·
el asistencialismo por sí solo tampoco
dignifica.
El verdadero redetrapaso es:
trabajo digno.
No subsidio permanente.
No riqueza concentrada.
Aquí aparece el círculo:
Capital → Trabajo → Comunidad → Capital
Tercera respiración objetivada
Sujeto de lo Uno →← Biotejedor →← Dasein del Sunyata
Aquí aparecen los imaginarios.
Keiko
Uno:
Perú moderno.
Perú competitivo.
Perú exportador.
Sánchez
Uno:
Perú inclusivo.
Perú descentralizado.
Perú popular.
Papa
Sunyata.
Vaciamiento.
La encíclica introduce una pregunta devastadora:
¿qué ocurre si ambos imaginarios olvidan a la persona concreta?
Porque:
·
el mercado puede idolatrarse.
·
el Estado puede idolatrarse.
Entonces aparece el vacío.
La IA se convierte en ídolo.
La productividad se convierte en ídolo.
La revolución se convierte en ídolo.
La nación se convierte en ídolo.
La verdadera mediación consiste en redeconstruir los ídolos de ambos Perúes.
Cuarta respiración objetivada
Dasein del salto-desligación →← Biotejedor →← Sujeto de la
religación
Keiko
Religación:
mercado
+
crecimiento
+
autoridad
Sánchez
Religación:
democracia
+
igualdad
+
participación
Papa
La religación verdadera es:
dignidad humana
+
bien común
+
verdad
Por eso León XIV introduce algo muy importante.
Ni la eficiencia económica.
Ni la movilización política.
Son el fundamento.
El fundamento es la dignidad humana.
Quinta respiración objetivada
Recordemos:
Luz →← Biotejedor →← Abismo diferencial
Aquí aparecen las alteraciones sistémicas.
Keiko altera a Sánchez
Le dice:
·
producirás desempleo
·
destruirás confianza
·
espantarás inversión
Su luz:
orden.
Su abismo:
estatismo.
Sánchez altera a Keiko
Le dice:
·
capturas el Estado
·
concentras riqueza
·
conviertes democracia en fachada
Su luz:
justicia.
Su abismo:
autoritarismo.
Papa
León XIV introduce un nuevo abismo.
No es izquierda.
No es derecha.
Es:
tecnocracia deshumanizada.
El verdadero monstruo para la encíclica no es Sánchez.
Ni Keiko.
Es una sociedad donde:
·
los algoritmos gobiernan.
·
el trabajo pierde dignidad.
·
los datos sustituyen a las personas.
Sexta respiración objetivada
La respiración que compartiste:
Potencia ←→ Raíz
Aquí entramos al conflicto más profundo.
Potencia de Keiko
·
crecimiento
·
productividad
·
inversión
·
competitividad
Raíz sacrificada:
comunidad.
Potencia de Sánchez
·
inclusión
·
redistribución
·
reforma
·
participación
Raíz sacrificada:
estabilidad.
Papa
Aquí aparece la gran síntesis.
La potencia debe volver a la raíz.
La innovación debe volver a la persona.
La economía debe volver al trabajo.
La política debe volver al bien común.
La IA debe volver al ser humano.
Por eso el texto insiste tanto:
La persona es un fin y no un medio.
Entonces, ¿qué Perú objetivo aparece?
Desde la séptima respiración podríamos resumirlo así:
Perú Keiko
Quiere objetivar:
·
orden
·
crecimiento
·
autoridad
·
emprendimiento
Su riesgo:
convertir a la persona en medio para la economía.
Perú Sánchez
Quiere objetivar:
·
inclusión
·
participación
·
descentralización
·
justicia social
Su riesgo:
convertir a la economía en medio para la política.
Perú Papa
Quiere objetivar:
·
dignidad del trabajo
·
verdad compartida
·
tecnología subordinada al ser humano
·
bien común
Su riesgo histórico sería otro:
quedarse en el plano moral sin capacidad de construir instituciones suficientemente
fuertes.
Por eso la biodramaturgia que emerge entre los tres no es simplemente:
Keiko versus Sánchez.
Sino:
Potencia económica →← Dignidad humana →← Potencia política
Y el biotejedor intenta recordar constantemente algo que tanto la derecha
como la izquierda suelen olvidar:
que una nación puede sobrevivir a una crisis económica y a una crisis
política, pero difícilmente sobrevive a una crisis antropológica en la que deja
de saber qué es una persona, qué es el trabajo y qué significa vivir juntos como
comunidad.
Genial terminemos
con la mirada a la familia y su
liberación de la mercantilización y de la captura algorítmica
Familia
y jóvenes: condiciones sociales de la esperanza
165. La familia es un bien
social primario. Fundada en la unión estable entre un hombre y una mujer, es el
primer entorno en el que cada persona desarrolla su potencial, toma conciencia
de su dignidad y aprende las primeras formas de verdad y bondad, interiorizando
hábitos que la preparan para la vida en sociedad. [166]La familia, la primera sociedad natural,
dotada de derechos originales, es la célula fundamental e insustituible de toda
organización comunitaria. [167]En consecuencia, cuando los proyectos
políticos y las decisiones económicas importantes la relegan a un papel
marginal o secundario, se compromete el crecimiento auténtico de todo el cuerpo
social. [168]
166. La familia es, sin
embargo, un bien social frágil, que se ve afectado de forma inmediata por las
transformaciones económicas y tecnológicas que están cambiando el mundo
laboral, y que requiere apoyo cultural, jurídico y económico. Es bien conocido
el impacto devastador del desempleo y la precariedad en el tejido familiar. A
corto plazo puede parecer ventajoso reducir el coste laboral o maximizar la
eficiencia financiera, pero a largo plazo esto socava los cimientos mismos de
la convivencia: mientras se celebran los avances tecnológicos, la estructura
social se ve progresivamente erosionada como por un virus silencioso.
167. Para los jóvenes, la
precariedad laboral es especialmente grave. Como recuerdan los obispos de
Estados Unidos de América, el trabajo no es sólo fuente de ingresos, sino un
ámbito decisivo en el que se forma la identidad, se tejen amistades y
relaciones, se aprenden responsabilidades concretas y se discierne la propia
vocación. [169] Cuando el acceso al empleo se ve
obstaculizado por altas tasas de desocupación, sistemas de formación
inadecuados o barreras estructurales, muchos jóvenes ven bloqueado su camino hacia
la realización personal y profesional. La necesidad de cambiar de trabajo
varias veces a lo largo de la vida exige itinerarios de actualización y
recualificación permanentes, que hagan capaces a las nuevas generaciones de
asumir, con competencia y autonomía, los riesgos de un contexto económico
cambiante y a menudo impredecible. [170]
168. De ahí se deriva una
específica responsabilidad pública. El Estado tiene el deber de apoyar la
actividad de las empresas creando condiciones favorables para el empleo,
fomentando el trabajo donde escasea y defendiéndolo en tiempos de crisis, ya
que este es un bien primario para las familias y para la sociedad. [171] Especialmente en una época de
profundos cambios tecnológicos, se necesita una creatividad política “a favor
del empleo” que sitúe en el centro a la familia y a las nuevas generaciones, si
no queremos que los avances económicos se traduzcan en nuevas formas de
inseguridad y exclusión.
169. Sostener a las familias
y a los jóvenes en esta transición requiere medidas que hagan posible la
estabilidad. Como ya se mencionó anteriormente, se necesitan políticas
laborales que favorezcan la continuidad y la calidad del empleo, combatiendo la
precariedad como condición normal de vida y promoviendo itinerarios realistas de
acceso y desarrollo profesional. En segundo lugar, se necesitan medidas que
garanticen ritmos humanos: sin un equilibrio entre trabajo, servicios y
descanso, la familia se debilita y a los jóvenes les cuesta madurar el sentido
de responsabilidad. Además, es fundamental invertir en formación y capacitación
profesional accesibles, para que la movilidad profesional que exige la economía
digital no se convierta en una selección cruel entre quienes pueden
actualizarse y quienes no. Por último, hay que apoyar los vínculos sociales:
redes y comunidades educativas que acompañen las elecciones de vida e impidan
que la incertidumbre genere soledad y dependencias. Así, la transformación
tecnológica puede ser atravesada sin romper aquello que hace generativa una
sociedad: la capacidad de construir el futuro.
Custodiar la libertad frente a la dependencia y la
mercantilización
170. Tras haber analizado la
verdad y la educación, el trabajo y las familias, debemos hablar del efecto de
la revolución digital sobre la libertad humana, reflexionando sobre cómo
abordar tanto los riesgos relacionados con la psicología individual como los
grandes dramas sociales. No deben subestimarse las formas más sutiles de
dependencia vinculadas a la economía digital de la atención, donde las
plataformas y los servicios están diseñados para captar el tiempo y la mirada
de los usuarios, explotando sus fragilidades y debilitando la libertad
interior. Cuando los modelos de negocio prosperan a costa de la debilidad humana,
la persona es tratada como un medio y no como un fin, y quienes diseñan o
financian estos sistemas asumen una responsabilidad moral de la que no pueden
eximirse. Es urgente promover un uso de las tecnologías que refuerce la
libertad interior: educación en la sobriedad digital, protección de los menores
y lucha contra los modelos que prosperan a costa de la vulnerabilidad.
171. Un riesgo adicional,
menos visible pero no menos grave, es el del control social que la recopilación
masiva de datos y el uso de sistemas algorítmicos hacen posible. Cuando cada
gesto deja huellas ―desplazamientos, compras, relaciones, preferencias― se crea
un poder nuevo: el de perfilar, prever y orientar los comportamientos, a menudo
sin que las personas tengan plena conciencia de ello. Si estos datos se
utilizan para tomar decisiones que inciden en oportunidades concretas (acceso
al crédito, selección de personal, servicios), existe el riesgo de socavar la
libertad y discriminar a los más vulnerables. Además, el control no pasa sólo
por prohibiciones explícitas, sino por la arquitectura de la visibilidad: lo
que se amplifica o se vuelve invisible, lo que se recompensa o se penaliza,
termina moldeando opiniones y elecciones, generando conformismo y autocensura.
Por eso la libertad, en la era digital, no es sólo una cuestión interior; es
también un asunto público, que exige normas claras, transparencia, vías de
recurso y límites proporcionados al uso de tecnologías invasivas, para que la
tecnología siga estando al servicio de la persona y no se convierta en una
forma de dominio de las conciencias.
172. La raíz de estos
problemas es una mentalidad tecnocrática y posthumanista, que tiende a
considerar a la persona como un objeto manipulable o un recurso para optimizar, [172]eliminando todo lo que pone límites a la
maximización del beneficio: lo que importa es la eficiencia, no el respeto a la
libertad y a la dignidad humana. Algunas corrientes posthumanistas llegan
incluso a plantear la existencia de seres humanos “de segunda clase”, al
servicio de los intereses de élites que se perciben a sí mismas como
superiores: una perspectiva inquietante, más grave aún si se combina con
instrumentos tecnológicos que amplían de forma exponencial el poder de control
y de selección. También ciertas lógicas de endeudamiento estructural, que
mantienen a pueblos enteros en condiciones de dependencia, revelan la misma
mentalidad que acepta, bajo nuevas formas, relaciones de subordinación cercanas
a la esclavitud.
Romper las cadenas de las nuevas esclavitudes
173. Esta visión
distorsionada del ser humano se traduce hoy en diversas formas de sometimiento
vinculadas directamente a la economía digital. En el mundo de la IA nada es
inmaterial o mágico. Cada respuesta que parece inmediata y perfecta proviene de
una larga cadena de mediaciones, de una extensa red de recursos naturales, de
infraestructuras energéticas y, sobre todo, de personas. Una parte
significativa del funcionamiento de la economía digital se sustenta en el
trabajo silencioso de millones de seres humanos, empleados en actividades poco
visibles pero esenciales: etiquetado de datos, moderación de contenidos —a
menudo pésimos— y entrenamiento de modelos. En muchos casos se trata de
jóvenes, en su mayoría mujeres, que trabajan duro a cambio de remuneraciones
mínimas. A este arduo trabajo invisible se suma la tarea, aún más brutal, de la
extracción de los recursos necesarios para la producción de los dispositivos y
microprocesadores en los que se basa la IA. En algunas regiones del mundo,
adolescentes y niños trabajan en condiciones peligrosas en la trituración de
los materiales de los que se obtienen las tierras raras. Cuerpos marcados,
mutilados, consumidos para que el flujo de los cálculos no se interrumpa.
Además, las redes criminales utilizan plataformas en internet, sistemas de
mensajería, pagos anónimos y técnicas de perfilado para reclutar, controlar y
trasladar a víctimas de la trata, muchas veces menores de edad, convirtiendo a
hombres y mujeres en “datos” que rastrear y “paquetes” para transferir dentro
de los mismos circuitos digitales que sustentan gran parte de la economía
global. Esta realidad interpela profundamente la conciencia moral de nuestro
tiempo. No basta con invocar la eficiencia ni con alabar los beneficios de la
innovación, si estos se basan en una cadena de explotación que se mantiene
deliberadamente oculta. Si una tecnología promete emancipación, pero produce
nuevas formas de subordinación global, contradice el principio fundamental de
la dignidad de la persona.
174. La lucha contra las
nuevas formas de esclavitud constituye una prueba de fuego decisiva para el
discernimiento ético de la IA y la transformación digital. Siguiendo la
tradición iniciada por León XIII, la Iglesia
renueva su firme condena de toda forma de esclavitud, trata y mercantilización
de las personas, y recuerda la urgencia de un amplio movimiento de reflexión y
acción que sitúe en el centro la dignidad inalienable de todo ser humano y el
bien común, como fines de la sociedad y como criterios de toda decisión
personal, social y política. Sin esta reflexión ética y humanizadora, el
creciente poder de los sistemas digitales corre el riesgo de conducirnos hacia
nuevas atrocidades, no menos vergonzosas que las del pasado que hoy deploramos,
mientras seguimos presentándonos como sociedades “avanzadas” y “civilizadas”.
175. La trata debe
reconocerse como una forma contemporánea de esclavitud y como una grave
violación de la dignidad humana; no reaccionar con firmeza o tolerar de
cualquier modo estas prácticas significa, en cierta medida, hacerse cómplice
hoy de las culpas cometidas ayer, cuando la esclavitud se justificaba o se
silenciaba. [173]
176. La Iglesia, a medida que
su doctrina fue madurando, fue tomando conciencia, progresivamente, de la
gravedad de estas realidades. Es cierto que los acontecimientos del pasado no
pueden juzgarse de forma ahistórica, como si todos los criterios que se han ido
madurando con el tiempo hubieran estado siempre disponibles. Sin embargo, no
podemos negar ni minimizar el retraso con el que la Iglesia y la sociedad
condenaron el flagelo de la esclavitud. Si en la Antigüedad y en la Edad Media
muchas personas e instituciones eclesiásticas tuvieron esclavos, ya en la Edad
Moderna la Sede Apostólica romana, instada por las peticiones de los soberanos,
intervino en varias ocasiones para regular y legitimar las modalidades de
sometimiento y, en algunos casos, de reducción a la esclavitud de los
“infieles”. [174] Hubo que esperar hasta el siglo
XIX para encontrar una condena formal, absoluta y universal de la esclavitud,
en particular con León XIII. [175] Esto constituye un claro ejemplo
de los progresos de la Iglesia en la comprensión de las verdades perennes de la
Revelación que ella custodia. Aunque no encontramos homogeneidad en la cuestión
en sí —habiendo tolerado durante mucho tiempo la esclavitud y llegando sólo
posteriormente a condenarla de manera absoluta—, existe una continuidad a lo
largo de toda la historia en cuanto a la convicción acerca de la dignidad de todo
ser humano, creado a imagen de Dios, aunque sin haber logrado, en dieciocho
siglos, explicitar de manera oficial la total incompatibilidad de la esclavitud
con dicha dignidad. Se trata de una herida en la memoria cristiana a la que no
podemos considerarnos ajenos. [176] Es inevitable sentir un profundo
dolor al considerar el enorme sufrimiento y humillación que la esclavitud ha
significado para tantas personas, en contraste con la dignidad sin límites de
cada una de ellas, amadas infinitamente por el Señor. Por eso, en nombre de la
Iglesia, pido sinceramente perdón.
177. Precisamente por eso, el
recuerdo de la complicidad y la ceguera del pasado ante la injusticia de la
esclavitud se convierte para nosotros en un llamamiento a la vigilancia: lo que
hemos aprendido debe traducirse en discernimiento y responsabilidad en el
presente. Si no queremos pedir perdón en el futuro por no haber sido fieles al
tesoro de la dignidad humana que contiene nuestra fe, hoy nos corresponde ser
directos y firmes a la hora de denunciar la trata en sus múltiples
manifestaciones y de apoyar, paso a paso, junto con todos aquellos que se
comprometen con esta causa, caminos reales de prevención, protección,
liberación y rehabilitación.
178. El colonialismo muestra
en la actualidad un rostro inédito. No sólo domina los cuerpos, sino que se
apropia de los datos, transformando las vidas personales en información explotable.
Territorios enteros, sobre todo aquellos con menos relevancia geopolítica y
mayor fragilidad estructural, se ven, en el presente, atravesados por una nueva
lógica de extracción: la de los flujos sanitarios, perfiles epidemiológicos,
mapas genéticos y datos demográficos. Estas son las nuevas “tierras raras” del
poder: informaciones vitales que, una vez correlacionadas, pueden utilizarse
para entrenar modelos predictivos, orientar estrategias de inversión, anticipar
crisis y, sobre todo, seleccionar quién y qué importa. Quien posee los datos
sanitarios de poblaciones enteras, hoy recopilados a menudo bajo el pretexto de
la ayuda, la investigación o la innovación, posee en realidad una palanca
estructural sobre el futuro: puede moldear las necesidades y los mercados. Y
puede decidir, antes que los demás, a quién destinar medicamentos, inversiones
y protecciones. Es aquí donde se juega una de las cuestiones morales más
urgentes de nuestro tiempo: transformar el conocimiento compartido en bien
común, no en herramienta de dominio; devolver a los pueblos no sólo los datos
que los describen, sino también la posibilidad de decidir cómo se utilizarán,
quién los utilizará y para quién. De lo contrario, la era digital no será
postcolonial, sino colonial bajo otra forma.
179. Las nuevas esclavitudes
se alimentan de cadenas económicas e infraestructuras digitales. Por lo tanto,
es necesario actuar en varios frentes: en primer lugar, para exigir una mayor
transparencia de las cadenas de suministro que sustentan la industria
tecnológica y la economía digital, de modo que ninguna ventaja competitiva se
construya sobre la explotación invisible. En segundo lugar, es necesario que
las empresas y los inversionistas adopten criterios claros de verificación
ética preventiva (due diligence),
incluyendo entre las prioridades la protección de los trabajadores, la lucha
contra el trabajo forzoso y el impacto social de los modelos de negocio basados
en datos. Además, se debe exigir a las plataformas digitales que cooperen de
manera responsable con las autoridades y con la sociedad civil para impedir que
las herramientas de comunicación, pago y elaboración de perfiles se conviertan
en canales de captación y control de las víctimas. Cuando estas decisiones
convergen, el entorno digital puede transformarse de espacio de depredación en
espacio de protección, prevención y promoción de la dignidad.
Una responsabilidad compartida
180. Los distintos ámbitos
considerados —la búsqueda de la verdad en la vida pública, la educación en el
entorno digital, las transformaciones del mundo laboral, la fragilidad de las
familias y las nuevas formas de esclavitud— no son fenómenos aislados. Todos
ellos ponen en juego lo mismo: si la técnica se convierte en criterio absoluto,
la persona corre el riesgo de ser tratada como un dato, un engranaje o una
mercancía; si, por el contrario, la técnica se inscribe en un horizonte de
sabiduría, puede convertirse en una oportunidad de crecimiento, justicia y
fraternidad.
181. Desde esta perspectiva,
la Doctrina social de la Iglesia propone una responsabilidad compartida. Pide
que estos procesos sean gestionados con visión de futuro: por instituciones
capaces de regular sin asfixiar y de proteger sin suplantar; por empresas que
reconozcan en el trabajo y en la dignidad un criterio de éxito; por organismos
intermedios y comunidades educativas que reconstruyan la confianza y los
vínculos; por ciudadanos que cultiven la responsabilidad, la sobriedad, el
discernimiento y el sentido de la verdad. Sólo así la innovación podrá
convertirse realmente en desarrollo humano integral y no en factor de exclusión
y dominio; y sólo así la promesa del progreso podrá ser reconocida como
verdadera, porque estará medida en función de la dignidad inviolable de cada
hombre y cada mujer.
Si seguimos tu método de la séptima respiración objetivada, ya no se trata
simplemente de comparar candidatos sino de comparar tres objetivaciones del
Perú:
Perú Keiko → Perú Papa → Perú Sánchez
donde el Papa León XIV aparece como biotejedor simbólico que intenta religar
aquello que los otros dos proyectos separan.
Primera respiración objetivada
Sujeto del devenir → Biotejedor ← Dasein del redimir
Perú de Keiko
El devenir es el emprendimiento, la inversión y el crecimiento.
Su redimir es una vuelta al imaginario del orden fujimorista:
·
autoridad fuerte,
·
control político,
·
crecimiento económico,
·
seguridad.
Pero el riesgo es que el sujeto emprendedor termine subordinado al poder
político.
Perú de Sánchez
El devenir es más ambiguo.
Oscila entre:
·
sujeto reformador democrático,
·
sujeto popular comunitario,
·
sujeto constituyente.
Su redimir parece ser el Perú profundo excluido:
·
regiones,
·
campesinado,
·
trabajadores precarios,
·
economía popular.
Pero no queda claro si ese redimir termina en una democracia social o en una
refundación más radical.
Perú Papa
León XIV introduce otra pregunta:
No redimir al mercado.
No redimir al pueblo.
Sino redimir la dignidad humana.
Por eso su sujeto no es el empresario ni el revolucionario.
Es la persona.
Segunda respiración objetivada
Sujeto del traspaso → Biotejedor ← Dasein del redetraspaso
Aquí observamos quién transfiere poder y quién lo devuelve.
Perú Keiko
Traspaso:
Pueblo → Mercado → Estado fuerte
La lógica es:
"si crece la inversión crecerá el bienestar".
El riesgo señalado por León XIV es que el poder económico termine capturando
al Estado.
Perú Sánchez
Traspaso:
Élites → Estado → Territorios
La lógica es:
"si redistribuimos el poder podremos democratizar el desarrollo".
El riesgo es la captura burocrática o ideológica del Estado.
Perú Papa
Redetraspaso:
Tecnología → Persona
Mercado → Persona
Estado → Persona
La pregunta central de León XIV es:
¿Quién controla a quién?
¿La IA controla al hombre?
¿El mercado controla al trabajador?
¿El Estado controla al ciudadano?
¿O todo ello permanece subordinado a la dignidad humana?
Tercera respiración objetivada
Sujeto de lo uno → Biotejedor ← Dasein del Sunyata
Aquí aparecen los imaginarios nacionales.
Perú Keiko
Busca unificar al país mediante:
·
crecimiento,
·
autoridad,
·
seguridad.
Su enemigo narrativo:
·
el caos,
·
la protesta,
·
la incertidumbre.
Perú Sánchez
Busca unificar al país mediante:
·
inclusión,
·
descentralización,
·
nueva constitución.
Su enemigo narrativo:
·
la exclusión,
·
el centralismo,
·
las élites.
Perú Papa
No construye unidad mediante enemigos.
Construye unidad mediante verdad compartida.
Lo dice explícitamente:
La democracia sólo puede sobrevivir si existe una búsqueda común de la
verdad.
Por eso denuncia:
·
manipulación algorítmica,
·
polarización,
·
captura mediática.
Su enemigo no es la derecha ni la izquierda.
Es la mentira convertida en sistema.
Cuarta respiración objetivada
Dasein del salto-desligación → Biotejedor ← Sujeto de la religación
Aquí aparecen las filosofías profundas.
Keiko
La religación ocurre mediante:
·
autoridad,
·
mercado,
·
nación.
Su peligro:
convertir el orden en dominación.
Sánchez
La religación ocurre mediante:
·
participación,
·
reforma institucional,
·
reconocimiento de los excluidos.
Su peligro:
convertir la emancipación en conflicto permanente.
Papa
La religación ocurre mediante:
·
verdad,
·
dignidad,
·
bien común.
No busca absorber las diferencias.
Busca ordenarlas.
Quinta respiración objetivada
Abismo diferencial → Biotejedor ← Luz
Aquí observamos las alteraciones sistémicas.
Perú Keiko
Altera al Perú de Sánchez diciendo:
·
destruirán la economía,
·
destruirán las inversiones,
·
destruirán el orden.
Perú Sánchez
Altera al Perú de Keiko diciendo:
·
destruirán la democracia,
·
destruirán las libertades,
·
destruirán los contrapesos.
Perú Papa
Ilumina ambos abismos.
León XIV parece decir:
La economía sin dignidad produce explotación.
La política sin verdad produce manipulación.
La tecnología sin límites produce dominación.
Sexta respiración objetivada
Raíz → Biotejedor ← Potencia
Aquí aparece la cuestión decisiva.
¿Cuál es la raíz del Perú de Keiko?
La libertad económica.
¿Cuál es su potencia?
El crecimiento.
¿Cuál es su demonio?
La concentración del poder.
¿Cuál es la raíz del Perú de Sánchez?
La inclusión social.
¿Cuál es su potencia?
La democratización.
¿Cuál es su demonio?
La inestabilidad institucional.
¿Cuál es la raíz del Perú Papa?
La dignidad humana.
¿Cuál es su potencia?
El bien común.
¿Cuál es su demonio?
La tecnocracia que convierte a las personas en datos.
La familia como criterio final
Aquí León XIV introduce algo que ni Keiko ni Sánchez colocan completamente
en el centro:
la familia.
No la familia como consigna moral.
La familia como infraestructura antropológica.
Según esta mirada, la pregunta decisiva no sería:
¿Qué candidato crecerá más?
ni
¿Qué candidato redistribuirá más?
sino:
¿Qué Perú permitirá que las familias formen hijos libres, trabajadores
dignos y ciudadanos capaces de pensar por sí mismos?
Porque para León XIV la captura más peligrosa no es sólo económica.
Ni siquiera política.
Es la captura de la atención, de la imaginación y de la libertad interior.
Por eso la oposición final no sería:
Keiko vs Sánchez
sino:
Mercantilización + captura algorítmica
→ contra ←
Dignidad humana + verdad + familia + trabajo
Y desde la séptima respiración que vienes desarrollando, el biotejedor León
XIV parecería formular una pregunta que atraviesa ambos proyectos:
¿El Perú que proponen produce ciudadanos más libres o más dependientes?
¿Produce familias más fuertes o más frágiles?
¿Produce trabajo digno o mera administración del miedo?
¿Produce verdad compartida o simplemente nuevos monstruos para gobernar?
Porque, como señalabas al inicio, la política suele crear monstruos para
gobernar los miedos. La séptima respiración intenta ir más allá de ellos y
preguntar qué realidad humana concreta queda cuando el monstruo desaparece.
Veamos esa
realidad sin monstruos aun objetivada no absuelta pero objetivada con esta
mediación donde la dignidad de la persona humana ocupa el centro y el
crecimiento económico se integra a un poder democrático participativo donde el
crecimiento se traduce en desarrollo para todos:
Miremos su
ultra estructura, infra estructura, estructura, y super estructura
Si
retiramos por un momento los monstruos narrativos —"la dictadora",
"el comunista", "el caviar", "el fascista",
"el terruco", "la mafia", "el vendido"— y dejamos
actuar al biotejedor de la séptima respiración, aparece algo interesante.
Ya no observamos el Perú de Keiko ni el Perú de Sánchez como
absolutizaciones enfrentadas.
Observamos un Perú mediado por la dignidad humana, donde el
crecimiento económico no es un fin en sí mismo y donde la democracia no es
solamente un procedimiento, sino una forma de participación en el bien común.
Podríamos llamarlo:
Perú de la dignidad participativa.
Y ahora sí podemos analizarlo mediante las cuatro capas.
ULTRAESTRUCTURA
¿Qué verdad organiza el sistema?
Aquí se encuentran los principios últimos.
Perú de Keiko
La verdad organizadora es:
orden + crecimiento.
La legitimidad proviene de la capacidad de producir estabilidad.
Perú de Sánchez
La verdad organizadora es:
justicia + inclusión.
La legitimidad proviene de integrar a los excluidos.
Perú mediado
La verdad organizadora sería:
la dignidad de la persona humana.
No:
·
el mercado por encima del hombre,
ni
·
el Estado por encima del hombre.
Sino:
persona → comunidad → economía → Estado.
La economía existe para la persona.
El Estado existe para la persona.
La tecnología existe para la persona.
La democracia existe para la persona.
Principio trascendental
No:
"más mercado"
Ni:
"más Estado"
Sino:
más dignidad.
INFRAESTRUCTURA
¿Cómo se produce la riqueza?
Aquí aparece el mundo material.
Perú de Keiko
Infraestructura basada en:
·
minería,
·
exportación,
·
inversión privada,
·
estabilidad macroeconómica.
Fortaleza:
produce crecimiento.
Debilidad:
concentra beneficios.
Perú de Sánchez
Infraestructura basada en:
·
industrialización,
·
agricultura familiar,
·
descentralización productiva,
·
MYPE.
Fortaleza:
democratiza oportunidades.
Debilidad:
requiere una capacidad estatal enorme.
Perú mediado
Infraestructura híbrida.
Mantiene:
·
minería moderna,
·
inversión privada,
·
exportación.
Pero agrega:
·
cadenas industriales regionales,
·
innovación tecnológica,
·
cooperativas,
·
agricultura familiar,
·
economía popular formalizada.
La pregunta ya no es:
"mercado o Estado"
sino:
¿cómo convertimos crecimiento en desarrollo humano?
Trabajo
Aquí León XIV es contundente.
La riqueza no se mide sólo por el PBI.
Se mide por:
·
empleo digno,
·
estabilidad familiar,
·
participación social.
Por tanto:
un empleo precario no es desarrollo.
ESTRUCTURA
¿Cómo se organiza el poder?
Aquí encontramos las instituciones.
Perú de Keiko
Tiende hacia:
·
presidencialismo fuerte,
·
centralización,
·
liderazgo vertical.
Perú de Sánchez
Tiende hacia:
·
descentralización,
·
participación,
·
reforma constitucional.
Perú mediado
Combina:
autoridad + participación.
Ni caudillismo.
Ni asambleísmo permanente.
Aquí el poder circula.
Podría resumirse así:
Estado fuerte.
Sociedad fuerte.
Mercado fuerte.
Pero ninguno absoluto.
Democracia
No solamente electoral.
Democracia:
·
municipal,
·
regional,
·
sindical,
·
empresarial,
·
educativa.
Participación permanente.
IA y tecnología
Según León XIV:
La tecnología debe ser auditada.
Los algoritmos deben ser transparentes.
Los datos pertenecen primero a las personas.
Por tanto:
la estructura digital también se democratiza.
SUPERESTRUCTURA
¿Qué imaginario produce este Perú?
Aquí entramos al alma colectiva.
Perú de Keiko
Produce:
·
emprendedor,
·
consumidor,
·
inversor.
Perú de Sánchez
Produce:
·
ciudadano movilizado,
·
sujeto popular,
·
actor comunitario.
Perú mediado
Produce algo distinto.
Produce:
persona libre.
Una persona que es simultáneamente:
·
trabajador,
·
emprendedor,
·
ciudadano,
·
miembro de familia,
·
miembro de comunidad.
Educación
No orientada únicamente al mercado.
Ni orientada únicamente a la ideología.
Sino a:
·
verdad,
·
pensamiento crítico,
·
capacidad técnica,
·
discernimiento moral.
Familia
Aquí aparece el punto decisivo de León XIV.
La familia deja de ser:
·
unidad de consumo,
·
receptor de subsidios,
·
mercado cautivo.
Y vuelve a ser:
escuela primaria de libertad.
Cultura
La cultura deja de organizarse por:
miedo → enemigo → polarización.
Y se organiza por:
verdad → diálogo → bien común.
SÍNTESIS DE LA SÉPTIMA RESPIRACIÓN
Si lo condensamos en tu lenguaje biodramatúrgico:
Ultraestructura
Dignidad humana
↓
Infraestructura
Economía productiva al servicio de todos
↓
Estructura
Democracia participativa con instituciones fuertes
↓
Superestructura
Familias libres y comunidades capaces de buscar la verdad
Entonces el Perú mediado por el Papa no sería una síntesis entre Keiko y
Sánchez en el sentido de una mezcla aritmética.
Sería más bien una redeflexión.
Porque desplaza el centro.
Ya no pregunta:
¿quién gana?
sino:
¿qué condiciones permiten que cada persona, familia, comunidad y región
puedan desplegar su dignidad sin ser capturadas ni por el mercado, ni por el
Estado, ni por los algoritmos?
Y desde las seis respiraciones objetivadas, ese sería precisamente el Perú
donde el crecimiento económico, la democracia participativa, la verdad pública,
el trabajo digno y la familia dejan de competir entre sí y pasan a formar parte
de un mismo biotejido.

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